Comunicado del Partido Comunista de España (Marxista-Leninista) sobre la sentencia contra los dirigentes independentistas catalanes.

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Los líderes independentistas catalanes esperan sentencia.

Publicado originalmente en Octubre (10/15/19)

La sentencia del Tribunal Supremo, que condena a los líderes independentistas catalanes a largas penas de prisión, refleja el carácter represivo del régimen monárquico. Si bien el presidente del gobierno en funciones insiste en difundir la idea de que España es un ejemplo de Estado de derecho donde prevalece la igualdad ante la ley y la independencia del sistema judicial, lo cierto es que la decisión del Tribunal Supremo es claramente política. Los argumentos jurídicos solo pretenden enmascarar un hecho evidente: lo que se condena, lo que se reprime, es el ejercicio de un derecho democrático, el de la autodeterminación, recogido en numerosos documentos de las Naciones Unidas.

 

Esta sentencia, que tendrá profundas consecuencias políticas al abrir una brecha insalvable con Cataluña, representa un salto cualitativo en la progresiva degradación y limitación de los derechos civiles y las libertades democráticas en nuestro país. España no es una democracia. Existe un artificio parlamentario, una fachada aparentemente democrática tras la cual se esconde un poder oligárquico que gobierna al margen y en contra de los intereses populares. La monarquía, heredera de Franco, no es más que la llave de un sistema corrupto creado durante los años de la llamada transición democrática.

La cuestión nacional en España, al igual que otros problemas estructurales, no encuentra solución en el marco constitucional y político actual. La derecha se entrega a un falso patriotismo que oculta el fraude fiscal, la ocultación de capitales en paraísos fiscales y una corrupción desenfrenada. España es su granja. La defensa de la unidad de España no es más que la defensa de sus intereses de clase. Pero la izquierda institucional tampoco ofrece soluciones, pues su horizonte político se limita a la Constitución de 1978.

Los discursos incendiarios de Ciudadanos, Vox y también del Partido Popular contra el pueblo catalán evidencian una peligrosa deriva en la derecha española, una inclinación hacia el fascismo abierto o hacia posturas filosóficas extremas. Es necesario denunciar y combatir estas posturas. El nacionalismo español solo busca dividir a los trabajadores fomentando el odio y la discordia.

El pueblo catalán tiene derecho a elegir su futuro político. El PCE (ml) defiende el derecho a la autodeterminación de las nacionalidades, ejercido mediante referéndum con todas las garantías legales. Pero ese ejercicio democrático no puede realizarse dentro del actual orden político y constitucional. No es cierto, como afirman los políticos monárquicos, que dentro de la Constitución se puedan defender todos los derechos y plantear todas las reivindicaciones siempre que se expresen pacíficamente. La represión ejercida en Cataluña es la señal más evidente de que no es así.

Solo una ruptura política con la monarquía, solo la proclamación de la República Popular y Federativa, permitirá a las nacionalidades históricas decidir su lugar en toda España. Forjemos la unidad popular que ponga fin a un régimen que condena a millones de españoles al desempleo y la pobreza, que viola las libertades y hipoteca la soberanía nacional al subordinar nuestro país al imperialismo estadounidense.

El PCE (ml) condena esta sentencia que solo pretende reprimir los derechos democráticos, exige la libertad de los presos políticos catalanes y denuncia la represión que el Estado monárquico ejerce en Cataluña.

15 de octubre de 2019

Comité Ejecutivo del Partido Comunista de España (Marxista-Leninista)

 






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