
De Grupo ML de Noruega Revolución.
Los manifestantes sami y jóvenes ecologistas han salido a la calle para protestar contra el desprecio del gobierno hacia el pueblo sami y un veredicto del Tribunal Supremo. “Apoyamos plenamente la exigencia de que se retiren los aerogeneradores de las zonas sami”, afirma Dagbjørn Skipnes, de la Plataforma Comunista (Marxista-Leninista), KPml.
En octubre de 2021, el Tribunal Supremo dictaminó por unanimidad que 150 aerogeneradores instalados en Fosen (una península en el centro de Noruega, territorio tradicional del pueblo sami del sur) son ilegales. Se encuentran ubicados en medio de una zona de pastoreo de renos. Estos parques eólicos violan la protección de los derechos de los pueblos indígenas, consagrados en una convención de la ONU y en la Constitución noruega.
Sin embargo, el Estado no ha implementado ni una sola medida para detener las violaciones de los derechos humanos.
Tras 500 días, los sami y los activistas medioambientales han dicho basta. Han instalado tiendas de campaña sami (lavvo) y bloqueado la entrada al Ministerio de Petróleo y Energía y a otros ministerios en señal de protesta. El Estado ha respondido remolcando a los manifestantes e imponiéndoles fuertes multas.
Los derechos del pueblo sami y del medio ambiente están siendo sacrificados en favor de un desarrollo despiadado de la energía eólica, según las condiciones de la UE.
“Esto demuestra claramente que el Estado ignora a sus propias instituciones, incluso al Tribunal Supremo, cuando este, en raras ocasiones, se opone al Estado. Los derechos del pueblo sami y el medio ambiente se ven sacrificados por un gobierno que se preocupa principalmente por el desarrollo despiadado de la energía eólica según los términos de la UE. Es lógico que un Estado clasista se preocupe principalmente por proteger los intereses de los inversores en el sector energético”, afirma Dagbjørn Skipnes, portavoz de la Plataforma Comunista – Marxista-Leninistas (KPml).

“Observamos un patrón en el que el parlamento y el gobierno dejan de lado la Constitución siempre que esta representa un obstáculo para el capital monopolista y los intereses imperialistas. Anteriormente, esto se ha visto en la cuestión de la soberanía energética y en el establecimiento de bases estadounidenses, y ahora también en lo que respecta a la disposición constitucional sobre los derechos del pueblo sami”, añade Skipnes.
El KPml apoya la demanda de los manifestantes de que se retiren los aerogeneradores de las zonas sami. Los marxistas-leninistas respaldan plenamente la protesta e instan a todos a manifestarse y a ejercer la desobediencia civil hasta que se cumpla esta demanda.
