La Secretaría de la Partido Laborista Estadounidense—

El Partido Laborista Estadounidense condena enfáticamente y sin ambigüedades el acciones recientes llevadas a cabo por el gobierno de Daniel Noboa y el Consejo Nacional Electoral (CNE) contra la organización política de masas Unidad Popular (Unidad Popular) en Ecuador. La cancelación del registro legal de la Unidad Popular el 26 de abril de 2026, a través de un proceso sumamente controvertido y fraudulento, representa una grave escalada en la campaña para silenciar a las fuerzas de oposición y restringir la participación democrática en Ecuador.
Unidad Popular ha sido declarada ilegal. Ya no puede operar bajo el sistema electoral ecuatoriano, lo que significa que no puede presentar candidatos, aparecer en las papeletas ni formar coaliciones. No puede recaudar fondos ni usar públicamente los símbolos del partido. Pierde el acceso a la prensa. Unidad Popular podría sufrir la incautación de sus bienes, cuentas bancarias y equipos, como imprentas.
Esta acción, llevada a cabo bajo el pretexto de supuestas deficiencias en los requisitos de afiliación, pone de manifiesto el carácter cada vez más autoritario del gobierno de Noboa, respaldado por el imperialismo estadounidense. La decisión del CNE, obtenida únicamente mediante el voto decisivo de su presidenta, Diana Atamaint, tras una sesión dividida y polémica, revela una institución que no actúa como árbitro imparcial, sino como instrumento político alineado con los intereses reaccionarios internos y el imperialismo externo. La exclusión de Unidad Popular del registro electoral, apenas unos meses antes de elecciones clave, evidencia la astucia política de esta maniobra.
La política del gobierno de Noboa no busca el respeto a la ley electoral ni a las normas democráticas. Se trata de un esfuerzo calculado para debilitar los movimientos populares, fragmentar las organizaciones populares y consolidar el poder de cara a las próximas elecciones. La exclusión de organizaciones políticas legales del ámbito electoral, especialmente en circunstancias controvertidas, constituye un ataque directo a los derechos políticos de los trabajadores, activistas, pueblos indígenas y el pueblo ecuatoriano en su conjunto.
Igualmente alarmantes son las numerosas denuncias de violaciones de procedimiento e irregularidades en torno a la decisión del CNE. Los informes sobre divisiones internas, cambios de última hora y justificaciones legales cuestionables apuntan a un proceso carente de transparencia y legitimidad. Estas acciones forman parte de un patrón más amplio destinado a criminalizar la disidencia y marginar a las fuerzas que desafían los intereses de las élites gobernantes de Ecuador y sus patrocinadores imperialistas.
El tan invocado “estado de derecho” en Ecuador se revela cada vez más como una fachada que enmascara la erosión sistemática del espacio democrático y el uso de las instituciones estatales para reprimir a la oposición política. La cancelación de la Unidad Popular no es un acto administrativo aislado; es una decisión política diseñada para excluir a una fuerza significativa del movimiento popular de la vida nacional.
El Partido Estadounidense del Trabajo condena enérgicamente la cancelación de la Unidad Popular por parte del Consejo Nacional Electoral, considerándola una medida antidemocrática destinada a silenciar las voces de la oposición. Denunciamos el papel desempeñado por Daniel Noboa y Diana Atamaint en el avance de una agenda política que socava los derechos democráticos y consolida el control del poder ejecutivo sobre las instituciones populares.
El Partido Estadounidense del Trabajo afirma con orgullo y firmeza su inquebrantable solidaridad con los miembros y simpatizantes de la Unidad Popular, así como con la clase trabajadora ecuatoriana y las amplias masas del pueblo ecuatoriano en su lucha por la representación política, la democracia y la justicia social.
¡Manos fuera de Popular Unity!
¡Defendamos los derechos democráticos en Ecuador!
¡Abajo la represión fascista!
¡Solidaridad con los trabajadores y los pueblos de Ecuador!
