Gremio Nacional de Abogados | 7 de mayo de 2026—

El Gremio Nacional de Abogados Comité de Justicia para las Personas con Discapacidad condena cambios propuestos a la Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI) que amenaza con castigar a las personas con discapacidad por sobrevivir gracias al apoyo familiar y comunitario. Estos cambios de política representan una continuación del uso prolongado de la ley como herramienta para controlar la pobreza, socavar la atención colectiva y aislar a las personas con discapacidad de las redes que sustentan su vida.
Tal como se refleja en la agenda regulatoria federal de la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios (RIN 0960-AI94), las revisiones propuestas a las normas del SSI reducirían o eliminarían los beneficios para las personas con discapacidad que viven con familiares, incluidos padres e hijos adultos. Estos cambios afectarían de manera desproporcionada a los adultos con discapacidad que requieren mucha atención, así como a las personas mayores que, debido a la situación económica, se ven obligadas a vivir en viviendas compartidas.
El SSI es un programa de último recurso que proporciona ingresos mínimos a personas pobres y discapacitadas, muchas de las cuales nunca han tenido acceso a un trabajo remunerado o han sido sistemáticamente excluidas del mismo. Sin embargo, en lugar de fortalecer este apoyo vital, los legisladores siguen imponiendo normas punitivas que consideran la ayuda mutua, el cuidado y la supervivencia compartida como motivos de castigo. Al contabilizar el apoyo familiar como “ingreso”, el Estado obliga, de hecho, a las personas discapacitadas a elegir entre la subsistencia básica y la conexión con sus comunidades.
Esto no es una reforma administrativa. Es austeridad impuesta mediante la violencia burocrática.
Estos cambios propuestos reflejan un marco legal y político más amplio que criminaliza la dependencia, ignorando la realidad de que todas las personas dependen de la interdependencia para sobrevivir. La justicia para las personas con discapacidad enseña que las redes de atención no son fraude ni abuso; son respuestas esenciales al abandono sistémico. Los esfuerzos por reducir las prestaciones del SSI (Ingreso Suplementario de Seguridad) en función de las condiciones de vivienda desmantelan estas redes y empujan a las personas con discapacidad aún más a la pobreza, la institucionalización o la falta de vivienda.
El Gremio Nacional de Abogados reconoce desde hace tiempo que la ley no es neutral. Es un campo de batalla. En el contexto de las prestaciones por discapacidad, la ley se está utilizando para redefinir quiénes merecen sobrevivir. Estas políticas se hacen eco de otros ataques a la red de seguridad social que perjudican desproporcionadamente a las comunidades pobres, discapacitadas, negras y latinas, reforzando un sistema donde la precariedad económica se instrumentaliza para controlar y excluir.
Como profesionales del movimiento, defensores, organizadores y abogados, rechazamos los marcos que individualizan la supervivencia y penalizan el cuidado colectivo. Afirmamos que:
- Las personas con discapacidad tienen derecho a vivir en comunidad sin perder el acceso a prestaciones esenciales.
- El cuidado de personas y la ayuda mutua no deben considerarse ingresos que impidan acceder a dichos servicios.
- Los programas de prestaciones públicas deben ampliarse y fortalecerse, no restringirse mediante normas de elegibilidad punitivas.
Hacemos un llamamiento a los profesionales del movimiento, defensores, organizadores y abogados para que participen en la defensa colectiva de las comunidades de personas con discapacidad que se enfrentan a estos cambios.
Reconocemos además que las estrategias legales por sí solas son insuficientes. La verdadera justicia para las personas con discapacidad requiere construir poder fuera de los sistemas legales tradicionales, centrar la atención en las personas más afectadas e impulsar enfoques transformadores que prioricen la dignidad, la autonomía y la supervivencia colectiva.
El Comité de Justicia para las Personas con Discapacidad se solidariza con todos aquellos que resisten estos ataques. Nos comprometemos a utilizar la ley cuando sea útil, a cuestionarla cuando sea perjudicial y a organizarnos más allá de ella para construir un mundo donde las personas con discapacidad no sean castigadas por vivir, amar y sobrevivir juntas.
Firmado,
Comité de Justicia para las Personas con Discapacidad y Consejo Ejecutivo
