{"id":10937,"date":"2012-02-17T00:34:33","date_gmt":"2012-02-17T05:34:33","guid":{"rendered":"http:\/\/theredphoenixapl.org\/?p=10937"},"modified":"2026-06-03T13:09:57","modified_gmt":"2026-06-03T18:09:57","slug":"myths-about-socialism-is-it-really-just-a-matter-of-corporate-greed","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/2012\/02\/myths-about-socialism-is-it-really-just-a-matter-of-corporate-greed\/","title":{"rendered":"Mitos sobre el socialismo: \u00bfEs realmente solo una cuesti\u00f3n de avaricia empresarial?"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color:#000000;\"><a href=\"http:\/\/redphoenixnews.com\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/wallstreetgreed1.jpg\"><span style=\"color:#000000;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-10938\" title=\"Codicia de WallStreet1\" src=\"http:\/\/redphoenixnews.com\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/wallstreetgreed1.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"295\" \/><\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">A diferencia de otros fil\u00f3sofos pol\u00edticos, Karl Marx no se limit\u00f3 a so\u00f1ar con una sociedad ideal o a inventarla. <em>a prop\u00f3sito<\/em>\u00a0Marx buscaba soluciones a los problemas sociales de su \u00e9poca. Era un observador que dedic\u00f3 mucho m\u00e1s tiempo y energ\u00eda a observar y documentar el funcionamiento interno del capitalismo que del socialismo. En resumen, Marx no era un ide\u00f3logo, sino un cr\u00edtico que observaba la realidad y analizaba c\u00f3mo funcionaban las cosas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">En esta entrega, analizaremos un mito que no concierne tanto al socialismo como al capitalismo, o a las creencias que la gente tiene sobre este \u00faltimo. Este malentendido tiene graves consecuencias; no se puede comprender el socialismo sin entender el capitalismo. Para Marx, el socialismo no era una larga lista de ideales sobre c\u00f3mo deber\u00edan ser las cosas, sino un modo de producci\u00f3n y una sociedad que surgir\u00edan de la sociedad capitalista, una vez superadas sus contradicciones internas. Precisamente por esta raz\u00f3n, para comprender el socialismo desde una perspectiva marxista, es necesario estudiar y entender el capitalismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Sin embargo, a pesar del interminable debate sobre el capitalismo, tanto a favor como en contra, pocas personas, incluyendo a sus defensores m\u00e1s ac\u00e9rrimos y a sus detractores m\u00e1s decididos, comprenden realmente qu\u00e9 es el capitalismo. Esto genera confusi\u00f3n sobre los problemas que enfrentamos como especie.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">En la cl\u00e1sica pel\u00edcula de cine negro de los 90 <em>Los sospechosos habituales<\/em>, El personaje de &quot;Verbal&quot; Kint pronuncia una de las frases m\u00e1s memorables de la pel\u00edcula: &quot;El mayor truco del diablo fue convencer al mundo de que no existe&quot;. Se refiere al genio criminal Keyser S\u00f6ze. S\u00f6ze hab\u00eda sido un delincuente de poca monta en Turqu\u00eda hasta que un tr\u00e1gico ataque a su familia lo oblig\u00f3 a pasar a la clandestinidad. Desde entonces, las pocas personas que saben c\u00f3mo es acaban muertas, y dirige su imperio criminal utilizando peones que desconocen para qui\u00e9n trabajan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">El capitalismo funciona de manera similar, donde millones de personas an\u00f3nimas realizan actividades sin conocerse entre s\u00ed. Como lo expres\u00f3 Marx, la relaci\u00f3n entre las personas se reduce al nexo del pago en efectivo. Esto inevitablemente conduce a situaciones en las que la ca\u00edda del precio de un determinado producto en el mercado mundial tiene un impacto muy real en los trabajadores de diferentes pa\u00edses, incluso si no participan directamente en su producci\u00f3n. Se generan crisis globales donde los efectos de eventos ocurridos hace varias d\u00e9cadas tienen un impacto masivo en la gente de hoy. Esto deja a la gran mayor\u00eda de la gente com\u00fan confundida y luchando por encontrar un Keyser S\u00f6ze, un rostro que pueda asociarse con estos eventos; en resumen, alguien a quien culpar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">La clase dominante y sus medios de comunicaci\u00f3n est\u00e1n m\u00e1s que dispuestos a proporcionar chivos expiatorios para que el pueblo los condene, ya sean &quot;vagos&quot;, inmigrantes ilegales, el gobierno o los sindicatos. Por supuesto, la llamada &quot;izquierda&quot; en muchos pa\u00edses tambi\u00e9n tiene chivos expiatorios, y aunque merecen un poco m\u00e1s de culpa, el enfoque se limita a ver solo a ciertos actores del sistema capitalista, en lugar de examinar el sistema en s\u00ed. Estos chivos expiatorios suelen ser los banqueros y las corporaciones. Este sentimiento se expresa con vehemencia en todo tipo de manifestaciones &quot;izquierdistas&quot;, ya sean contra la OMC, contra la guerra o las recientes protestas contra la ocupaci\u00f3n, y generalmente se puede resumir en dos palabras: <em>\u201cla avaricia corporativa.\u201d<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">La avaricia es, por supuesto, un rasgo negativo de la personalidad. Es incluso m\u00e1s que eso; seg\u00fan la doctrina cat\u00f3lica, es uno de los siete pecados capitales. No nos gustan las personas avariciosas, e incluso los medios de comunicaci\u00f3n convencionales nos muestran de vez en cuando im\u00e1genes de villanos corporativos avariciosos. A nadie le gusta la avaricia. Por eso, en cada protesta vemos cientos de pancartas y lemas que condenan la &quot;avaricia corporativa&quot;, incluso de personas que afirman oponerse al sistema capitalista. \u00bfQu\u00e9 tiene de malo esta imagen?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">A primera vista, si analizamos las estad\u00edsticas de productividad y salarios reales en Estados Unidos durante el \u00faltimo siglo, podr\u00edamos argumentar con contundencia que nuestro problema radica en la avaricia empresarial. Tras un auge de la productividad gracias a la introducci\u00f3n generalizada de ordenadores y la automatizaci\u00f3n en el \u00e1mbito laboral, los beneficios aumentaron mientras que los salarios reales comenzaron a estancarse e incluso a disminuir ocasionalmente. Los beneficios se incrementaron a\u00fan m\u00e1s mediante el cierre de f\u00e1bricas en Estados Unidos y su traslado al extranjero, seguido de la subcontrataci\u00f3n de a\u00fan m\u00e1s empleos a pa\u00edses con salarios mucho m\u00e1s bajos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">La divergencia entre las ganancias y los salarios reales podr\u00eda caracterizarse como una mayor proporci\u00f3n de la riqueza para quienes se encuentran en la cima. Sin embargo, si consideramos, con raz\u00f3n, que esta riqueza es como un pastel, y que el percentil m\u00e1s alto se lleva una mayor parte, surge la pregunta de qui\u00e9n produjo esta riqueza en primer lugar. En otras palabras, \u00bfqu\u00e9 otorga a ese 11%, 51%, etc., de la poblaci\u00f3n m\u00e1s rica, el derecho a participar en la riqueza? La respuesta, por supuesto, es la propiedad privada y las leyes que protegen este &quot;derecho&quot;.\u201c<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Si alguien no trabaja, no produce riqueza y, sin embargo, mediante la propiedad se apropia de la riqueza creada por el trabajo de otros, \u00bfrealmente importa si se lleva una parte mayor o menor?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Tambi\u00e9n debemos cuestionar la afirmaci\u00f3n de que las corporaciones, o m\u00e1s precisamente sus accionistas, consejos de administraci\u00f3n y ejecutivos, sean realmente codiciosos. Esto podr\u00eda sorprender a algunos, quienes han dado por sentado que estos capitalistas son codiciosos. La idea de que las corporaciones y sus ejecutivos son codiciosos no proviene tanto de la cultura popular que difunde este mensaje en los \u00faltimos tiempos, sino tambi\u00e9n de las ideas que muchos aprendemos al crecer. En Estados Unidos, a muchos se nos ha ense\u00f1ado que nuestro sistema es un sistema sin clases, o que si existen clases, se basan en los ingresos. Se nos ense\u00f1a que los muy ricos obtuvieron su riqueza mediante el trabajo duro y la asunci\u00f3n de riesgos, mientras que los muy pobres toman malas decisiones y, por lo tanto, permanecen en la pobreza. Se nos ense\u00f1a que estas &quot;clases&quot; trabajan juntas de alguna manera para que todo el pa\u00eds funcione, y que surgir\u00e1n problemas si hay alg\u00fan conflicto entre ellas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Diversas fuentes de todo el espectro pol\u00edtico nos hablan de una m\u00edtica edad de oro en un periodo de tiempo vagamente determinado, donde los ricos obten\u00edan grandes beneficios, los pobres recib\u00edan asistencia mediante programas estatales y exist\u00eda una amplia clase media que constitu\u00eda la base de Estados Unidos. El enfoque en esta clase media y su preservaci\u00f3n es tan primordial que se descuidan las preguntas dif\u00edciles sobre las dos clases marginadas: los pobres y los ricos. Este tipo de mitolog\u00eda, junto con las actuales lamentaciones sobre una &quot;clase media en declive&quot;, alimenta la idea de que los ricos, y en particular las corporaciones, son codiciosos. Es decir, que en alg\u00fan momento del pasado no lo eran tanto, pero \u00faltimamente s\u00ed lo son. Por lo tanto, el problema no es el capitalismo, sino la codicia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Sin embargo, ni la codicia ni su opuesto, el altruismo, tienen nada que ver con el sistema capitalista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Como analog\u00eda, se puede usar pr\u00e1cticamente cualquier deporte o juego competitivo. Los oponentes esperan que el otro d\u00e9 el m\u00e1ximo esfuerzo para ganar. La astucia, el enga\u00f1o y la agresividad son totalmente aceptables e incluso admirables en muchos deportes. Las reglas del juego determinan y dictan el comportamiento de los jugadores. Dos hombres, que en otras circunstancias podr\u00edan ser de las personas m\u00e1s amables que uno pueda conocer, se transforman por completo en el ring de boxeo. No tienen por qu\u00e9 ser violentos; la violencia es simplemente parte del deporte.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Esta analog\u00eda nos dice mucho sobre el capitalismo. El sistema capitalista tiene reglas, al igual que el cuadril\u00e1tero de boxeo. Para el boxeador, no pelear no es una opci\u00f3n. Del mismo modo, para el capitalista que quiere seguir en el negocio, no obtener ganancias tampoco es una opci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Para tener \u00e9xito como capitalista, hay que respetar las reglas. En este sistema, m\u00faltiples capitalistas entran al mercado e intentan superarse entre s\u00ed para obtener la mayor cuota de mercado. Esto inevitablemente obliga a todos los participantes a adoptar ciertos comportamientos para mantener su posici\u00f3n o avanzar. Un comportamiento influenciado por esta competencia es la introducci\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas de producci\u00f3n. M\u00e9todos de producci\u00f3n m\u00e1s eficientes permiten a un capitalista aumentar su cuota de mercado produciendo m\u00e1s productos a menor coste que sus competidores. Sin embargo, cualquier ventaja que un capitalista pueda obtener mediante esta nueva tecnolog\u00eda ser\u00e1 ef\u00edmera; la competencia adoptar\u00e1 los mismos m\u00e9todos y tecnolog\u00edas para seguir siendo competitiva. Aquellas empresas que no puedan implementar estos cambios quebrar\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">La adopci\u00f3n de m\u00e9todos de producci\u00f3n m\u00e1s eficientes en una industria suele reducir los precios de los productos que produce. El avance tecnol\u00f3gico permite vender m\u00e1s productos a precios m\u00e1s bajos que la competencia. Sin embargo, dado que algunos competidores inevitablemente se pondr\u00e1n al d\u00eda, esta ventaja solo puede ser temporal. Al mismo tiempo, la carrera por la tecnolog\u00eda m\u00e1s avanzada puede generar grandes gastos y costos operativos a largo plazo. Adem\u00e1s, el aumento de la producci\u00f3n seguir\u00e1 reduciendo los precios a medida que el mercado se sature de un determinado producto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Todos estos factores contribuyen a lo que Marx denomin\u00f3 la \u201ctasa decreciente de ganancia\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 mencionar esto? Resulta que es un punto muy instructivo sobre el comportamiento capitalista. El capitalista comienza a expandirse y a modernizar sus m\u00e9todos de producci\u00f3n para obtener la mayor cuota de mercado. Desafortunadamente para \u00e9l, todos sus competidores intentan hacer lo mismo; todos aspiran a la mayor cuota. Estos objetivos no est\u00e1n motivados por la codicia; son simplemente las reglas del juego. La lucha por alcanzar la cima, o simplemente por sobrevivir, obliga al capitalista a invertir cantidades cada vez mayores de dinero en expansi\u00f3n, investigaci\u00f3n y desarrollo, y en la implementaci\u00f3n de m\u00e9todos de producci\u00f3n m\u00e1s eficientes. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Desconoce por completo los planes de sus competidores; solo puede suponer que har\u00e1n todo lo posible por sacarlo del mercado. Todos los dem\u00e1s competidores tambi\u00e9n lo entienden. Finalmente, todos sus esfuerzos por la autopreservaci\u00f3n y el dominio del mercado terminan teniendo el efecto contrario. El mercado se satura, los precios caen, ciertos productos dejan de ser rentables, las empresas quiebran, se produce una crisis, etc. \u00bfQu\u00e9 aprendemos de esto? Aprendemos que, si bien cada capitalista entra en el &quot;juego&quot; con la mejor intenci\u00f3n de ganar, las condiciones del juego los obligan a adoptar comportamientos que, a la larga, conducir\u00e1n al fracaso de muchos de los jugadores. La codicia, el altruismo, la arrogancia, la soberbia e incluso la personalidad misma apenas influyen en este proceso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Esta misma lecci\u00f3n se aplica cuando los capitalistas cierran f\u00e1bricas en un pa\u00eds y las trasladan a otro con mano de obra m\u00e1s barata. El capitalista no puede considerar la posibilidad de conservar los empleos de sus empleados estadounidenses a riesgo de perder cuota de mercado frente a la competencia; sabe que, si no traslada sus operaciones al extranjero, pronto tendr\u00e1 que cerrarlas de todos modos. Del mismo modo, no puede considerar las condiciones de los trabajadores extranjeros que ocupar\u00e1n sus nuevas f\u00e1bricas en el extranjero. Las \u00fanicas preguntas son qui\u00e9n aceptar\u00e1 los salarios m\u00e1s bajos, trabajar\u00e1 las jornadas m\u00e1s largas, tolerar\u00e1 las peores condiciones y qu\u00e9 pa\u00eds ofrecer\u00e1 las mejores ventajas fiscales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Calificar a estos capitalistas de fr\u00edos o codiciosos ser\u00eda como condenar a un boxeador por agresivo y violento por golpear a su oponente. Si bien esto puede parecer una excusa para el capitalista, en realidad es una condena al capitalismo. Este sistema recompensa sistem\u00e1ticamente la codicia, el ego\u00edsmo y la inhumanidad, mientras castiga el altruismo, la empat\u00eda y la solidaridad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Sin duda, la clase capitalista dominante posee una serie de rasgos negativos, la mayor\u00eda de los cuales se originan en su perspectiva de clase. Suelen estar convencidos de que se han hecho a s\u00ed mismos, que trabajan duro y que se han ganado todo lo que tienen. En los medios de comunicaci\u00f3n, vemos a estas personas insistiendo en que la sociedad no podr\u00eda funcionar sin ellos y que los necesitamos para &quot;crear empleos&quot;. Los m\u00e1s ilusos se adhieren a la fantas\u00eda randiana de que son los &quot;productores&quot; de la sociedad humana, mientras que los trabajadores son, en realidad, par\u00e1sitos perezosos e indolentes. A pesar de estos rasgos genuinamente negativos, centrarse en la personalidad de los capitalistas individuales da la impresi\u00f3n de que el problema no reside en el sistema, sino en que hay personas &quot;equivocadas&quot; en el poder.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Otro problema que surge al atribuir los problemas de la sociedad a la codicia es que implica que puede haber capitalistas benevolentes y no tan codiciosos que podr\u00edan transformar la sociedad para beneficio de todos. Esta idea err\u00f3nea conduce a otro grave error: elogiar y admirar a los capitalistas que expresan ideales \u201cprogresistas\u201d sin tener en cuenta c\u00f3mo amasaron su riqueza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Por ejemplo, desde que Warren Buffett declar\u00f3 p\u00fablicamente que el gobierno deber\u00eda dejar de &quot;mimar&quot; a los ricos con impuestos bajos, la izquierda estadounidense tradicional lo ha convertido en una especie de h\u00e9roe. Claro que, cuando uno ha acumulado tanta riqueza como Warren Buffett, importa poco si el gobierno sube o no los impuestos a los ricos. Buffett puede estar seguro de que, incluso si suben los impuestos, es improbable que esto afecte su nivel de vida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">De hecho, a los estadounidenses m\u00e1s ricos les iba bastante bien a finales de los a\u00f1os 40 y 50, cuando los impuestos eran alt\u00edsimos. A\u00fan m\u00e1s influyente es George Soros, un especulador que encajar\u00eda perfectamente en el estereotipo del magnate de Wall Street si no fuera por las enormes cantidades de dinero que ha gastado en propagar valores liberales. Tanto Buffett como Soros disfrutan de una situaci\u00f3n ventajosa para todos; sus fortunas est\u00e1n aseguradas independientemente de qui\u00e9n gobierne. Por mucho que personas como Soros o Buffett hablen de impuestos progresivos o de preservar la clase media, es poco probable que admitan que su riqueza no proviene de un trabajo productivo real, y mucho menos que un sistema donde los ciudadanos m\u00e1s ricos no trabajan sea intr\u00ednsecamente err\u00f3neo. A Soros tampoco parece importarle que los multimillonarios influyan en el sistema pol\u00edtico, siempre y cuando defiendan su filosof\u00eda. Si a la clase trabajadora no se le permite tener voz propia, esto no se considera perjudicial para la democracia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">La idea de que todas las clases sociales pueden convivir en armon\u00eda y alcanzar sus aspiraciones de forma equitativa es frecuentemente promovida por los liberales contempor\u00e1neos, en particular por los ac\u00e9rrimos seguidores del Partido Dem\u00f3crata. \u00bfEn qu\u00e9 se diferencia esto de la visi\u00f3n de los republicanos y otros conservadores, quienes insisten en que los mismos objetivos se pueden lograr si tan solo los ricos y exitosos gozaran de suficiente libertad? Ambos bandos niegan la lucha de clases; ambos venden un escenario idealizado que no es m\u00e1s que una fantas\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">No cabe duda de que muchos capitalistas son, con raz\u00f3n, avariciosos. Por otro lado, tambi\u00e9n se pueden encontrar muchos capitalistas que son personas decentes a nivel personal. Es importante recordar que, como trabajadores, competimos con otros trabajadores, tanto a nivel nacional como internacional, y que cuando un trabajador consigue un empleo, a menudo deja a otro sin trabajo. En lugar de ver esto como un problema de las personas, sean trabajadores o capitalistas, deber\u00edamos verlo como lo que realmente es: un problema del capitalismo. La maldad del capitalismo no reside en que el sistema est\u00e9 dirigido por personas avariciosas y despiadadas, sino en que obliga a las personas a actuar de esta manera para sobrevivir. La avaricia se recompensa, la cooperaci\u00f3n y el altruismo se castigan. Tambi\u00e9n es bueno tener esto presente cuando se oye hablar de capitalistas &quot;buenos&quot; como George Soros. No cabe duda de que sus cuantiosas donaciones en lugares como Europa del Este han ayudado directamente a algunas personas. Sin embargo, es importante tener en cuenta que las ONG de Soros tambi\u00e9n contribuyeron a la destrucci\u00f3n de la econom\u00eda y las sociedades de Europa del Este, y que, por muy imperfectas que fueran esas sociedades en aquel entonces, la gente habr\u00eda estado mejor si no hubiera sido explotada por capitalistas y especuladores a quienes personas como Soros ayudaron a impulsar. Las organizaciones ben\u00e9ficas no pueden compensar la falta de empleos, y mucho menos empleos que ofrezcan un salario digno junto con generosas prestaciones sociales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">A medida que se desarrolla el drama de los movimientos Occupy, no hay por qu\u00e9 desanimarse solo porque algunos de sus lemas reflejen importantes fallos ideol\u00f3gicos. Durante gran parte del siglo XX, el dogma oficial dictaba que Estados Unidos era una sociedad sin clases. Durante al menos 30 a\u00f1os, el dogma del libre mercado ha dominado el discurso estadounidense. Despu\u00e9s de 1991, esto alcanz\u00f3 su punto \u00e1lgido con afirmaciones como \u201cno hay alternativa (al capitalismo)\u201d y \u201ceste es el fin de la historia\u201d. Ahora que la fiesta ha terminado y la resaca empieza a disiparse, la gente en Estados Unidos comienza a examinar de nuevo la cuesti\u00f3n de las clases sociales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">A medida que la clase social, entendida como un concepto concreto de clases basado en la realidad material, empieza a aparecer cada vez m\u00e1s en nuestro discurso nacional, la gente inevitablemente comenzar\u00e1 a ver que las clases de la sociedad tienen diferencias inherentes e irreconciliables, y que son estas diferencias, y no la codicia, las que constituyen la ra\u00edz de nuestros problemas actuales.<\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A diferencia de otros fil\u00f3sofos pol\u00edticos, Karl Marx no se limit\u00f3 a imaginar una sociedad ideal ni a idear soluciones ad hoc a los problemas sociales que ve\u00eda en...<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":38824,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[184,92],"tags":[229,197,350,347],"class_list":["post-10937","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-myths-about-socialism","category-theory","tag-economic-exploitation","tag-imperialism","tag-united-states-history","tag-workers-struggle"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/redphoenix.news\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/WallStreetGreed1_10937_296e6.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10937","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10937"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10937\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43775,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10937\/revisions\/43775"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38824"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10937"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10937"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10937"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}