{"id":15579,"date":"2012-12-12T10:26:59","date_gmt":"2012-12-12T15:26:59","guid":{"rendered":"http:\/\/theredphoenixapl.org\/?p=15579"},"modified":"2026-06-07T12:09:52","modified_gmt":"2026-06-07T17:09:52","slug":"massacres-under-the-looking-glass","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/2012\/12\/massacres-under-the-looking-glass\/","title":{"rendered":"Masacres bajo el espejo: La CPI y Colombia"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image aligncenter\"><a href=\"http:\/\/theredphoenixapl.org\/2012\/12\/12\/massacres-under-the-looking-glass\/0524-01\/\" rel=\"attachment wp-att-15581\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/redphoenixnews.com\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/0524-01.jpg\" alt=\"0524-01\" class=\"wp-image-15581\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\"><strong>La CPI y Colombia<\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">Por Daniel Kovalik<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">La Corte Penal Internacional (CPI) acaba de publicar su Informe Provisional sobre Colombia (1). Se trata de una lectura interesante, que revela tanto sobre la propia CPI como sobre Colombia. En el Informe, la CPI explica que Colombia ha estado bajo examen preliminar desde junio de 2004. Esto resulta bastante curioso, dado que la CPI concluye en el informe que los peores cr\u00edmenes del ej\u00e9rcito colombiano \u2014los asesinatos de &quot;falsos positivos&quot;, en los que el ej\u00e9rcito mat\u00f3 a unos 3000 civiles inocentes y los visti\u00f3 para que parecieran guerrilleros\u2014 &quot;ocurrieron con mayor frecuencia entre 2004 y 2008&quot;.\u201c<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">En otras palabras, los militares cometieron sus violaciones m\u00e1s infames bajo la atenta mirada de la CPI, similar a la de Clouseau. Quiz\u00e1s la CPI estaba demasiado ocupada juzgando a africanos \u2014aparentemente el \u00fanico objetivo de sus enjuiciamientos\u2014 como para haber hecho algo para disuadir tales cr\u00edmenes.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">En cualquier caso, las conclusiones de la CPI sobre el esc\u00e1ndalo de los \u201cfalsos positivos\u201d plantean muchas preguntas sobre las fuerzas armadas colombianas y, m\u00e1s importante a\u00fan, sobre su aliado estadounidense. As\u00ed, el punto \u00e1lgido de los \u201cfalsos positivos\u201d (de 2004 a 2008) coincide con el per\u00edodo en que Estados Unidos proporcionaba el mayor nivel de ayuda militar a Colombia. Y esto parece ser algo m\u00e1s que una coincidencia.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">La CCI describe el fen\u00f3meno de los \u201cfalsos positivos\u201d de la siguiente manera:<\/span><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">Actores estatales, en particular miembros del ej\u00e9rcito colombiano, presuntamente asesinaron deliberadamente a miles de civiles para aumentar las tasas de \u00e9xito en el contexto del conflicto armado interno y obtener beneficios econ\u00f3micos de los fondos del Estado. Se inform\u00f3 que los civiles ejecutados eran guerrilleros muertos en combate tras la alteraci\u00f3n de la escena del crimen. La informaci\u00f3n disponible indica que estos asesinatos fueron perpetrados por miembros de las fuerzas armadas, en ocasiones en colaboraci\u00f3n con paramilitares y civiles, como parte de un ataque dirigido contra la poblaci\u00f3n civil en diferentes partes de Colombia. En algunos casos, los asesinatos fueron precedidos por detenciones arbitrarias, torturas y otros malos tratos.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">La CPI concluy\u00f3 que estos asesinatos eran sistem\u00e1ticos, aprobados por los m\u00e1s altos rangos del ej\u00e9rcito colombiano y que, por lo tanto, constitu\u00edan una &quot;pol\u00edtica de Estado&quot;.\u201c<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">Los asesinatos \u2014que la CPI calific\u00f3 de \u201chomicidio\u201d y \u201cdesapariciones forzadas\u201d\u2014 no fueron aleatorios, sino que, seg\u00fan concluy\u00f3 la CPI, estuvieron dirigidos a \u201ccategor\u00edas espec\u00edficas de civiles\u201d, incluyendo personas \u201cmarginadas\u201d de zonas remotas, como desempleados, indigentes y drogadictos; activistas pol\u00edticos, sociales y comunitarios; ind\u00edgenas, menores de edad, campesinos y personas con discapacidad. Adem\u00e1s, las regiones m\u00e1s afectadas por estos asesinatos, en orden descendente, fueron Antioquia, Meta, Hila y Norte de Santander. Como se\u00f1al\u00f3 la CPI, las v\u00edctimas de \u201cfalsos positivos\u201d a menudo terminaron en fosas comunes.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">La CPI, bas\u00e1ndose en las conclusiones del Relator Especial de la ONU, hall\u00f3 un hecho peculiar: que los \u201cfalsos positivos\u201d, si bien se produc\u00edan con frecuencia variable desde la d\u00e9cada de 1980, alcanzaron su punto m\u00e1ximo cuando la amenaza de las guerrillas disminu\u00eda a principios de la d\u00e9cada de 2000. Como explica la CPI, citando al Relator Especial de la ONU:<\/span><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">\u2018A medida que la seguridad en Colombia mejoraba a partir de 2002 y las guerrillas se retiraban de las zonas pobladas, a algunas unidades militares les resultaba m\u00e1s dif\u00edcil entrar en combate. En estas zonas, algunas unidades se vieron motivadas a falsificar bajas en combate. En otras, los soldados percib\u00edan a las guerrillas como particularmente peligrosas y se mostraban reacios a enfrentarse a ellas. Era m\u00e1s f\u00e1cil asesinar civiles. En otras zonas, existen v\u00ednculos entre el ej\u00e9rcito y los narcotraficantes y otros grupos del crimen organizado. Las unidades militares locales no desean combatir con los grupos ilegales con los que colaboran, por lo que asesinar a civiles, presuntamente vinculados a estos grupos, les permite aparentar que est\u00e1n actuando.\u2018<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">Quienes reflexionan sobre la pol\u00edtica estadounidense hacia Colombia deber\u00edan considerar seriamente estos detalles. En primer lugar, resulta evidente que durante el per\u00edodo en que Estados Unidos brind\u00f3 a Colombia la mayor cantidad de asistencia militar en el marco del Plan Colombia (de 2000 a 2009), el ej\u00e9rcito colombiano cometi\u00f3 cr\u00edmenes atroces, de manera totalmente innecesaria, al menos si el objetivo declarado de erradicar las drogas era realmente el verdadero objetivo. As\u00ed, el ej\u00e9rcito colombiano asesin\u00f3 deliberadamente a civiles en lugar de combatir a la guerrilla, al tiempo que manten\u00eda una pol\u00edtica de no intervenci\u00f3n hacia los narcotraficantes y otros grupos del crimen organizado, ya que, de hecho, colaboraba con ellos.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">Como explic\u00f3 la CPI, un ejemplo de los grupos del crimen organizado con los que el ej\u00e9rcito colombiano ha colaborado estrechamente son los paramilitares de derecha que, seg\u00fan la CPI, \u201cayudaron al ej\u00e9rcito colombiano en su lucha contra las guerrillas de las FARC y el ELN\u201d atacando, no a las guerrillas en s\u00ed, sino a la poblaci\u00f3n civil, por ejemplo, mediante \u201casesinatos en masa de civiles; asesinatos selectivos de l\u00edderes sociales, sindicalistas, defensores de derechos humanos, funcionarios judiciales y periodistas; actos de tortura, acoso e intimidaci\u00f3n; y acciones destinadas a forzar el desplazamiento de comunidades enteras\u201d. Y, en cuanto al desplazamiento, la CPI concluy\u00f3 que este tuvo lugar en \u201cregiones de Colombia ricas en recursos\u201d.\u201d<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">No hace falta analizar el esc\u00e1ndalo de los &quot;falsos positivos&quot; ni el ataque militar-paramilitar contra civiles para llegar a la conclusi\u00f3n obvia: que la guerra del Estado colombiano, con el apoyo de Estados Unidos, se dirige al menos tanto, si no m\u00e1s, contra la poblaci\u00f3n civil que contra guerrilleros y narcotraficantes. Ciertamente, parece que el ej\u00e9rcito colombiano, al llevar a cabo su campa\u00f1a de &quot;falsos positivos&quot;, lo hizo para justificar la continuidad de la ayuda estadounidense, mostr\u00e1ndole resultados en forma de supuestos combatientes muertos. Sin embargo, creo que esta explicaci\u00f3n basada en la &quot;mentalidad de recuento de cad\u00e1veres&quot; no es la explicaci\u00f3n completa, ya que, en mi opini\u00f3n, no puede explicar la necesidad de que el ej\u00e9rcito torturara primero a las v\u00edctimas de los &quot;falsos positivos&quot;, como la Corte Penal Internacional (CPI) determin\u00f3 que hicieron en muchos casos. Sostengo que al menos una de las principales razones de esta pol\u00edtica es aterrorizar a la poblaci\u00f3n civil para someterla y obligarla a abandonar sus tierras, especialmente las tierras &quot;ricas en recursos&quot;, como concluy\u00f3 la CPI. Esta pol\u00edtica est\u00e1 funcionando, al menos a juzgar por los resultados, ya que Colombia es ahora el pa\u00eds con la mayor poblaci\u00f3n de desplazados internos del mundo, con m\u00e1s de 5 millones.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">Adem\u00e1s del petr\u00f3leo, el carb\u00f3n, el oro y otros minerales importantes que extraen en Colombia las multinacionales, un recurso fundamental que crece exponencialmente en el pa\u00eds es la palma africana, cuyo aceite se utiliza para la producci\u00f3n de biodi\u00e9sel. Como explica Gary Leech en su excelente art\u00edculo \u201cLa industria de la palma aceitera: una plaga para Afrocolombia\u201d (2), la producci\u00f3n de aceite de palma en Colombia aument\u00f3 en 701 TP3T entre 2001 y 2006, es decir, durante los primeros a\u00f1os del Plan Colombia y aproximadamente al mismo tiempo que los militares atacaban a civiles con mayor frecuencia. Asimismo, el reci\u00e9n aprobado Tratado de Libre Comercio de Colombia tambi\u00e9n est\u00e1 impulsando el crecimiento del aceite de palma. (3) Adem\u00e1s, tres de los cuatro departamentos m\u00e1s afectados por el esc\u00e1ndalo de los \u201cfalsos positivos\u201d (Antioquia, Meta y Norte de Santander) son regiones productoras de palma, siendo Meta y Norte de Santander dos de las principales regiones de este cultivo. (4)<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">Olivia Gilmore, en un art\u00edculo titulado \u201cAlimentando el conflicto en Colombia: Derechos sobre la tierra y la ecolog\u00eda pol\u00edtica de la palma aceitera\u201d (5), explica la cruda realidad de que<\/span><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">Las comunidades ind\u00edgenas y afrocolombianas pobres se han visto afectadas de manera desproporcionada por este fen\u00f3meno, ya que suelen tener menos probabilidades de poseer t\u00edtulos de propiedad formales o acceso a v\u00edas legales para abordar sus quejas. Grandes corporaciones multinacionales de aceite de palma, grupos paramilitares o, con frecuencia, la colaboraci\u00f3n de ambos, obligan a individuos y comunidades a abandonar sus tierras. Las incursiones armadas, los asesinatos y las masacres relacionadas con los intereses del aceite de palma se han convertido en la norma en todos los principales complejos de palma aceitera del pa\u00eds. El gobierno central colombiano, con el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), promueve activamente la expansi\u00f3n del cultivo de palma aceitera como sustituto de la coca, para satisfacer la demanda de un mercado de biocombustibles en crecimiento y muy lucrativo, y para impulsar el desarrollo econ\u00f3mico tanto a nivel local como nacional. Como resultado, el cultivo de palma en Colombia ha aumentado dr\u00e1sticamente en los \u00faltimos a\u00f1os, convirti\u00e9ndose en el sector agr\u00edcola de mayor crecimiento en el pa\u00eds y el quinto mayor productor del mundo.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">Desde el auge de la producci\u00f3n de aceite de palma a principios de la d\u00e9cada de 2000, casi todas las \u00e1reas de expansi\u00f3n de las plantaciones de palma han coincidido geogr\u00e1ficamente con las zonas de expansi\u00f3n y presencia de grupos paramilitares. Al igual que el papel de la coca en la financiaci\u00f3n de guerrillas y paramilitares, los costos del proceso de producci\u00f3n de aceite de palma convierten a los productores en un blanco f\u00e1cil para los grupos armados. Se han presentado numerosas denuncias de empresas de aceite de palma que se re\u00fanen con paramilitares para organizar el desplazamiento violento y la apropiaci\u00f3n ilegal de tierras. A principios de este a\u00f1o, la Fiscal\u00eda General de Colombia acus\u00f3 a 19 empresas de aceite de palma de aliarse con paramilitares tras investigaciones que vincularon la econom\u00eda del aceite de palma y su financiaci\u00f3n con dichos grupos. Si bien algunos agricultores han logrado escapar de la violencia y la coacci\u00f3n de los grupos guerrilleros al cambiar a cultivos distintos de la coca, el v\u00ednculo entre el aceite de palma y la financiaci\u00f3n de conflictos violentos a\u00fan persiste.&nbsp;<em>Esta correlaci\u00f3n es tan fuerte que un estudio realizado por la Universidad de los Andes sostiene que un producto legal como el aceite de palma tiene la misma capacidad para financiar grupos armados que productos ilegales igualmente lucrativos.<\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">En definitiva, la poblaci\u00f3n civil de Colombia, especialmente la rural, es vista como enemiga tanto por el Estado colombiano como por Estados Unidos, que contin\u00faa apoy\u00e1ndolo. Si bien la violencia adopta diversas formas y se ve alimentada por distintos incentivos materiales, el resultado es el mismo a lo largo de los a\u00f1os: la destrucci\u00f3n del campesinado, incluyendo a las poblaciones afrocolombianas e ind\u00edgenas, que viven en condiciones precarias en tierras destinadas a la explotaci\u00f3n y expropiaci\u00f3n multinacional. Colombia, con una de las peores distribuciones de riqueza y tierra del mundo, con sus m\u00faltiples acuerdos de libre comercio y su excesiva ayuda militar estadounidense, es un ejemplo paradigm\u00e1tico de capitalismo desenfrenado y neocolonialismo.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">En mi reciente entrevista con Kambale Musavuli sobre el Congo, afirm\u00f3 que la R2P (responsabilidad de proteger) carece de la letra &quot;C&quot;, lo que significa que esta doctrina no se aplica al Congo. Igualmente, tampoco se aplica a Colombia ni a otros pa\u00edses similares, cuyo papel designado es servir a Estados Unidos y a su insaciable necesidad de combustible y otros recursos clave. Por ello, las horrendas atrocidades cometidas en pa\u00edses como Colombia y el Congo rara vez aparecen en los titulares de nuestros peri\u00f3dicos, y el informe provisional de la CPI sobre Colombia apenas se mencion\u00f3 en la prensa.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">Como Noam Chomsky ha comentado a menudo, lo anterior se debe a la m\u00e1xima de Tuc\u00eddides: \u201cLos fuertes hacen lo que quieren, mientras que los d\u00e9biles sufren lo que deben\u201d. Esta m\u00e1xima tambi\u00e9n explica por qu\u00e9 la CPI, que a\u00fan no ha procesado a nadie en Colombia por estos cr\u00edmenes atroces, sin duda nunca procesar\u00e1 a los principales autores intelectuales de estos cr\u00edmenes que residen en Estados Unidos (6). De hecho, en el informe de 93 p\u00e1ginas de la CPI, Estados Unidos, que ha financiado estos cr\u00edmenes durante a\u00f1os, no se menciona ni una sola vez.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\"><em><strong>Daniel Kovalik<\/strong>&nbsp;Es Asesora Jur\u00eddica General Adjunta Senior de la USW e imparte clases de derechos humanos internacionales en la Facultad de Derecho de la Universidad de Pittsburgh.<\/em><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">Notas.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">(1) El informe completo se puede encontrar en&nbsp;<\/span><span style=\"color:#0000ff;\"><a href=\"http:\/\/www2.icc-cpi.int\/NR\/rdonlyres\/3D3055BD-16E2-4C83-BA85-%2035BCFD2A7922\/285102\/OTPCOLOMBIAPublicInterimReportNovember2012.pdf\"><span style=\"color:#0000ff;\">http:\/\/www2.icc-cpi.int\/NR\/rdonlyres\/3D3055BD-16E2-4C83-BA85- 35BCFD2A7922\/285102\/OTPCOLOMBIAPublicInterimReportNovember2012.pdf<\/span><\/a><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">(2)&nbsp;&nbsp;&nbsp;<span style=\"color:#0000ff;\"><a href=\"https:\/\/nacla.org\/files\/A04204032_1.pdf\"><span style=\"color:#0000ff;\">https:\/\/nacla.org\/files\/A04204032_1.pdf<\/span><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">(3)&nbsp;&nbsp;&nbsp;<span style=\"color:#0000ff;\"><a href=\"http:\/\/www.citizenstrade.org\/ctc\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/FoE_Colombia_talking_points_2011.pdf\"><span style=\"color:#0000ff;\">http:\/\/www.citizenstrade.org\/ctc\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/FoE_Colombia_talking_points_2011.pdf<\/span><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">(4)&nbsp;&nbsp;&nbsp;<span style=\"color:#0000ff;\"><a href=\"http:\/\/portal.fedepalma.org\/oil_col.htm\"><span style=\"color:#0000ff;\">http:\/\/portal.fedepalma.org\/\/oil_col.htm<\/span><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">(5)&nbsp;&nbsp;&nbsp;<span style=\"color:#0000ff;\">&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.monitor.upeace.org\/innerpg.cfm?id_article=947\"><span style=\"color:#0000ff;\">http:\/\/www.monitor.upeace.org\/innerpg.cfm?id_article=947<\/span><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color:#000000;\">(6) Claro, se podr\u00eda decir que ning\u00fan funcionario de los EE. UU. puede ser procesado por la CPI porque los EE. UU. se han negado a ratificar el tratado de la CPI. Si bien esto puede parecer cierto, esto no impidi\u00f3 que la CPI procesara a funcionarios de Sud\u00e1n, pa\u00eds que tampoco es signatario del tratado.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"http:\/\/www.counterpunch.org\/2012\/12\/12\/massacres-under-the-looking-glass\/\"><span style=\"color:#0000ff;\">Fuente<\/span><\/a><a href=\"http:\/\/www.counterpunch.org\/2012\/12\/12\/massacres-under-the-looking-glass\/\">\n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"http:\/\/www.counterpunch.org\/2012\/12\/12\/massacres-under-the-looking-glass\/\"><\/a><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>The ICC and Colombia by DANIEL KOVALIK The International Criminal Court (ICC) just published its Interim Report on Colombia (1).&nbsp;&nbsp; It is an interesting read,..<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":38249,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[379],"tags":[317,197,399,345],"class_list":["post-15579","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-archive","tag-colombia","tag-imperialism","tag-indigenous-struggle","tag-reactionary-watch"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/redphoenix.news\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/0524-01.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15579","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15579"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15579\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44319,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15579\/revisions\/44319"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38249"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15579"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}