{"id":16524,"date":"2013-02-13T01:28:13","date_gmt":"2013-02-13T06:28:13","guid":{"rendered":"http:\/\/theredphoenixapl.org\/?p=16524"},"modified":"2026-05-10T23:29:16","modified_gmt":"2026-05-11T04:29:16","slug":"leave-it-to-the-market","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/2013\/02\/leave-it-to-the-market\/","title":{"rendered":"\u00bfDejarlo en manos del mercado?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/redphoenixnews.com\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/leaveittothemarket0.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16530\" alt=\"Leaveittothemarket0\" src=\"http:\/\/redphoenixnews.com\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/leaveittothemarket0.jpg\" width=\"490\" height=\"201\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Desde hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os, el &quot;libre mercado&quot; ha sido el lema de la pol\u00edtica estadounidense. Los conservadores lo ensalzan, aunque a veces lo traicionan cuando les conviene a sus votantes; los liberales no lo critican, pero afirman que necesita ser reformado; y luego est\u00e1n los libertarios, para quienes el mercado es, a todos los efectos, un s\u00edmbolo de Dios. Al igual que muchas otras palabras que se escuchan con frecuencia en pol\u00edtica, como &quot;libertad&quot; o &quot;democracia&quot;, el &quot;libre mercado&quot; se ha utilizado con tanta frecuencia que rara vez se cuestiona. Este concepto de &quot;libre mercado&quot; se acepta como algo real; los \u00fanicos desacuerdos surgen cuando se debate qu\u00e9 constituye una violaci\u00f3n de los principios del libre mercado, o dicho de otro modo, qu\u00e9 acciones lo limitan hasta el punto de que ya no pueda llamarse &quot;libre&quot;. Todas las voces m\u00e1s estridentes de la pol\u00edtica estadounidense nos dicen que, de una forma u otra, el mercado resolver\u00e1 nuestros problemas, ya sea mediante una regulaci\u00f3n prudente por parte del Estado o dej\u00e1ndolo completamente libre de la interferencia gubernamental. Lo que no oir\u00e1s, al menos en el discurso dominante, es que el mercado en s\u00ed, o m\u00e1s correctamente su dominio sobre nuestra sociedad y nuestra forma de vida en su totalidad, es la verdadera ra\u00edz del problema al que se enfrenta la sociedad humana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Antes de abordar el mercado y su influencia en la sociedad, conviene aclarar un punto. Este art\u00edculo se centrar\u00e1 principalmente en los argumentos de los neoliberales y libertarios, en contraposici\u00f3n a los liberales modernos. Dado que los liberales no defienden abiertamente las virtudes y la supremac\u00eda del libre mercado, sino que insisten en que los excesos del mercado pueden limitarse, corregirse o incluso prevenirse mediante una regulaci\u00f3n gubernamental adecuada, sus argumentos quedan fuera del alcance de este art\u00edculo. Existen numerosos argumentos que explican por qu\u00e9 la regulaci\u00f3n propuesta por los liberales no tendr\u00e1 \u00e9xito o no tendr\u00e1 un impacto duradero, y mucho menos permanente. El m\u00e1s s\u00f3lido es que los propios liberales suelen citar la regulaci\u00f3n y la intervenci\u00f3n gubernamental de d\u00e9cadas pasadas para respaldar sus argumentos. Es l\u00f3gico pensar que si las regulaciones anteriores pudieron derogarse con el tiempo gracias a la presi\u00f3n ejercida por grandes corporaciones y empresas, lo mismo podr\u00eda ocurrir cinco, diez o incluso veinte a\u00f1os despu\u00e9s de la aprobaci\u00f3n de nuevas leyes regulatorias en un futuro hipot\u00e9tico. Y, por supuesto, esto tambi\u00e9n presupone que dichas regulaciones llegar\u00edan a ser aprobadas por el sistema pol\u00edtico. En cualquier caso, la soluci\u00f3n liberal de corregir el mercado mediante una intervenci\u00f3n gubernamental limitada es tema para otro art\u00edculo. Este art\u00edculo se centrar\u00e1 espec\u00edficamente en los argumentos de quienes m\u00e1s ensalzan el mercado, es decir, los libertarios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">El libertarismo tiene una larga historia en Estados Unidos y en algunos otros pa\u00edses privilegiados, los cuales, por cierto, alcanzaron su grandeza econ\u00f3mica haciendo pr\u00e1cticamente lo contrario de lo que creen los libertarios. Si bien el Partido Libertario existe desde 1971, la ideolog\u00eda parece haber ganado una amplia popularidad gracias a las campa\u00f1as presidenciales del representante Ron Paul y su &quot;Revoluci\u00f3n Ron Paul&quot;, que ha utilizado eficazmente internet para difundir su mensaje a un p\u00fablico m\u00e1s amplio. Resulta curioso observar que internet, que tiene sus ra\u00edces en la investigaci\u00f3n financiada por el gobierno, sirva de base para el \u00e9xito del movimiento de Ron Paul. Por ir\u00f3nico que parezca, ning\u00fan observador objetivo puede negar que el mensaje populista de Paul ha tenido un \u00e9xito considerable entre muchos sectores de la poblaci\u00f3n que, de otro modo, deber\u00edan estar pol\u00edticamente opuestos entre s\u00ed. Este hecho pone de manifiesto dos verdades fundamentales sobre la pol\u00edtica estadounidense. La primera es que los mensajes populistas, dise\u00f1ados espec\u00edficamente para atraer a un amplio espectro de sistemas de creencias pol\u00edticas, son sumamente potentes. En segundo lugar, la insatisfacci\u00f3n generalizada con el sistema pol\u00edtico tradicional y la pol\u00edtica convencional de nuestro sistema bipartidista ha dejado a muchas personas vulnerables a este tipo de mensajes populistas, y les convendr\u00eda profundizar en la ideolog\u00eda que defienden Ron Paul y sus seguidores. Si bien Paul se presenta como un h\u00e9roe de la llamada &quot;clase media&quot; frente a la poderosa \u00e9lite representada por los candidatos tradicionales de ambos partidos, en realidad no es m\u00e1s que un agente del sector m\u00e1s adinerado de la clase dominante estadounidense. Aunque Ron Paul y sus partidarios afirman oponerse al poder corporativo en Estados Unidos, el resultado final de su ret\u00f3rica libertaria es la preservaci\u00f3n de ese mismo poder.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Por supuesto, afirmar esto inevitablemente provoca indignaci\u00f3n entre los seguidores de Paul, que parecen sacados de una secta. Muchos seguidores de Ron Paul, y en particular la alarmante cantidad de &quot;izquierdistas&quot; confundidos, insisten en que se oponen a las grandes corporaciones. De hecho, insisten en que nuestro sistema no es &quot;capitalismo real&quot; y no lo ha sido durante alg\u00fan tiempo; dicen que es &quot;capitalismo de amiguetes&quot; o &quot;corporativismo&quot;. En el pasado, <i>F\u00e9nix Rojo<\/i> Se ha abordado la cuesti\u00f3n del \u201ccapitalismo real\u201d frente al \u201ccapitalismo de amiguetes\u201d, y basta decir que pedir a quienes defienden esta postura que aclaren cu\u00e1ndo el sistema estadounidense fue \u201ccapitalismo real\u201d puede provocar respuestas rid\u00edculas, si es que se obtiene alguna. Aqu\u00ed, sin embargo, analizaremos un aspecto de la ideolog\u00eda libertaria: la afirmaci\u00f3n de que el libertarismo se opone al poder corporativo. Veremos que la soluci\u00f3n a este problema, como la soluci\u00f3n libertaria a cualquier problema, consiste en dejar que el mercado decida. Por \u00faltimo, veremos por qu\u00e9 esta soluci\u00f3n, aun suponiendo que pudiera implementarse, solo conducir\u00eda a una tiran\u00eda corporativa literal sin rendici\u00f3n de cuentas democr\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Muchos de los seguidores de Ron Paul, sobre todo los atra\u00eddos desde la izquierda, desconocen su trasfondo ideol\u00f3gico. Resulta que, en pol\u00edtica, la ignorancia puede ser contraproducente. Las teor\u00edas econ\u00f3micas y sociales de Paul se inspiran principalmente en la llamada Escuela Austriaca de econom\u00eda, denominada as\u00ed por la nacionalidad de sus fundadores y seguidores originales, como Karl Menger, Eugene B\u00f6hm-Bauwerk, Ludwig von Mises y Friedrich Hayek. Este art\u00edculo no pretende profundizar en la multitud de problemas de la teor\u00eda econ\u00f3mica austriaca, por lo que nos centraremos en los argumentos modernos que esgrimen populistas como Ron Paul en relaci\u00f3n con el mercado y nuestro sistema actual.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Los economistas austriacos no fueron los primeros en proponer que el mercado concilia el inter\u00e9s propio de los individuos en beneficio de la sociedad; esta idea se remonta a la noci\u00f3n de la &quot;mano invisible&quot; de Adam Smith, que promover\u00eda el bienestar general incluso cuando los individuos en el mercado actuaran por inter\u00e9s propio. Sin embargo, existen algunas diferencias clave entre esta visi\u00f3n cl\u00e1sica y la de los economistas de la Escuela Austriaca. La primera es que los seguidores de la Escuela Austriaca, y de hecho pr\u00e1cticamente todos los libertarios en general, no se preocupan por si la actividad del mercado promueve una mejor sociedad; la sociedad no importa, solo los individuos. En segundo lugar, los partidarios de la Escuela Austriaca consideran que el mercado es la \u00fanica fuente fiable de informaci\u00f3n que los individuos pueden utilizar para asignar los recursos escasos de la manera m\u00e1s eficiente. En otras palabras, sin el mercado, que asigna precios a las mercanc\u00edas, ser\u00eda imposible para los inversores conocer las mejores opciones para invertir su capital. Por lo tanto, es necesario dejar que el mercado opere libremente para evitar distorsiones que puedan conducir a malas inversiones. Es evidente que esta teor\u00eda contradice a quienes defienden una econom\u00eda planificada, y de hecho, te\u00f3ricos de la Escuela Austriaca como B\u00f6hm-Bauwerk, Hayek y von Mises recibieron grandes elogios por sus intentos de \u201crefutar\u201d la teor\u00eda marxista. En realidad, si bien la Escuela Austriaca es generalmente rechazada incluso por los economistas neoliberales m\u00e1s convencionales, estos coinciden, en mayor o menor medida, en que la planificaci\u00f3n socialista siempre ser\u00e1 intr\u00ednsecamente defectuosa. Incluso las ideas m\u00e1s absurdas encontrar\u00e1n defensores si sirven al statu quo, y esa es la principal raz\u00f3n por la que personas como Ron Paul a\u00fan conservan su puesto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Seg\u00fan libertarios como Ron Paul y sus seguidores, la regulaci\u00f3n e intervenci\u00f3n gubernamental son las culpables de la existencia de bancos considerados &quot;demasiado grandes para quebrar&quot; y de la concentraci\u00f3n de poder en manos de un peque\u00f1o grupo de multinacionales. Se supone que el mercado, si se dejara a su suerte, impedir\u00eda el auge de estas megacorporaciones, que, seg\u00fan se afirma, obtuvieron su poder gracias a la ayuda gubernamental, incluyendo regulaciones asfixiantes que supuestamente impiden la entrada de potenciales competidores al mercado. De hecho, sea cual sea el problema, para el libertario, el culpable siempre es el gobierno y la soluci\u00f3n, el libre mercado. Si se quiere comprender c\u00f3mo ser\u00eda realmente una sociedad libertaria, es necesario profundizar en estos conceptos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">En primer lugar, es innegable que las corporaciones y las empresas privadas se han beneficiado de la generosidad del gobierno, y esto sin duda beneficia a las mayores multinacionales. Las empresas ejercen presi\u00f3n sobre el gobierno, financian campa\u00f1as electorales y, a cambio, reciben legislaci\u00f3n de desregulaci\u00f3n, subsidios, acuerdos comerciales favorables y otras ventajas. Los libertarios afirman estar en contra de esta nefasta alianza entre el sector privado y el estatal, pero su comprensi\u00f3n de esta relaci\u00f3n presenta varias deficiencias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Seg\u00fan los libertarios, las grandes corporaciones utilizan su poder de cabildeo para respaldar regulaciones asfixiantes que impiden la entrada de potenciales competidores al mercado. En otras palabras, si no fuera por la malvada Monsanto y sus esfuerzos de cabildeo, habr\u00eda una gran cantidad de peque\u00f1os productores qu\u00edmicos por todo el pa\u00eds, participando en una sana competencia capitalista y evitando el surgimiento de monopolios. Ahora bien, algunos podr\u00edan sugerir, por ejemplo, que una de las razones por las que es dif\u00edcil crear una aerol\u00ednea propia es el alto costo de compra y operaci\u00f3n de los aviones. Sin embargo, esto ser\u00eda err\u00f3neo; el mercado determina el precio de los aviones, las piezas de repuesto, etc., por lo tanto, es justo y equitativo. \u00a1El problema radica en la regulaci\u00f3n gubernamental!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Los problemas con esta afirmaci\u00f3n son tan numerosos que resulta dif\u00edcil saber por d\u00f3nde empezar. Quiz\u00e1s el fallo m\u00e1s evidente sea la idea de que los grupos de presi\u00f3n empresariales apoyan la legislaci\u00f3n regulatoria. En casi todos los casos, ocurre lo contrario: las empresas presionan para eliminar, no para implementar, la regulaci\u00f3n gubernamental en sus respectivos \u00e1mbitos. El segundo error m\u00e1s obvio es la implicaci\u00f3n de que, si de alguna manera pudi\u00e9ramos revertir nuestro sistema actual a esa forma inexistente que los libertarios insisten en que es el &quot;verdadero capitalismo&quot;, los capitalistas exitosos no usar\u00edan su riqueza para influir en los restos del Estado a su favor. Se supone que debemos creer que la nueva generaci\u00f3n de capitalistas, sin restricci\u00f3n alguna, jugar\u00e1 limpio y no intentar\u00e1 obtener ninguna ventaja injusta presionando al gobierno para obtener beneficios como exenciones fiscales o subsidios. La sola idea es rid\u00edcula, pero no es, ni mucho menos, el fallo l\u00f3gico m\u00e1s grave que presenta esta ideolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">En alg\u00fan momento del debate, debemos preguntarnos: &quot;\u00bfQu\u00e9 es el mercado?&quot;. En abstracto, el mercado es una instituci\u00f3n donde se produce el intercambio y la distribuci\u00f3n. En t\u00e9rminos concretos, sin embargo, el mercado est\u00e1 formado por personas, es decir, compradores y vendedores individuales. Esta condici\u00f3n, donde los individuos se enfrentan en el mercado con el prop\u00f3sito de intercambiar, y m\u00e1s importante a\u00fan, el predominio de esta instituci\u00f3n en el caso de la sociedad capitalista, constituye la base del culto liberal al &quot;individuo&quot;, pero este es tema para otro art\u00edculo. Aqu\u00ed basta con decir que, en teor\u00eda, compradores y vendedores gozan de igualdad formal. Aqu\u00ed radica el problema, pues si bien compradores y vendedores son formalmente iguales, son desiguales seg\u00fan sus posesiones; es decir, difieren seg\u00fan la cantidad y el tipo de propiedad que poseen, lo que tienen para vender y la cantidad de dinero que tienen. Dado que la distribuci\u00f3n est\u00e1 determinada por las transacciones de mercado, los agentes deben entrar y participar en el intercambio de mercado para obtener lo necesario para vivir. Para participar en el intercambio, los agentes necesitan dinero, y para obtener dinero deben tener una mercanc\u00eda que puedan vender. La mercanc\u00eda del trabajador es la fuerza de trabajo, la capacidad de realizar trabajo productivo. En teor\u00eda, el trabajador y el capitalista se encuentran en igualdad de condiciones al enfrentarse en el mercado. Fuera del \u00e1mbito de la teor\u00eda econ\u00f3mica, es evidente que esto no es as\u00ed. Los capitalistas poseen el capital, tanto el capital monetario como los medios de producci\u00f3n; por lo tanto, en el mercado tienen el control absoluto. Dado que los trabajadores no poseen los bienes necesarios, es decir, los medios de producci\u00f3n, para producir todo lo que necesitan para sobrevivir, no tienen la opci\u00f3n de negarse a utilizar su fuerza de trabajo; la consecuencia ser\u00eda la hambruna.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Una vez que abandonamos la teor\u00eda econ\u00f3mica de la clase dominante y nos adentramos en el mundo real, comprendemos que \u201cdejarlo en manos del mercado\u201d no significa confiar nuestro destino a una instituci\u00f3n abstracta, sino m\u00e1s bien ponerlo en manos de unas pocas personas reales, con la esperanza de que, por inter\u00e9s propio, logren los mejores resultados para toda la sociedad. En otras palabras, no dista mucho de la descripci\u00f3n err\u00f3nea que hacen los libertarios del socialismo, solo que sustituyen al gobierno por capitalistas privados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Peor a\u00fan, los libertarios exaltan al individuo y declaran abiertamente que no les importa la sociedad ni el &quot;bien com\u00fan&quot;; de hecho, algunos han insistido repetidamente y sin tapujos en que la sociedad no existe. Esto deber\u00eda hacernos reflexionar cada vez que un defensor del libertarismo insiste en que su forma de pensar ser\u00eda la mejor para &quot;nuestra naci\u00f3n&quot;. Sin embargo, por mucho que lo intenten, los libertarios no pueden alterar la realidad material. Si bien su visi\u00f3n del mundo divide la civilizaci\u00f3n humana en &quot;estado&quot; y &quot;sector privado&quot; y considera sagrado el concepto de &quot;propiedad privada&quot;, en el mundo real no puede haber propiedad privada sin el estado y sus \u00f3rganos de violencia con los que impone las relaciones de propiedad existentes. Si miramos hacia atr\u00e1s en la historia, vemos que el surgimiento del primer estado coincide con la necesidad emergente de establecer y hacer cumplir los derechos de propiedad, y a medida que estos derechos y relaciones cambiaron con el tiempo, tambi\u00e9n lo hizo el estado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\"> Ron Paul y sus secuaces populistas venden una visi\u00f3n ut\u00f3pica quim\u00e9rica que contradice los registros hist\u00f3ricos. Si bien sus partidarios afirman que nuestro sistema contempor\u00e1neo no es &quot;capitalismo real&quot;, no son tan expl\u00edcitos cuando se les pide que expliquen cu\u00e1ndo existi\u00f3 supuestamente este &quot;capitalismo real&quot;. Cuando intentan hacerlo, solo se limitan a se\u00f1alar las atroces condiciones de vida de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, las aplastantes restricciones a los derechos civiles, la mala calidad de los productos y, por supuesto, la omnipresente intervenci\u00f3n gubernamental en la econom\u00eda, ya sea mediante regulaciones, proteccionismo, subsidios y otras ayudas. Cada vez que insisten en que en alg\u00fan momento del pasado tuvimos un mercado verdaderamente &quot;libre&quot;, basta con pedir detalles, investigar un poco y descubrir que el mercado ya entonces ten\u00eda restricciones. De hecho, como Ha Joon Chang se\u00f1al\u00f3 tan elocuentemente en su libro <em>23 cosas que no te cuentan sobre el capitalismo<\/em>, No existe tal cosa como un mercado libre, ni ha existido jam\u00e1s. M\u00e1s importante a\u00fan, nunca ha habido un solo pa\u00eds en la historia que haya seguido las teor\u00edas econ\u00f3micas de la Escuela Austriaca para alcanzar la prosperidad econ\u00f3mica, si es que alguna vez lo ha hecho; cualquiera que diga lo contrario miente descaradamente o simplemente es ignorante. Apoyar a Ron Paul es, en \u00faltima instancia, apoyar a la clase dominante, solo que por otra v\u00eda. No se dejen enga\u00f1ar por charlatanes populistas que prometen explicar el mundo con frases hechas de &quot;sentido com\u00fan&quot;. Si Ron Paul realmente creyera en sus principios, no trabajar\u00eda para el gobierno federal, y esto es a\u00fan m\u00e1s cierto si realmente representara una amenaza para la clase trabajadora. Paul puede parecer muy diferente de Obama o Romney, pero existe para llevarnos al mismo destino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">La escuela austriaca de econom\u00eda es un tema complejo. Si bien es generalmente rechazada por todas las corrientes econ\u00f3micas convencionales, estas \u00faltimas coinciden en cierta medida con la escuela austriaca en algunos conceptos clave, como el de utilidad marginal. Por ello, se invita al lector a profundizar en el tema mediante diversas cr\u00edticas a la teor\u00eda austriaca desde distintas perspectivas, incluyendo la marxista y la convencional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\"><b>Lecturas adicionales<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#0000ff;\"><a href=\"http:\/\/rationalwiki.org\/wiki\/Austrian_School\"><span style=\"color:#0000ff;\">http:\/\/rationalwiki.org\/wiki\/Austrian_School<\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#0000ff;\"><a href=\"http:\/\/world.std.com\/~mhuben\/austrian.html\"><span style=\"color:#0000ff;\">http:\/\/world.std.com\/~mhuben\/austrian.html<\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#0000ff;\"><a href=\"https:\/\/critiqueofcrisistheory.wordpress.com\/responses-to-readers-austrian-economics-versus-marxism\/\"><span style=\"color:#0000ff;\">https:\/\/critiqueofcrisistheory.wordpress.com\/responses-to-readers-austrian-economics-versus-marxism\/<\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#0000ff;\"><a href=\"http:\/\/kapitalism101.wordpress.com\/2011\/11\/15\/law-of-value-8-subjectobject\/\"><span style=\"color:#0000ff;\">http:\/\/kapitalism101.wordpress.com\/2011\/11\/15\/law-of-value-8-subjectobject\/<\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#0000ff;\"><a href=\"http:\/\/www.marxists.org\/archive\/bukharin\/works\/1927\/leisure-economics\/index.htm\"><span style=\"color:#0000ff;\">http:\/\/www.marxists.org\/archive\/bukharin\/works\/1927\/leisure-economics\/index.htm<\/span><\/a><\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os, el \u201clibre mercado\u201d ha sido el lema de la pol\u00edtica estadounidense. Los conservadores lo alaban, aunque ocasionalmente lo traicionan.<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":38171,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[184,92],"tags":[229,197,347,351],"class_list":["post-16524","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-myths-about-socialism","category-theory","tag-economic-exploitation","tag-imperialism","tag-workers-struggle","tag-world-history"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/redphoenix.news\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/leaveittothemarket0.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16524","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16524"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16524\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42342,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16524\/revisions\/42342"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38171"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16524"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16524"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16524"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}