{"id":17446,"date":"2013-04-16T12:04:59","date_gmt":"2013-04-16T16:04:59","guid":{"rendered":"http:\/\/theredphoenixapl.org\/?p=17446"},"modified":"2026-06-03T00:43:55","modified_gmt":"2026-06-03T05:43:55","slug":"why-socialism","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/2013\/04\/why-socialism\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter\" alt=\"\" src=\"http:\/\/redphoenixnews.com\/wp-content\/uploads\/2008\/12\/000.jpg\" width=\"943\" height=\"447\" \/><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\"><b>por J.<\/b><strong>\u00a0Bialek<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">El espectro que una vez atorment\u00f3 a Europa hace mucho tiempo, en 1848, se materializ\u00f3 en forma corp\u00f3rea en 1917 y aparentemente fue exorcizado en 1991, ha regresado con fuerza. Esta vez, el \u201cespectro del comunismo\u201d est\u00e1 atormentando al mundo entero. En 1848, Karl Marx y Friedrich Engels publicaron el\u00a0<i>Manifiesto del Partido Comunista<\/i>, tambi\u00e9n llamado\u00a0<i>El Manifiesto Comunista<\/i>, con el fin de explicar a la poblaci\u00f3n en general las creencias de los comunistas y diferenciarlos de los liberales y otros movimientos sociales que existieron durante esa \u00e9poca revolucionaria.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Hoy es innegable que vivimos nuevamente en una era revolucionaria. A medida que el capitalismo contin\u00faa degenerando, demostrando d\u00eda a d\u00eda que ha perdido su utilidad para la gran mayor\u00eda de la humanidad, presenciamos violentas explosiones de ira popular, desde manifestaciones pac\u00edficas hasta disturbios ca\u00f3ticos. La clase dominante y su prensa &quot;libre&quot; pretenden hacernos creer que, incluso en estos tiempos oscuros, se est\u00e1 progresando. Tenemos la Primavera \u00c1rabe, una serie de revoluciones supuestamente posibles gracias a Twitter y Facebook, plataformas desarrolladas por Occidente. Las protestas de Occupy, que se quejaron de un bloqueo informativo en sus inicios, pronto lograron captar la atenci\u00f3n mundial y marcar un hito en 2011. Seg\u00fan los medios, para solucionar los males del mundo basta con revoluciones &quot;democr\u00e1ticas&quot; en ciertos pa\u00edses como Egipto, pero no en otros como Arabia Saudita, Bar\u00e9in o Yemen, y, por supuesto, quiz\u00e1s una mayor participaci\u00f3n del ciudadano com\u00fan en la pol\u00edtica estadounidense. Si bien la prensa ha admitido en los \u00faltimos a\u00f1os que existen algunas deficiencias en el sistema econ\u00f3mico mundial, quienes han estado atentos desde el comienzo de esta crisis podr\u00edan haber notado una explosi\u00f3n de propaganda anticomunista cada vez m\u00e1s estridente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">El renovado inter\u00e9s por Marx y sus teor\u00edas, junto con una creciente ola de insatisfacci\u00f3n y nostalgia por la vida anterior a 1989 en los antiguos pa\u00edses del Bloque del Este y la ex URSS, ha provocado escalofr\u00edos en la \u00e9lite europea. Su mensaje es inequ\u00edvoco: por un lado, los medios reconocen que algo falla en el sistema capitalista, pero por otro, advierten a la clase trabajadora que no considere alternativas. Intentan, una vez m\u00e1s, exorcizar este espectro que los persigue y, de hecho, los aterroriza; insisten en que la clase trabajadora limite sus protestas contra el sistema para ajustarse a los l\u00edmites impuestos por la clase dominante. Para ellos, la mayor tragedia ser\u00eda el rechazo del lema de que no hay alternativa al capitalismo y la suposici\u00f3n de que la humanidad ha alcanzado la c\u00faspide de su evoluci\u00f3n social en el sistema de libre mercado y comercio de mercanc\u00edas. As\u00ed pues, aqu\u00ed estamos de nuevo, tan lejos de 1848, y los comunistas se ven obligados una vez m\u00e1s a revelar sus ideas y a distinguirse de todas las dem\u00e1s facciones que afirman tener una soluci\u00f3n a nuestra crisis actual.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">En estos tiempos de crisis, no sorprende que la clase trabajadora se vea rodeada de numerosos predicadores de un amplio espectro ideol\u00f3gico que ensalzan la superioridad y el poder explicativo de sus ideas. Cada uno ofrece una explicaci\u00f3n de la crisis actual y una serie de propuestas que supuestamente pueden resolver el problema. En este mercado de ideas, los marxistas no podemos pretender estar por encima de la contienda, tratando nuestra teor\u00eda como una especie de conocimiento esot\u00e9rico revelado, al igual que muchos de los ide\u00f3logos mencionados. Tenemos una explicaci\u00f3n, una teor\u00eda, pero lo que nos distingue no es simplemente afirmar que son ciertas, sino que lo que realmente ofrecemos no son tanto respuestas prefabricadas que constituyan una verdad universal, sino una metodolog\u00eda de an\u00e1lisis que permite a las personas discernir lo que razonablemente puede considerarse verdadero. Esto no significa que no creamos en la veracidad de nuestras teor\u00edas, sino que el marxismo es una teor\u00eda viva a la que a\u00f1adimos nuestras observaciones y experiencias a\u00f1o tras a\u00f1o, rechazando aquello que ya no se considera exacto y adoptando lo que es relevante y observable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Otras ideolog\u00edas afirman que nuestros problemas se deben a la falta de regulaci\u00f3n, al exceso de regulaci\u00f3n, a la Reserva Federal, a la autoridad jer\u00e1rquica, a los Illuminati, a la desintegraci\u00f3n de la familia, al \u201cmulticulturalismo\u201d y a un sinf\u00edn de otros chivos expiatorios, reales o imaginarios. En cambio, si bien el an\u00e1lisis marxista ha identificado ciertas leyes o verdades sobre la historia de la sociedad humana y el sistema capitalista, nos corresponde a nosotros, en la actualidad, aplicar este an\u00e1lisis a nuestro mundo cambiante y encontrar respuestas basadas en \u00e9l, en lugar de simplemente aceptar supuestos axiomas y luego pretender imaginar nuestro mundo ideal. En este sentido, el marxismo no rechaza todas las ideas ajenas a s\u00ed mismo; de hecho, reconoce la validez de muchas otras ideas o conceptos. Sin embargo, los marxistas observan en muchas de estas otras corrientes ideol\u00f3gicas la omisi\u00f3n, ya sea accidental o deliberada, de ciertos factores que, al no ser considerados, hacen que estos an\u00e1lisis ideol\u00f3gicos sean incompletos y parciales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Si tomamos como ejemplo la econom\u00eda neocl\u00e1sica o \u201cconvencional\u201d, no podemos culpar a sus defensores por ignorar la lucha de clases, negar la existencia de la explotaci\u00f3n y no abordar la cuesti\u00f3n de crear una sociedad m\u00e1s igualitaria y justa. La econom\u00eda neocl\u00e1sica nunca tuvo como objetivo tratar estos temas, y de hecho, una respuesta com\u00fan a las preguntas sobre la desigualdad y la injusticia social bajo el capitalismo es que estos problemas est\u00e1n fuera del \u00e1mbito de la econom\u00eda, lo que por supuesto se refiere a la econom\u00eda neocl\u00e1sica, y que son cuestiones que deben debatir los soci\u00f3logos. El marxismo, por otro lado, considera que todo en el mundo est\u00e1 interrelacionado; cualquier efecto puede tener causas potencialmente infinitas y cualquier causa puede tener efectos potencialmente infinitos. Es importante tener esto en cuenta cuando uno se encuentra con un argumento falaz com\u00fan contra el marxismo, como la afirmaci\u00f3n de que el marxismo es \u201cdeterminismo econ\u00f3mico\u201d o que el marxismo considera la lucha de clases como el eje central de toda la historia humana. El marxismo reconoce que muchos factores influyen en la sociedad humana. Por otro lado, la clase social ha sido, a trav\u00e9s de la observaci\u00f3n hist\u00f3rica, un factor crucial para comprender la desigualdad en la sociedad. Por lo tanto, si se desea transformar la sociedad para eliminar la desigualdad y la explotaci\u00f3n, la teor\u00eda marxista sostiene que debemos considerarla como un factor fundamental. Claro est\u00e1, si no se busca transformar la sociedad de manera que se aborden estos problemas, entonces la clase social no es tan importante. Todo aquel que profesa una ideolog\u00eda pol\u00edtica insiste en que desea una sociedad m\u00e1s justa, pero la justicia para el trabajador difiere enormemente de la justicia para los due\u00f1os del capital.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Supongamos, a modo de ejemplo, que el mundo tal como lo conocemos es injusto y necesita un cambio profundo. Partiendo de esta base, abordemos las preguntas: &quot;\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo? \u00bfPor qu\u00e9 necesitamos una revoluci\u00f3n y por qu\u00e9 no podemos hacer otra cosa?&quot;. En la pr\u00e1ctica, este texto se centrar\u00e1 principalmente en las objeciones de la izquierda al socialismo, partiendo de la premisa de que quienes las plantean comparten, al menos, ideales como la justicia social y la igualdad. Sin embargo, si bien merecen ser tratadas en art\u00edculos aparte, tambi\u00e9n examinaremos algunas objeciones de la derecha e incluso de la ultraderecha. Los reaccionarios de derecha tienen un historial de usar un lenguaje populista para difundir su mensaje entre personas desprevenidas que jam\u00e1s les prestar\u00edan atenci\u00f3n si supieran con qui\u00e9n est\u00e1n tratando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Una advertencia: el lector no debe asumir que lo que sigue es una falsa dicotom\u00eda que insiste en que el marxismo es la \u00fanica salida a la crisis actual. La crisis es inherente y c\u00edclica al capitalismo, por lo que podemos asumir que la crisis actual eventualmente se resolver\u00e1. Este proceso puede ser violento, y al final los ganadores de ayer pueden ser los perdedores de ma\u00f1ana, pero el sistema continuar\u00e1. Es importante comprender que la capacidad de un sistema para perpetuarse no es necesariamente un m\u00e9rito; solo significa que los seres humanos simplemente no se rinden ni renuncian al control sobre su sociedad. Lo que este texto argumenta no es simplemente &quot;socialismo o nada&quot;, sino que, si bien otras soluciones pueden tener resultados progresivos y positivos, mientras no se aborden el capitalismo y sus contradicciones fundamentales, estos mismos efectos dolorosos volver\u00e1n dentro de unos a\u00f1os. Adem\u00e1s, estos\u00a0<i>a prop\u00f3sito<\/i>\u00a0Las soluciones no resolver\u00e1n algunos de los efectos m\u00e1s crueles del capitalismo, como el hambre, la guerra, el imperialismo, la muerte por enfermedades prevenibles, etc. En segundo lugar, este texto no pretende recurrir a la l\u00f3gica para convencer al lector de que el marxismo es \u201ccorrecto\u201d bas\u00e1ndose \u00fanicamente en la raz\u00f3n formal. Si uno no considera la desigualdad o la explotaci\u00f3n moralmente incorrectas, o en el peor de los casos, un mal necesario, ning\u00fan argumento l\u00f3gico podr\u00e1 convencerlo de que la revoluci\u00f3n socialista es necesaria. La l\u00f3gica dicta que quienes se benefician del sistema tal como est\u00e1 probablemente lo defender\u00e1n.<\/span><br \/>\n<span style=\"color:#000000;\"> <i><br \/>\n<\/i><i>\u00bfPor qu\u00e9 necesitamos una revoluci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 no podemos solucionar el problema a trav\u00e9s del sistema electoral? Hay que trabajar dentro del sistema para lograr cambios; de lo contrario, solo eres un so\u00f1ador que hace perder el tiempo a todos.<\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Aqu\u00ed tenemos los t\u00edpicos argumentos de los partidarios de toda la vida del Partido Dem\u00f3crata. Reconocen que tambi\u00e9n est\u00e1n decepcionados con su h\u00e9roe Obama, pero nos advierten que las cosas empeorar\u00e1n mucho con un presidente republicano. Cuando expresamos nuestra desaprobaci\u00f3n hacia Obama, nos acusan de ser so\u00f1adores y ni\u00f1os mimados que ahora hacen un berrinche porque no conseguimos todo lo que quer\u00edamos del presidente. A los comunistas les resulta algo gracioso este argumento, ya que nunca esperamos nada de Barack Obama. Los comunistas no ven a Obama de forma aislada, sino como parte de una clara y evidente tendencia a la derecha dentro del Partido Dem\u00f3crata. La verdad sobre &quot;lo que Obama ha hecho hasta ahora&quot; no es tema de este art\u00edculo. Medios de comunicaci\u00f3n como el excelente Black Agenda Report han desenmascarado f\u00e1cilmente las excusas y mentiras de Obama y sus lacayos del partido. Para quienes tienen poco tiempo, sitios como obamatheconservative.com catalogan casi todos los giros a la derecha que ha dado este supuesto presidente &quot;progresista&quot;, con sus respectivas fuentes. La izquierda tradicional suele calificar las concesiones de Obama a la derecha radical como \u201cdecepciones\u201d en el mejor de los casos y \u201ctraiciones\u201d en el peor. Para los comunistas, en cambio, todo marcha seg\u00fan lo previsto, no porque estas acciones formen parte de un plan secreto, sino porque el Estado simplemente cumple la funci\u00f3n para la que fue dise\u00f1ado. En otras palabras, nuestra oposici\u00f3n a apoyar a Obama no tiene nada que ver con \u00e9l mismo; de hecho, es oposici\u00f3n a votar por cualquier candidato. El Estado est\u00e1 dise\u00f1ado para proporcionar una base para una sociedad capitalista, y por mucha \u201clibertad\u201d que pueda permitir en sus mejores momentos, jam\u00e1s permitir\u00e1 la libertad de abolir el capitalismo y sus relaciones de producci\u00f3n. El sistema est\u00e1 concebido para autoperpetuarse, y el sistema inevitablemente favorece a los ricos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Para algunos, esto podr\u00eda sonar a cinismo pol\u00edtico, pero es un hecho f\u00e1cilmente observable a lo largo de la historia. Consideremos primero las soluciones que los liberales nos han propuesto hasta ahora para limitar la influencia de la riqueza en la sociedad estadounidense. Algunas demandas simplemente nunca se cumplir\u00e1n. Los congresistas no van a renunciar conscientemente a sus privilegios, incluidos los que obtienen al congraciarse con los grupos de presi\u00f3n, tanto durante su mandato como despu\u00e9s de dejar o retirarse del servicio p\u00fablico. La idea de que se pueda convencer a los pol\u00edticos de renunciar a los vastos privilegios que obtienen de sus relaciones con corporaciones y grupos de presi\u00f3n simplemente apelando a su conciencia sobre la &quot;justicia&quot; es rid\u00edcula, y a\u00fan m\u00e1s cuando proviene de un partidario de Obama que reprende a la izquierda por no ser realista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">\u00bfQu\u00e9 hay de la regulaci\u00f3n, que supuestamente mantendr\u00e1 a raya a bancos y corporaciones? Cualquier intento de aprobar dicha regulaci\u00f3n en el Congreso inevitablemente se topar\u00e1 con una ofensiva masiva de los grupos de presi\u00f3n, pero, a modo de ejemplo, supongamos que de alguna manera se aprueba. \u00bfQu\u00e9 sigue? Los defensores de la regulaci\u00f3n suelen referirse a un per\u00edodo anterior de la historia estadounidense en el que a\u00fan exist\u00edan diversas regulaciones para la industria y la banca. La tendencia masiva de desregulaci\u00f3n desde la d\u00e9cada de 1980 es la responsable de nuestros problemas, afirman. En este caso, nos vemos obligados a preguntarnos: si las regulaciones pueden resolver nuestros problemas econ\u00f3micos, \u00bfc\u00f3mo se produjo esta desregulaci\u00f3n en primer lugar? Quiz\u00e1s m\u00e1s importante a\u00fan, \u00bfqu\u00e9 garantizar\u00e1 que las nuevas regulaciones no sean revocadas dentro de diez, veinte o treinta a\u00f1os? \u00bfC\u00f3mo podemos estar seguros de que no volver\u00e1 a suceder exactamente lo mismo? En cuanto a por qu\u00e9 fracasaron las regulaciones, nos enfrentamos nuevamente a la realidad de que el sistema republicano bajo el cual vivimos en los Estados Unidos de Am\u00e9rica favorece a quienes tienen dinero, lo que inevitablemente significa corporaciones e individuos adinerados. No puede ser de otra manera. Algunos han sugerido medidas como acabar con la personalidad jur\u00eddica de las empresas, pero esto es tan realista como limitar o abolir el acceso de los lobistas. Los pol\u00edticos no van a arriesgarse a perjudicarse a s\u00ed mismos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Hay quienes, dentro de la llamada \u201cizquierda\u201d, nos acusan de ser poco realistas, excesivamente c\u00ednicos y contraproducentes por no trabajar dentro del sistema. Se nos acusa de querer que se haga nuestra voluntad o ninguna, y de que si realmente nos tom\u00e1ramos en serio el cambio participar\u00edamos en el proceso pol\u00edtico y entonces quiz\u00e1s lograr\u00edamos el cambio que deseamos, aunque sea de forma gradual. En primer lugar, el cambio que buscamos es radical; es revolucionario y no se trata de reformas. \u00bfSignifica esto que rechazamos por completo cualquier participaci\u00f3n en el sistema pol\u00edtico tal como est\u00e1, o que rechazamos cualquier reforma en favor de una revoluci\u00f3n total? Absolutamente no; cada reforma que la clase trabajadora pueda obtener del Estado en su beneficio es una peque\u00f1a victoria. Por otro lado, no cederemos terreno a la derecha a cambio de unas migajas, ni apoyaremos a candidatos que no representen nuestros intereses. A quienes nos dicen que dejemos de quejarnos y votemos por &quot;nuestra gente&quot;, les respondemos: con gusto votar\u00edamos por &quot;nuestra gente&quot;, es decir, por los candidatos que representan los intereses de nuestra clase trabajadora, pero no votaremos por los suyos. Adem\u00e1s, si de alguna manera logramos encontrar a &quot;nuestra gente&quot; a quien votar, rechazaremos cualquier intento de culparnos por el fracaso de los suyos. No pueden acusarnos de ser inconformistas irrealistas por no usar las opciones que supuestamente tenemos, y luego condenarnos cuando nuestra elecci\u00f3n difiere de la suya.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">En definitiva, debemos reconocer que si nos atrevemos a afirmar que nuestros problemas provienen del capitalismo, como lo hace un segmento cada vez mayor de liberales y &quot;izquierdistas&quot; convencionales, debemos buscar la manera de abolirlo, la ra\u00edz del problema. Por extensi\u00f3n, no podemos pretender abolir el capitalismo mediante la misma estructura estatal que le sirve de fundamento y defensa. En este punto, debemos coincidir con los anarquistas que proclaman la necesidad de destruir el Estado. La pol\u00edtica puede compararse con un juego en el que los jugadores pueden tomar diversas decisiones y realizar acciones siempre que no infrinjan las reglas. En ajedrez se pueden hacer muchos movimientos, pero no se pueden sustituir las reglas por las de otro juego; los movimientos deben realizarse en el tablero. Si por alguna raz\u00f3n podemos alcanzar objetivos significativos dentro de las reglas del juego, aprovecharemos con gusto estas oportunidades, siempre que no comprometan nuestros objetivos finales. Lo que no haremos es aceptar la premisa de que el juego no se puede cambiar por completo y que debemos luchar eternamente para lograr nuestros objetivos dentro de los l\u00edmites de un sistema que est\u00e1 en nuestra contra.<\/span><br \/>\n<span style=\"color:#000000;\"> <i><br \/>\n<\/i><i>\u00bfPor qu\u00e9 no podemos arreglar el capitalismo? \u00bfNo podemos eliminar los efectos negativos del capitalismo sin perder sus beneficios?<\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Esta es una pregunta relativamente sencilla, que ya se ha respondido parcialmente en la secci\u00f3n anterior. Sin embargo, vale la pena analizar este argumento con m\u00e1s detenimiento, ya que se puede proponer un cambio radical en el gobierno sin necesariamente eliminar el capitalismo y sus trampas, o como las llamamos, sus relaciones de producci\u00f3n. Aqu\u00ed no nos detendremos a desacreditar la eficacia de las reformas o regulaciones, sino que plantearemos una pregunta, junto con una respuesta novedosa. La gente ha luchado contra los males del capitalismo desde su surgimiento en la sociedad humana, pero a\u00fan hoy experimentamos los mismos problemas, a menudo en peor escala que antes. La conciencia sobre la pobreza, la superexplotaci\u00f3n de los trabajadores en los pa\u00edses en desarrollo e incluso la esclavitud moderna es mayor hoy que en d\u00e9cadas anteriores, pero \u00bfacaso algo de esto ha resuelto realmente estos problemas? Es simplemente falso que no existan los recursos necesarios para resolver estos males; m\u00e1s bien, una de las caracter\u00edsticas distintivas del capitalismo es que los recursos necesarios para la vida pueden crearse en abundancia, pero quienes est\u00e1n a cargo de su creaci\u00f3n no lo har\u00e1n a menos que les resulte rentable. De hecho, la ayuda humanitaria suele ser un sector muy lucrativo, hasta el punto de que los trabajadores humanitarios con experiencia a menudo advierten a los donantes que eval\u00faen cuidadosamente a las organizaciones ben\u00e9ficas antes de entregar su dinero. En cualquier caso, la soluci\u00f3n a estos problemas no reside en aumentar la caridad, sino en eliminar las condiciones que la hacen necesaria.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Finalmente, en este punto, cuando hablamos de eliminar los males del capitalismo preservando sus beneficios, afirmamos que esto describe, en cierta medida, el socialismo. Buscamos crear una sociedad en la que el gran poder productivo generado por el capitalismo sea utilizado por las masas, para el beneficio de las masas, en lugar de una minor\u00eda de propietarios e inversores. Mientras estos medios de producci\u00f3n sean propiedad de una minor\u00eda de individuos movidos por la b\u00fasqueda de ganancias, esto no puede suceder. El socialismo es una s\u00edntesis que surge de la lucha por eliminar las contradicciones inherentes al capitalismo, y cuando triunfe, finalmente nos quedaremos con los beneficios del capitalismo sin sus desventajas. Este puede ser un proceso largo y arduo, pero no tenemos motivos para suponer que no se puede lograr. Y si nuestra lucha por un mundo mejor y m\u00e1s justo nunca alcanza nuestros ideales m\u00e1s elevados, \u00bfqu\u00e9 importa si nos esforzamos por lograr todo lo que pudimos?<\/span><br \/>\n<span style=\"color:#000000;\"> <i><br \/>\n<\/i><i>\u00a1El problema no es el capitalismo! \u00a1No vivimos en una sociedad capitalista! \u00a1Nuestra sociedad es corporativista, o incluso socialista!<\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Este tipo de objeci\u00f3n es tan absurda como com\u00fan en el discurso actual. A menudo la han propagado libertarios (t\u00edpicamente seguidores del culto a Ron Paul), admiradores de la escuela austriaca de econom\u00eda y toda clase de populistas de derecha. Podr\u00edamos ignorar tales afirmaciones absurdas si solo las esgrimieran estos reaccionarios, pero debido a su propensi\u00f3n a intentar inyectar sus ideas en movimientos de izquierda y a la susceptibilidad de la izquierda tradicional a los ataques superficialmente radicales contra todo lo &quot;corporativo&quot;, no podemos eludir abordarlas. Ciertamente, este es un tema que merece un art\u00edculo propio, y de hecho ya existen muchos al respecto. Aqu\u00ed lo trataremos para beneficio de un p\u00fablico que se considera de izquierda o progresista, y lo haremos de forma concisa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Si el capitalismo no es el sistema bajo el cual vivimos ahora, entonces debemos preguntarnos no solo qu\u00e9 es el capitalismo, sino tambi\u00e9n cu\u00e1ndo ha existido. Si alguien afirma que nunca ha existido, como algunos libertarios fan\u00e1ticos admiten ocasionalmente bajo presi\u00f3n, esto constituye en s\u00ed mismo una acusaci\u00f3n contra el capitalismo. \u00bfQui\u00e9n puede culpar a la URSS por no haber alcanzado el comunismo en setenta a\u00f1os si se ha defendido la idea del capitalismo durante varios siglos sin haberlo establecido jam\u00e1s en ning\u00fan lugar? Pero no necesitamos ocuparnos de este argumento m\u00e1s raro y absurdo. En cambio, abordaremos la afirmaci\u00f3n de que nuestro sistema moderno se ha transformado de una especie de capitalismo &quot;bueno&quot; en algo m\u00e1s grotesco. Esta afirmaci\u00f3n resulta especialmente preocupante para aquellos progresistas e incluso para los izquierdistas m\u00e1s &quot;radicales&quot; que la defienden, ya que implica l\u00f3gicamente que hubo una \u00e9poca mejor en el pasado, lo cual es notablemente similar a las afirmaciones de los ide\u00f3logos de derecha.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">La corporaci\u00f3n, que tanto odio suscita entre la izquierda tradicional, no surgi\u00f3 de la nada. Naci\u00f3 como parte del proceso natural de evoluci\u00f3n del capitalismo. La afirmaci\u00f3n de que nuestro sistema es diferente al de hace treinta, cuarenta o cincuenta a\u00f1os, independientemente de qui\u00e9n la pronuncie, se basa en una visi\u00f3n totalmente metaf\u00edsica del mundo y, en particular, del capitalismo. Presenta el capitalismo definido por un ideal espec\u00edfico y, a continuaci\u00f3n, afirma que si la realidad difiere de este ideal, entonces debe ser algo distinto al capitalismo. Esta forma de pensar impide ver el capitalismo como un sistema que ha experimentado cambios desde sus inicios hasta la actualidad. Es fundamental abordar el capitalismo tal como existe hoy y como ha existido hasta ahora, en contraposici\u00f3n a un ideal abstracto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Si limitamos nuestras objeciones a este argumento \u00fanicamente a la forma en que lo plantean los \u201cizquierdistas\u201d en contraposici\u00f3n a los fan\u00e1ticos reaccionarios del libre mercado, nos encontramos de nuevo en el punto de partida: la idea de \u201carreglar el capitalismo\u201d. Atacar a las grandes corporaciones y defender a las peque\u00f1as empresas locales equivale a atacar la maleza sin arrancar la ra\u00edz. Repito, estas corporaciones no surgieron de la nada, completamente formadas. Negar la conexi\u00f3n entre las peque\u00f1as empresas y las multinacionales es similar a una teor\u00eda del dise\u00f1o inteligente econ\u00f3mico, como si estas \u00faltimas hubieran sido creadas de la nada tal como son hoy. Incluso las peque\u00f1as empresas locales depositan su dinero en bancos que lo prestan por todo el pa\u00eds, si no por todo el mundo. Los comunistas no buscan cortar la maleza del capitalismo, sino erradicarlo por completo.<\/span><br \/>\n<span style=\"color:#000000;\"> <i><br \/>\n<\/i><i>\u00bfNo podr\u00edamos subvertir el capitalismo cambiando nuestro estilo de vida y nuestras decisiones como consumidores?<\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">De la revoluci\u00f3n contracultural de los a\u00f1os 60 y 70 surgi\u00f3 una idea que, partiendo de una perversi\u00f3n del pensamiento marxista, ha vuelto a ganar popularidad recientemente, despojada de cualquier atisbo de marxismo. La esencia de esta idea es la siguiente: los capitalistas, y por extensi\u00f3n el propio sistema capitalista, se ven obligados a vender sus productos en el mercado y, por lo tanto, deben garantizar que los consumidores sigan gastando dinero en una gama cada vez mayor de productos. Muchos de estos productos no son necesarios para la vida humana, y algunos son totalmente innecesarios, lo que hace esencial convencer a la gente de que los necesita. La conclusi\u00f3n de estas observaciones es que el capitalismo requiere conformidad para sobrevivir. Mediante una publicidad agresiva y aparentemente omnipresente, se anima a la gente a seguir las tendencias y comprar lo que compran los dem\u00e1s. Esto conduce al auge de lo que generalmente se denomina \u2019consumismo\u2019, una codicia por cada vez m\u00e1s bienes materiales que siempre parece afectar a los dem\u00e1s, en lugar de a quien la critica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">De este argumento se deduce que este sistema puede subvertirse mediante una revuelta contra el consumismo, y en particular, mediante la interferencia de los mensajes culturales que promueven este estilo de vida, es decir, la publicidad. Sostenemos que estas teor\u00edas no son m\u00e1s que un idealismo absurdo, totalmente ajeno incluso a un an\u00e1lisis superficial del funcionamiento del capitalismo. El capitalismo no exige que las personas act\u00faen igual ni tengan los mismos gustos; al contrario, prospera cuando buscan expresar su individualidad a trav\u00e9s de su estilo de vida y sus compras. Siempre habr\u00e1 un capitalista dispuesto a satisfacer alg\u00fan deseo mientras haya ganancias de por medio. D\u00e9cadas de rebeli\u00f3n contracultural no han logrado debilitar la maquinaria capitalista, y no hay raz\u00f3n para creer que los productos de \u201ccomercio justo\u201d, la publicidad vandalizada y las fiestas callejeras ocasionales consigan derrocar al capitalismo en el futuro. Adem\u00e1s, convertir la lucha contra el capitalismo en una cuesti\u00f3n de compras no es m\u00e1s que canalizar dinero de los grandes capitalistas a los peque\u00f1os o medianos.<\/span><br \/>\n<span style=\"color:#000000;\"> <i><br \/>\n<\/i><i>\u00bfNo lo est\u00e1s reduciendo todo a una cuesti\u00f3n econ\u00f3mica? \u00bfQu\u00e9 hay del feminismo, la lucha de las personas de color, etc.?<\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Los marxistas luchamos por una sociedad igualitaria, lo que significa que luchamos contra el racismo, la xenofobia, la intolerancia, el sexismo, la homofobia y todos los dem\u00e1s males sociales que generan divisi\u00f3n y conflicto dentro de la clase trabajadora. A pesar de esto, se nos acusa continuamente de reducir todos los asuntos a la econom\u00eda o la lucha de clases, lo cual es una interpretaci\u00f3n p\u00e9sima de la teor\u00eda marxista. Esta acusaci\u00f3n proviene de diversas fuentes, pero en ocasiones la expresan algunos seguidores ac\u00e9rrimos de ciertos movimientos de pol\u00edtica identitaria. Algunos, pero no todos ni siquiera la mayor\u00eda, anteponen la lucha de su grupo particular a la de los dem\u00e1s. La historia ha demostrado que la pol\u00edtica identitaria ha fracasado en gran medida a la hora de lograr la igualdad, y mucho menos de derrocar el capitalismo y su sistem\u00e1tica divisi\u00f3n y opresi\u00f3n de las personas en funci\u00f3n de su etnia, g\u00e9nero, sexo, etc. Si bien muchos reconocen el papel de la clase social en la opresi\u00f3n de su grupo en particular, hay quienes prefieren dedicar su tiempo a discutir sobre redefiniciones de lo que significa pertenecer a tal o cual grupo, qui\u00e9n est\u00e1 m\u00e1s oprimido y c\u00f3mo, y a discusiones punitivas sobre qui\u00e9n se est\u00e1 &quot;apropiando&quot; de su movimiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Los marxistas, por otro lado, reconocen un hecho hist\u00f3ricamente observable: la opresi\u00f3n de las mujeres, las ideas de raza, los sistemas de castas y otras formas de opresi\u00f3n sistem\u00e1tica est\u00e1n profundamente arraigadas en la sociedad de clases. Todas ellas sirven para mantener, de una u otra forma, un sistema en el que una clase explota a otra. Podemos comparar la sociedad de clases con una enfermedad, y fen\u00f3menos como el sexismo, el racismo, etc., representan s\u00edntomas de esa enfermedad. La historia ha demostrado que las luchas por los derechos civiles y la liberaci\u00f3n de las mujeres a menudo han fracasado porque se centraron en los s\u00edntomas sin realizar ning\u00fan tipo de an\u00e1lisis hist\u00f3rico y material de aquello contra lo que luchaban. En muchos casos, esto llev\u00f3 a que los luchadores m\u00e1s comprometidos se aliaran con sus enemigos de clase, todo en nombre de la liberaci\u00f3n de un grupo reprimido en particular. La liberaci\u00f3n prometida a\u00fan no ha llegado. Los marxistas no reducen todos los problemas a la lucha de clases, pero si analizamos dos temas espec\u00edficos, concretamente la historia de la sociedad humana y la formulaci\u00f3n de una manera de construir una mejor, vemos que la clase desempe\u00f1a un papel fundamental en ambos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000;\">Por supuesto, esto no debe interpretarse como que problemas como el racismo o el patriarcado simplemente desaparecer\u00e1n una vez que se derroque a la clase capitalista. Algunas formas de opresi\u00f3n son bastante antiguas; el patriarcado, en particular, se remonta a los albores de la sociedad de clases. Y si bien se debe librar una lucha durante y despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n para corregir estas injusticias, una cosa est\u00e1 clara: simplemente...\u00a0<i>no puedo<\/i>\u00a0En \u00faltima instancia, triunfaremos sobre estos males sociales hasta derrocar ese sistema y a su clase dominante, que tiene un inter\u00e9s personal en mantener una sociedad compleja de privilegios dise\u00f1ada para dividir a la clase explotada e incitarla a la confrontaci\u00f3n. Dicho esto, los marxistas tienen la obligaci\u00f3n de establecer el modelo de la sociedad en la que desean vivir, librando la lucha diaria contra formas de opresi\u00f3n como el racismo y el patriarcado, tanto dentro como fuera de sus organizaciones y partidos. Quienes creen que esta cuesti\u00f3n puede posponerse hasta \u201cdespu\u00e9s de la revoluci\u00f3n\u201d est\u00e1n eludiendo su responsabilidad y no dan un buen ejemplo de lo que podr\u00eda ser posible una vez derrocado el sistema de organizaci\u00f3n de clases.<\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por J. Bialek El espectro que una vez aterroriz\u00f3 Europa hace mucho tiempo, en 1848, se materializ\u00f3 en forma corp\u00f3rea en 1917 y aparentemente fue exorcizado en 1991.<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":38088,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[184,92],"tags":[301,229,325,330,197,226,345,348,207,269,273,347,351,291],"class_list":["post-17446","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-myths-about-socialism","category-theory","tag-bahrain","tag-economic-exploitation","tag-egypt","tag-former-eastern-bloc","tag-imperialism","tag-imperialist-war","tag-reactionary-watch","tag-revolutionary-history","tag-russia","tag-saudi-arabia","tag-soviet-union-ussr","tag-workers-struggle","tag-world-history","tag-yemen"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/redphoenix.news\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/000-1.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17446","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17446"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17446\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39473,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17446\/revisions\/39473"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38088"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17446"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17446"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17446"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}