{"id":24087,"date":"2020-09-10T17:21:25","date_gmt":"2020-09-10T21:21:25","guid":{"rendered":"http:\/\/theredphoenixapl.org\/?p=24087"},"modified":"2026-05-14T00:12:09","modified_gmt":"2026-05-14T05:12:09","slug":"in-remembering-baseballs-racist-past-and-present-todays-players-continue-the-fight-for-a-radical-future","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/2020\/09\/in-remembering-baseballs-racist-past-and-present-todays-players-continue-the-fight-for-a-radical-future\/","title":{"rendered":"Al recordar el pasado y el presente racista del b\u00e9isbol, los jugadores de hoy contin\u00faan la lucha por un futuro radical."},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/redphoenixnews.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/dd845acd083c74093174e6e12f2e247c.jpg?w=800\" alt=\"\" class=\"wp-image-24090\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Marcus Paine<\/strong>, <strong>Corresponsal deportivo de Red Phoenix <\/strong><br><br>Los jugadores de las Grandes Ligas de B\u00e9isbol demostraron recientemente una poderosa unidad de clase y racial durante la celebraci\u00f3n anual del legado de Jackie Robinson. As\u00ed como la historia de Robinson reflej\u00f3 la historia de Estados Unidos en la posguerra, los jugadores de hoy comprenden que el b\u00e9isbol ha estado y est\u00e1 \u00edntimamente ligado al clima de las relaciones raciales en el pa\u00eds. Una parte muy olvidada de esta historia reside en los innumerables incidentes de racismo que sufrieron los jugadores pertenecientes a minor\u00edas entre 1947 y 2020. Robinson fue, sin duda, un pionero, pero pas\u00f3 el resto de su vida decepcionado por la falta de un progreso racial significativo en el b\u00e9isbol y en la naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al igual que Robinson, los jugadores afroamericanos continuaron siendo objeto de insultos racistas, amenazas de muerte, golpes con los tacos y pelotazos intencionados. Robinson lider\u00f3 la liga en pelotazos recibidos durante los primeros cinco a\u00f1os de su carrera. Mientras Robinson atrapaba un lanzamiento rutinario en primera base, Enos Slaughter de los Cardinals salt\u00f3 para golpearlo en el muslo con el taco. Las amenazas de muerte del Ku Klux Klan eran tan frecuentes que se inform\u00f3 al FBI. Los jugadores de los Phillies usaron bates para simular que le disparaban a Robinson con rifles mientras jugaba. Los insultos racistas de los aficionados en Cincinnati fueron tan severos que su compa\u00f1ero Pee Wee Reese (de Louisville, Kentucky) se acerc\u00f3 a Jackie y lo abraz\u00f3 frente a la multitud hostil de m\u00e1s de 30.000 personas. La valiente acci\u00f3n de Reese pudo haber silenciado a la multitud ese d\u00eda, pero una ola de racismo llena de odio continu\u00f3 asolando el b\u00e9isbol.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el primer cuarto de siglo posterior a la carrera de Robinson, los jugadores negros continuaron sufriendo racismo individual e institucional. Cada club de b\u00e9isbol (excepto los Dodgers, los Giants, los Pirates y los Cubs) solo contrataba a jugadores negros si eran estrellas, y pr\u00e1cticamente todos los puestos de suplentes eran para jugadores blancos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"has-background has-vivid-red-background-color is-style-solid-color wp-block-pullquote has-text-align-left has-white-color has-text-color\"><blockquote><p>Cuando Newcombe conoci\u00f3 a Martin Luther King, el l\u00edder de los derechos civiles le dijo: &quot;Nunca sabr\u00e1s lo que t\u00fa, Jackie y Roy hicieron para que fuera posible que yo hiciera mi trabajo&quot;.\u201c<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los estereotipos raciales formaban parte del vocabulario de demasiados aficionados. Crec\u00ed en Chicago siendo seguidor de los Gigantes de San Francisco en la d\u00e9cada de 1960, un equipo que hab\u00eda apostado por la contrataci\u00f3n de jugadores negros y latinos. Innumerables veces, mis &quot;amigos&quot; del b\u00e9isbol me dijeron que los Gigantes nunca ganar\u00edan un bander\u00edn porque &quot;ten\u00edan demasiados jugadores negros&quot;. La implicaci\u00f3n era que los jugadores negros eran talentosos, pero no sab\u00edan ganar, que eran unos &quot;perdedores&quot;. De hecho, el propio m\u00e1nager de los Gigantes, el sure\u00f1o Al Dark, le dijo al periodista Stan Isaacs en 1964: &quot;No se puede lograr que la mayor\u00eda de los jugadores negros e hispanos sientan el mismo orgullo por su equipo que los jugadores blancos. Y simplemente no son tan perspicaces&quot;. Las superestrellas Jackie Robinson y Willie Mays eran, seg\u00fan Dark, &quot;excepciones a la regla&quot;.\u201c<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los jugadores de b\u00e9isbol negros tambi\u00e9n se les exigi\u00f3 que desegregaran los equipos y ligas menores de b\u00e9isbol en las regiones m\u00e1s racistas del pa\u00eds. A menudo, estos jugadores eran asignados como el \u00fanico jugador negro en el equipo o en la liga. El estelar primera base Dick Allen recuerda sus experiencias jugando para Little Rock en 1963: \u201cAl regresar del jard\u00edn al banquillo, o\u00eda voces como &#039;Chocolate Drop&#039; o &#039;Cuidado con tu espalda, negro&#039;. Nunca pude encontrar al tipo que hizo esos comentarios. Los fan\u00e1ticos racistas tienen la costumbre de silbar y murmurar entre dientes\u2018. Allen, como todos los dem\u00e1s jugadores negros en el Sur de la \u00e9poca, sufri\u00f3 amenazas de muerte, no pod\u00eda comer con sus compa\u00f1eros blancos y a menudo se hospedaba en casas de ciudadanos negros en lugar de con sus compa\u00f1eros en hoteles segregados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fealdad del fanatismo no se limitaba al terreno de juego. Tras la temporada de novato de Robinson en 1947, pasar\u00edan otros 12 a\u00f1os antes de que todos los equipos contrataran a su primer jugador negro. Los propietarios racistas de los Boston Red Sox no alinearon a un jugador negro hasta 1959. Los New York Yankees tambi\u00e9n se retrasaron, al rechazar al talentoso Vic Power porque no era &quot;el tipo de negro adecuado&quot;. La MLB tampoco ver\u00eda a un m\u00e1nager negro hasta que los Indians contrataran al miembro del Sal\u00f3n de la Fama Frank Robinson en 1974. Esto ocurri\u00f3 27 a\u00f1os despu\u00e9s del debut de Jackie Robinson en las Grandes Ligas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para 1987, todav\u00eda solo hab\u00eda tres entrenadores negros. Ese a\u00f1o, el gerente general de los Dodgers, Al Campanis, le dijo a Ted Koppel de ABC Nightline que no hab\u00eda prejuicios en el b\u00e9isbol y que no se contrataba a personas negras para puestos de liderazgo porque, &quot;creo sinceramente que tal vez no tengan algunas de las cualidades necesarias para ser, digamos, un entrenador de campo o un gerente general&quot;. Presionado por Koppel, Campanis defendi\u00f3 d\u00e9bilmente la intolerancia del b\u00e9isbol organizado al afirmar adem\u00e1s que las personas negras no estaban hechas para realizar ciertas tareas. Por ejemplo, declar\u00f3 que las personas negras no eran buenas nadando &quot;porque no tienen flotabilidad&quot;. Las declaraciones de Campanis lamentablemente reflejaban que la MLB a\u00fan ten\u00eda un largo camino por recorrer para cumplir con su legado de justicia racial.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"has-background is-style-solid-color wp-block-pullquote has-text-align-left\" style=\"background-color:#cf2e2e\"><blockquote><p>\u201cA los pol\u00edticos realmente no les importamos un carajo\u201d, afirm\u00f3 Anthony Rizzo, \u201cLo \u00fanico que les importa es su propia agenda\u201d.\u201d<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la gran \u00e9poca del Movimiento por los Derechos Civiles (1954-1972), el b\u00e9isbol era considerado un claro indicador del progreso racial, o de su ausencia. Don Newcombe era un lanzador negro, compa\u00f1ero de equipo de Robinson y del destacado receptor afroamericano Roy Campanella. Cuando Newcombe conoci\u00f3 a Martin Luther King, el l\u00edder de los derechos civiles le dijo: \u201cNunca sabr\u00e1s lo que t\u00fa, Jackie y Roy hicieron para que yo pudiera desempe\u00f1ar mi trabajo\u201d. Esta conmovedora declaraci\u00f3n revela que el b\u00e9isbol estaba, y sigue estando, inexorablemente ligado a la pol\u00edtica racial en Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lamentablemente, las Grandes Ligas de B\u00e9isbol, al igual que el pa\u00eds, se han escudado durante demasiados a\u00f1os en el mito de una &quot;sociedad postracial&quot;. El n\u00famero de jugadores negros en la MLB ha disminuido dr\u00e1sticamente. Sin embargo, este descenso no ha mermado la unidad de la clase trabajadora entre los beisbolistas, en su mayor\u00eda blancos de los suburbios, latinos y afroamericanos. Los jugadores se aseguraron de que se cancelaran los partidos. El movimiento Black Lives Matter se ha convertido en un grito de guerra para los beisbolistas, aunque no para las tendencias racistas de algunos due\u00f1os de equipos de b\u00e9isbol.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Yankees y los Mets eligieron una forma singular de disidencia al negarse a jugar un partido recientemente. Ambos equipos se alinearon en las l\u00edneas de base antes del juego y luego abandonaron el campo, neg\u00e1ndose a jugar en protesta por el tiroteo de Jake Blake y la muerte de tantas otras personas. Todo el personal dej\u00f3 el campo vac\u00edo, pero una camiseta de Black Lives Matter qued\u00f3 en el plato para que la viera todo Estados Unidos. Numerosos jugadores y entrenadores se han expresado con elocuencia sobre la imperiosa necesidad de igualdad racial en Estados Unidos. Un enorme cartel de &quot;Black Lives Matter&quot; cubre las tres gradas del PNC Park de Pittsburgh. Todas estas acciones han surgido de los jugadores y entrenadores, los que sustentan econ\u00f3micamente al b\u00e9isbol moderno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En respuesta a la importancia de Jackie Robinson, el estelar primera base de los Chicago Cubs expres\u00f3 con franqueza su frustraci\u00f3n ante la indiferencia de la clase dirigente hacia la igualdad en Estados Unidos. \u2019A los pol\u00edticos no les importamos en absoluto\u2019, declar\u00f3 Anthony Rizzo, \u201cSolo les importa su propia agenda, y as\u00ed son las cosas, y es indignante\u201d. La perspicaz comprensi\u00f3n de Rizzo sobre el enfoque destructivo e indiferente de la burgues\u00eda hacia el sufrimiento humano y la desigualdad es un llamado a todos los que nos preocupamos. La igualdad racial solo se puede lograr si la clase trabajadora se esfuerza al m\u00e1ximo. Este principio es tan cierto en las calles como en el campo de b\u00e9isbol.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los jugadores de las Grandes Ligas de B\u00e9isbol demostraron recientemente una poderosa unidad de clase y racial durante la celebraci\u00f3n anual del legado de Jackie Robinson. 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