{"id":33687,"date":"2025-07-11T20:51:59","date_gmt":"2025-07-12T03:51:59","guid":{"rendered":"https:\/\/redphoenixnews.com\/?p=33687"},"modified":"2026-05-28T07:52:32","modified_gmt":"2026-05-28T12:52:32","slug":"reclaiming-the-radical-history-of-pride","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/2025\/07\/reclaiming-the-radical-history-of-pride\/","title":{"rendered":"Recuperando la historia radical del Orgullo"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"981\" height=\"630\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/redphoenix.news\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/07-11-25_star.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-39686\" srcset=\"https:\/\/redphoenix.news\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/07-11-25_star.png 981w, https:\/\/redphoenix.news\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/07-11-25_star-300x193.png 300w, https:\/\/redphoenix.news\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/07-11-25_star-768x493.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 981px) 100vw, 981px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><sup>Ilustraci\u00f3n de Marsha P. Johnson, Joseph Ratanski y Sylvia Rivera en el Desfile del Orgullo Gay de Nueva York de 1973, realizada por Gary LeGault (Dramamonster).<\/sup><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Sylvia Rivera, Marsha P. Johnson y los revolucionarios de la acci\u00f3n travestis callejera<\/h2>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading has-small-font-size\">Marina S. | Corresponsal de Red Phoenix | Kansas\u2013<\/h6>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1973, la Marcha del Orgullo de la Ciudad de Nueva York, originalmente llamada D\u00eda de la Liberaci\u00f3n de Christopher Street, prohibi\u00f3 la asistencia abierta de drag queens al evento. Si bien el t\u00e9rmino drag queen hoy tiene una connotaci\u00f3n muy limitada, en la d\u00e9cada de 1970 no era as\u00ed. Como el t\u00e9rmino contempor\u00e1neo transg\u00e9nero no se hab\u00eda generalizado, los t\u00e9rminos &quot;drag queen&quot; y &quot;travesti&quot; se usaban dentro del floreciente movimiento de liberaci\u00f3n LGBTQIA+ para referirse a una amplia variedad de personas no conformes con el g\u00e9nero que se presentaban de forma femenina. Por lo tanto, la prohibici\u00f3n de 1973 contra la asistencia de drag queens a Christopher Street conllevaba una exclusi\u00f3n impl\u00edcita de personas que hoy se identificar\u00edan como mujeres transg\u00e9nero. \u00bfPor qu\u00e9 se le prohibi\u00f3 a un segmento tan vulnerable e incomprendido de la comunidad queer participar en el primer y mayor evento anual del orgullo ese a\u00f1o? A los organizadores les preocupaba que estuvieran dando a la comunidad gay y lesbiana <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=rjN9W2KstqE\">\u201cun mal nombre.\u201d<\/a> En respuesta, dos defensoras pioneras de los derechos de las personas transg\u00e9nero, Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera, neg\u00e1ndose a permitir que su comunidad fuera borrada del proceso, marcharon triunfantes al frente del desfile.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mucho antes del vergonzoso abandono de las personas no conformes con su g\u00e9nero por parte de los organizadores de Christopher Street, Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera ya eran miembros reconocidas y activas de la comunidad gay de la ciudad de Nueva York. Y si bien su nivel de participaci\u00f3n a\u00fan no se conoce por completo, tanto Johnson como Rivera est\u00e1n intr\u00ednsecamente ligadas a la historia y la mitolog\u00eda del ahora legendario Levantamiento de Stonewall, el primer levantamiento ampliamente conocido de personas queer contra la brutal represi\u00f3n policial y la explotaci\u00f3n por parte de elementos del crimen organizado, que comenz\u00f3 en la madrugada del 28 de junio de 1969.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy en d\u00eda es fundamental que reconozcamos y demos protagonismo a las luchas de estos dos activistas para recuperar la historia radical del movimiento de liberaci\u00f3n queer y arrebat\u00e1rsela a los elementos liberal-burgueses que, en gran medida, pretenden definirlo en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Marsha P. Johnson naci\u00f3 el 24 de agosto de 1945 en el seno de una familia obrera de Nueva Jersey. Comenz\u00f3 a expresar su identidad de g\u00e9nero a los cinco a\u00f1os, pero se vio obligada a reprimirla debido al acoso y la violencia f\u00edsica. Tras servir seis meses en la Marina de los Estados Unidos a principios de la d\u00e9cada de 1960, se mud\u00f3 a la ciudad de Nueva York y se convirti\u00f3 en una figura clave de la subcultura gay de la ciudad junto con su amiga Sylvia Rivera. Rivera naci\u00f3 el 2 de julio de 1951. Su padre era de Puerto Rico y su madre, inmigrante venezolana. Qued\u00f3 hu\u00e9rfana a los tres a\u00f1os y fue criada por su abuela, quien se opon\u00eda vehementemente a que Rivera comenzara a expresarse como femenina a partir del cuarto grado. A los diez a\u00f1os, Sylvia Rivera abandon\u00f3 su hogar, donde, como muchos j\u00f3venes LGBTQIA+ de la \u00e9poca, sufri\u00f3 la falta de vivienda y se vio obligada a ejercer el trabajo sexual de subsistencia hasta que fue acogida por Marsha P. Johnson, quien se convirti\u00f3 en su amiga y protectora de confianza; un v\u00ednculo de solidaridad y comunidad que fue esencial para la supervivencia de la juventud queer proletaria en las d\u00e9cadas de 1970 y 1980.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El grado de participaci\u00f3n de Johnson y Rivera en los disturbios de Stonewall sigue siendo objeto de debate, con algunos afirmando que Johnson arroj\u00f3 el ladrillo que desencaden\u00f3 la revuelta, y otros que no estuvo presente hasta horas despu\u00e9s. Algunos testigos aseguran que Rivera no estuvo presente en absoluto durante los disturbios. Lo que s\u00ed se sabe es que, en la madrugada del 28 de junio de 1969, la polic\u00eda allan\u00f3 el Stonewall Inn en Christopher Street, en el barrio de Greenwich Village de Nueva York, un bar que se hab\u00eda convertido en un pilar fundamental de la vida gay en la ciudad. Debido a la criminalizaci\u00f3n que sufr\u00edan las personas LGBTQIA+ en aquel entonces bajo las llamadas &quot;leyes de sodom\u00eda&quot;, el Stonewall, como la mayor\u00eda de los bares gay, era propiedad de una organizaci\u00f3n criminal local que explotaba a los clientes y a menudo colaboraba con la polic\u00eda para evitar que los allanamientos afectaran las ganancias de los due\u00f1os de los bares. Sin embargo, aquella ma\u00f1ana de junio, las cosas no salieron seg\u00fan lo planeado para los agentes que llevaban a cabo el arresto masivo, ya que los clientes del Stonewall se defendieron, primero usando vasos de chupito y luego ladrillos como proyectiles. En poco tiempo, a los manifestantes originales se unieron refuerzos de toda la ciudad, y durante varios d\u00edas lucharon contra las autoridades. En las calles se o\u00edan c\u00e1nticos triunfales como \u201c\u00a1Que Christopher Street sea liberada!\u201d y \u201c\u00a1Fuera la mafia y la polic\u00eda de los bares gay!\u201d. Si bien se desconoce a qu\u00e9 hora se uni\u00f3 al levantamiento, posteriormente se confirm\u00f3 que Marsha P. Johnson estaba \u201ca la vanguardia\u201d de las multitudes que luchaban contra la represi\u00f3n policial. Este suceso suele considerarse el inicio del movimiento moderno de liberaci\u00f3n queer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Inmediatamente despu\u00e9s de Stonewall, Marsha P. Johnson <a href=\"https:\/\/ebisupublications.com\/lies-myths-and-stonewall\/\">comenz\u00f3 a organizarse con<\/a> el reci\u00e9n formado Frente de Liberaci\u00f3n Gay (GLF) y fue particularmente activo en el Caucus de Drag Queens del GLF. Cuando la Universidad de Nueva York cancel\u00f3 un baile despu\u00e9s de que fuera patrocinado por varias organizaciones de derechos gay, Johnson y otros miembros del GLF <a href=\"https:\/\/www.workers.org\/2006\/us\/lavender-red-73\/\">Organizaron una sentada de protesta.<\/a> En el Weinstein Hall de la universidad, los manifestantes finalmente recuperaron el derecho a usar el lugar. Para aprovechar el impulso pol\u00edtico de la sentada, Johnson colabor\u00f3 con Sylvia Rivera para formar una nueva organizaci\u00f3n que abogara espec\u00edficamente por los miembros no conformes con el g\u00e9nero de la comunidad queer. Originalmente llamada Street Transvestite Actual Revolutionaries, pronto cambiaron el nombre a Street Transvestite Action Revolutionaries (STAR).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Inspir\u00e1ndose tanto en el GLF como en los programas de defensa comunitaria de grupos como los Panteras Negras y los Young Lords, STAR se propuso organizar redes de ayuda mutua y vivienda para la comunidad transg\u00e9nero, en su mayor\u00eda empobrecida, de la ciudad de Nueva York. Esto inclu\u00eda proporcionar ropa gratuita, atenci\u00f3n m\u00e9dica, programas educativos e incluso asistencia para el transporte. En noviembre de 1970, se fund\u00f3 STAR House para brindar refugio a j\u00f3venes no conformes con su g\u00e9nero. Si bien su ejecuci\u00f3n distaba mucho de ser perfecta, STAR House se convirti\u00f3 en un modelo para muchos programas de vivienda que se inician hoy en d\u00eda para j\u00f3venes LGBTQIA+ sin hogar. Un aspecto central del trabajo organizativo de STAR fue un programa de reforma penitenciaria. Esto parec\u00eda ser particularmente importante para Sylvia Rivera, quien hab\u00eda experimentado de primera mano las condiciones violentas que sufr\u00edan los presos homosexuales. Junto con organizadores de otros grupos locales, STAR ayud\u00f3 a formar el Comit\u00e9 Penitenciario de la Comunidad Gay, que investig\u00f3 denuncias de abusos en el sistema penitenciario y organiz\u00f3 fondos para fianzas y protestas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En agosto de ese a\u00f1o, <a href=\"https:\/\/lh.journals.yorku.ca\/index.php\/lh\/article\/download\/39213\/35553\">Huey P. Newton escribi\u00f3 un art\u00edculo<\/a> En el peri\u00f3dico del Partido Pantera Negra (BPP) se hizo un llamado a una alianza entre el BPP y los incipientes movimientos de liberaci\u00f3n de la mujer y de la homosexualidad. Esto llev\u00f3 a un encuentro entre Rivera y Newton en la Convenci\u00f3n Constitucional Revolucionaria del Pueblo de 1970, una experiencia que dej\u00f3 una profunda huella en la vida de Rivera. Ella continuar\u00eda participando activamente en manifestaciones por la reforma penitenciaria y oponi\u00e9ndose a la guerra de Vietnam hasta su retiro del activismo. En 1971, STAR, bajo la direcci\u00f3n de Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera, public\u00f3 una plataforma pol\u00edtica para la organizaci\u00f3n. Adem\u00e1s de exigir el fin de la discriminaci\u00f3n contra las personas no conformes con el g\u00e9nero, independientemente de su sexo, se inspir\u00f3 en el Programa de 10 Puntos de las Panteras al exigir ropa, educaci\u00f3n, alimentos, atenci\u00f3n m\u00e9dica, vivienda y transporte gratuitos, as\u00ed como un &quot;gobierno revolucionario del pueblo&quot; y el fin de la explotaci\u00f3n capitalista de personas queer y heterosexuales por igual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A medida que Johnson, Rivera y los dem\u00e1s activistas de STAR comenzaron a adoptar con mayor vehemencia pol\u00edticas radicales y a oponerse a la discriminaci\u00f3n racial, esto inevitablemente gener\u00f3 tensiones con los sectores m\u00e1s liberales de la burgues\u00eda dentro de la comunidad LGBTQIA+, en particular con los due\u00f1os blancos de bares y tiendas gay. Esta tensi\u00f3n se manifest\u00f3 por primera vez durante la campa\u00f1a para aprobar la Ley de Derechos Gay de la Ciudad de Nueva York. Si bien el proyecto de ley hab\u00eda sido formulado por la moderada Alianza de Activistas Gay (GAA), STAR particip\u00f3 en la primera audiencia p\u00fablica sobre la legislaci\u00f3n. Pronto se hizo evidente que el proyecto de ley no incluir\u00eda protecciones adecuadas para las personas transg\u00e9nero, lo que llev\u00f3 a muchos miembros de STAR a criticarlo abiertamente. En la tercera audiencia p\u00fablica, se prohibi\u00f3 a los asistentes transg\u00e9nero usar los ba\u00f1os del lugar donde se celebraba el evento y la polic\u00eda intent\u00f3 arrestar a quienes lo hicieron. Si bien la polic\u00eda logr\u00f3 impedir cualquier arresto, un peri\u00f3dico gay critic\u00f3 a los miembros no conformes con su g\u00e9nero por su uso &quot;inapropiado&quot; de los ba\u00f1os. Esto, por supuesto, refleja la ret\u00f3rica que sigue siendo popular hoy en d\u00eda en torno al uso de instalaciones p\u00fablicas por parte de mujeres transg\u00e9nero en muchos estados, incluso la primera mujer transg\u00e9nero que se present\u00f3 abiertamente en el Congreso de los Estados Unidos, Sarah McBride (D), rest\u00f3 importancia a estos derechos civiles b\u00e1sicos y a la integraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, no fue hasta el D\u00eda de la Liberaci\u00f3n de Christopher Street de 1973, mencionado al principio de este art\u00edculo, que esta tensi\u00f3n se hizo plenamente evidente. Despu\u00e9s de la marcha, los participantes se reunieron alrededor de un escenario para escuchar a varios oradores. A pesar de la hostilidad del evento, Sylvia Rivera subi\u00f3 al escenario y pronunci\u00f3 su ahora famoso discurso. <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Jb-JIOWUw1o\">\u201cDiscurso sobre los \u201dderechos de los homosexuales\u201d<\/a>. A\u00fan hoy, ver este discurso es una experiencia conmovedora. Conteniendo las l\u00e1grimas y soportando los insultos del p\u00fablico, Rivera relat\u00f3 los abusos que ella y otras personas queer y no binarias sufrieron en el sistema penitenciario, al tiempo que acusaba a los asistentes, en su mayor\u00eda adinerados, de abandonar a los miembros de su comunidad que estaban encarcelados y sin hogar. Sigue siendo uno de los momentos m\u00e1s impactantes de los inicios de la liberaci\u00f3n queer. Desafortunadamente, tambi\u00e9n signific\u00f3, en gran medida, el fin de STAR.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras la manifestaci\u00f3n del D\u00eda de la Liberaci\u00f3n de Christopher Street, Sylvia River intent\u00f3 quitarse la vida, principalmente debido al acoso que sufri\u00f3 por parte de otros oradores en el evento. Afortunadamente, Marsha P. Johnson pudo brindarle atenci\u00f3n m\u00e9dica, pero Rivera pronto se mud\u00f3 de la ciudad de Nueva York y se retir\u00f3 del activismo. Si bien revivi\u00f3 STAR en el a\u00f1o 2000 tras el asesinato de Amanda Milan, una mujer transg\u00e9nero de 25 a\u00f1os, su actividad fue ef\u00edmera, ya que Rivera falleci\u00f3 de c\u00e1ncer de h\u00edgado en 2002. Tras la disoluci\u00f3n de STAR, Marsha P. Johnson sigui\u00f3 siendo una figura clave en la organizaci\u00f3n de la comunidad LGBTQIA+ durante los primeros a\u00f1os de la epidemia del SIDA como miembro de ACT UP. Por sus numerosas contribuciones a su comunidad, se la conoci\u00f3 como la Alcaldesa de Christopher Street. Fue encontrada asesinada poco despu\u00e9s de una marcha del orgullo gay en 1992. Su asesinato permanece sin resolver al momento de escribir este texto, al igual que los asesinatos, la violencia sexual y las desapariciones de innumerables personas no conformes con su g\u00e9nero en todo el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los eventos del orgullo contempor\u00e1neos han intentado en gran medida despojar al movimiento por la liberaci\u00f3n queer de sus ra\u00edces en el activismo radical y anticapitalista. <a href=\"https:\/\/nglcc.org\/\">C\u00e1mara Nacional LGBT de Comercio<\/a> y sus afiliados locales son patrocinadores de muchos eventos del orgullo en las ciudades m\u00e1s grandes. Como resultado, algunos eventos del orgullo <a href=\"https:\/\/www.kansascity.com\/news\/local\/article269925527.html\">incluso se han convertido en plataformas de reclutamiento<\/a> Para las mismas agencias policiales que hist\u00f3ricamente se han utilizado para arrestar y encarcelar a activistas queer, o para que las grandes corporaciones compitan por demostrar su modernidad y a la vanguardia mientras cabildean, financian y se benefician de administraciones que asesinan y marginan a personas queer y\/o trabajadoras en todo el mundo. A medida que las personas LGBTQIA+ se enfrentan a una creciente ola de opresi\u00f3n por parte del r\u00e9gimen fascista de Trump, nunca ha sido tan importante que nuestra comunidad recupere el contexto radical del movimiento del orgullo y lo extienda a la solidaridad con todas las personas oprimidas y amantes de la libertad en la lucha por la liberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>In 1973, the New York City Pride March, originally called Christopher Street Liberation Day, barred drag queens from openly attending the event. While the term drag queen today has a very limited connotation, in the 1970s this was not the case. As the contemporary term transgender had not reached widespread use, the terms \u201cdrag queen\u201d and \u201ctransvestite\u201d were used within the burgeoning LGBTQIA+ liberation movement to refer to a wide variety of feminine presenting gender-nonconforming individuals. Thus the 1973 prohibition against drag queens attending Christopher Street carried with it an implicit exclusion of individuals that would today identify as transgender women. Why was such a vulnerable and misunderstood segment of the queer community barred from participating in the first and largest annual pride event that year? The organizers were concerned that they were giving the gay and lesbian community \u201ca bad name.\u201d In response, two pioneering advocates for transgender rights, Marsha P. Johnson and Sylvia Rivera, refusing to allow their community to be erased from the proceedings, triumphantly marched ahead of the parade.<\/p>","protected":false},"author":7,"featured_media":39686,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[149,37,97],"tags":[],"class_list":["post-33687","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discrimination","category-lgbtqia","category-us-news"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/redphoenix.news\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/07-11-25_star.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33687","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33687"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33687\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43429,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33687\/revisions\/43429"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39686"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33687"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33687"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33687"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}