{"id":6167,"date":"2011-06-02T18:35:49","date_gmt":"2011-06-02T18:35:49","guid":{"rendered":"http:\/\/theredphoenixapl.org\/?p=6167"},"modified":"2026-05-10T16:58:07","modified_gmt":"2026-05-10T21:58:07","slug":"the-human-nature-argument","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/2011\/06\/the-human-nature-argument\/","title":{"rendered":"El argumento de la naturaleza humana"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color:#000000\"><a href=\"http:\/\/redphoenixnews.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/humannature.jpg\"><span style=\"color:#000000\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6172\" title=\"Naturaleza humana\" src=\"http:\/\/redphoenixnews.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/humannature.jpg\" alt=\"\" width=\"401\" height=\"280\"><\/span><\/a><\/span><br \/>\n<span style=\"color:#000000\"> Comencemos elogiando el argumento de la eterna naturaleza humana. Si bien puede ser l\u00f3gicamente falaz y a menudo completamente infundado, lo que le falta en razonamiento s\u00f3lido lo compensa con creces en persistencia. As\u00ed como la expresi\u00f3n com\u00fan &quot;sentido com\u00fan&quot; puede interpretarse como &quot;no tengo ni idea de lo que estoy hablando, as\u00ed que voy a fingir que mis ideas son evidentes por si acaso entran en conflicto con la investigaci\u00f3n real&quot;, el argumento que invoca la &quot;naturaleza humana&quot; se traduce como &quot;no se me ocurre otro argumento que no sea que tengo raz\u00f3n porque as\u00ed son los humanos&quot;.\u201c<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">Pero mientras que el \u201csentido com\u00fan\u201d rara vez se usa m\u00e1s all\u00e1 del nivel intelectual de un locutor de radio local conservador o de Larry the Cable Guy, el argumento de la \u201cnaturaleza humana\u201d goza de suficiente prestigio como para ser utilizado por economistas e intelectuales respetados. Esto es bastante impresionante para un argumento tan falaz y, sencillamente, rid\u00edculo. D\u00e9mosle un aplauso por haber resistido el paso del tiempo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">El argumento de la naturaleza humana puede adoptar muchas formas, ya que b\u00e1sicamente se resume as\u00ed: &quot;\u00a1No puedes tener X porque la naturaleza humana es Y, y no puedes cambiar la naturaleza humana!&quot;.\u201c<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">Nuestra variable Y puede sugerir que la naturaleza humana se opone activamente a tu propuesta, o bien el argumento puede formularse de manera que quien habla finja simpat\u00eda por tu idea, pero crea que los humanos son demasiado imperfectos para llevarla a la pr\u00e1ctica. Este argumento se suele usar contra el socialismo, o a veces contra cualquier idea que insin\u00fae que el capitalismo no sea la c\u00faspide del desarrollo social humano y que exista otro modo de producci\u00f3n superior. Es en este punto donde muchos socialistas caen en una trampa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">En primer lugar, una vez que se invoca el argumento de la naturaleza humana, hay que se\u00f1alar que nadie ha logrado demostrar la existencia de una \u201cnaturaleza humana\u201d constante e inmutable. Los rasgos verdaderamente universales que poseemos tambi\u00e9n se encuentran en los animales, como la voluntad de sobrevivir o de procrear. Rebatir esta idea sin se\u00f1alar su mayor y m\u00e1s evidente defecto es concederle al oponente una concesi\u00f3n que no merece. La \u201ctrampa\u201d, sin embargo, reside en el proceso mediante el cual el defensor del socialismo intenta refutar la forma m\u00e1s com\u00fan del argumento de la naturaleza humana, a saber, que los humanos son inherentemente ego\u00edstas o se gu\u00edan principalmente por el inter\u00e9s propio y, por lo tanto, no pueden mantener una sociedad basada en valores igualitarios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">Es probable que el defensor socialista inexperto ataque los puntos d\u00e9biles m\u00e1s evidentes del argumento, citando todo tipo de ejemplos de cooperaci\u00f3n humana y comportamiento altruista. Si bien abundan los contraargumentos de este tipo, se puede ir m\u00e1s all\u00e1. El argumento de la naturaleza humana es tan realista como afirmar que la luna est\u00e1 hecha de queso o que la Tierra es plana. Merece no solo ser refutado, sino aplastado y reducido a la nada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">Si asumimos que el argumento es que los humanos buscan naturalmente el inter\u00e9s propio por encima de todo, podemos refutar esta afirmaci\u00f3n mediante varios pasos, cada uno de los cuales la debilita a\u00fan m\u00e1s hasta exponerla por completo. Para explorar los distintos \u00e1ngulos de ataque, comencemos con una presentaci\u00f3n realista del argumento, formulada de la siguiente manera.<\/span><\/p>\n<blockquote><p><strong><span style=\"color:#000000\">El socialismo no puede funcionar porque los seres humanos son inherentemente ego\u00edstas y siempre buscan el beneficio personal. Por eso el capitalismo perdura y por eso es imposible un sistema mejor que el capitalismo, porque en el mercado que domina el capitalismo los individuos buscan el beneficio personal y la sociedad en su conjunto se beneficia.<\/span><\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"color:#000000\">Lo anterior no es una cita textual, sino una formulaci\u00f3n bastante precisa del argumento que nos ocupa, que ataca al socialismo a la vez que apoya al capitalismo como un sistema capaz de transformar el comportamiento ego\u00edsta en resultados socialmente positivos. Obviamente, la manera de abordar este argumento puede variar, pero antes de acusarlo de ser una falacia del hombre de paja, recordemos que el tema es el argumento basado en la naturaleza humana, tal como se utiliza para atacar al socialismo. No es necesario afirmar que las refutaciones deban depender del argumento espec\u00edfico del oponente, aun cuando el argumento mencionado sea un ejemplo realista de un argumento general basado en la naturaleza humana. Dicho esto, analicemos ahora los contraargumentos, desde las objeciones m\u00e1s sencillas hasta las m\u00e1s contundentes.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#000000\">Primeros movimientos<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">En primer lugar, el argumento es l\u00f3gicamente falaz. Se trata de una apelaci\u00f3n a la naturaleza, similar a decir que si te rompes un brazo, no debes enyesarlo ni tomar analg\u00e9sicos porque, al fin y al cabo, la naturaleza no act\u00faa as\u00ed en estos casos. Quiz\u00e1s a\u00fan m\u00e1s importante, no existe ninguna prueba cient\u00edfica que respalde la existencia de una &quot;naturaleza humana&quot;. Si existiera una naturaleza humana est\u00e1tica y predecible, los psic\u00f3logos y muchos otros investigadores en campos cient\u00edficos tendr\u00edan que dedicar much\u00edsimo tiempo a investigar para comprender el comportamiento humano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">A continuaci\u00f3n, y en consonancia con los puntos anteriores, es necesario destacar que la naturaleza humana ha cambiado dr\u00e1sticamente con el tiempo. Si nuestros ancestros prehist\u00f3ricos m\u00e1s antiguos se hubieran guiado principalmente por el inter\u00e9s propio, nuestra especie jam\u00e1s habr\u00eda sobrevivido. La vida de los primeros humanos era una lucha diaria tan constante que cualquiera que antepusiera su inter\u00e9s propio al de su clan o tribu habr\u00eda muerto de hambre, asesinado o incluso canibalizado. Buscar el inter\u00e9s propio primero pod\u00eda llevar a tener el est\u00f3mago lleno alg\u00fan d\u00eda, pero a una muerte segura m\u00e1s adelante. Incluso con el avance de la humanidad y el surgimiento de la agricultura, que dio origen a la propiedad privada, la producci\u00f3n segu\u00eda siendo lo suficientemente social como para frenar la tentaci\u00f3n del inter\u00e9s propio puro y duro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">El \u00faltimo argumento de esta serie de fundamentos se refiere a diversos ejemplos que podr\u00edan ilustrar el grado de altruismo o conciencia social de los seres humanos. El profesor marxista Richard Wolff ofreci\u00f3 en una de sus conferencias un excelente ejemplo de transacciones modernas que no solo se realizan fuera del mercado, sino que provocar\u00edan escandalismo y desprecio si alguien sugiriera que as\u00ed fuera. El ejemplo concreto que proporciona es el de una persona que visita a sus padres durante el D\u00eda de Acci\u00f3n de Gracias. El padre le pide a su hijo o hija que saque la basura al salir. Wolff nos invita entonces a imaginar la reacci\u00f3n que se producir\u00eda si el hijo o la hija le pidiera un precio por este servicio, explicando que se basa en el libre mercado. En la vida real, por supuesto, uno har\u00eda el favor sin siquiera considerar el costo de oportunidad de sacar la basura en comparaci\u00f3n con alguna otra actividad de un minuto, como comer un poco m\u00e1s de pavo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">Argumentos como estos est\u00e1n muy bien, pero los apologistas del capitalismo, especialmente aquellos con formaci\u00f3n en econom\u00eda convencional, han desarrollado contramedidas que a menudo logran enga\u00f1arnos a la mayor\u00eda, a menos que tengamos la confianza para cuestionar sus premisas. Con frecuencia, lo que el apologista del capitalismo alega es que los ejemplos de comportamiento desinteresado o altruista son en realidad &quot;ilusiones \u00f3pticas&quot;; el individuo aparentemente desinteresado debe haber tenido alg\u00fan tipo de motivo ego\u00edsta, aunque nunca se haya dado cuenta, y este motivo, posiblemente desconocido, fue la verdadera raz\u00f3n de su acci\u00f3n altruista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">Los apologistas suelen proyectar la l\u00f3gica del capitalista o del comerciante sobre la poblaci\u00f3n en su conjunto, ya que esto borra las diferencias de clase y da la impresi\u00f3n de que todos pensamos b\u00e1sicamente igual, tanto trabajadores como capitalistas. As\u00ed, por ejemplo, una persona que dedica su vida a vacunar ni\u00f1os en \u00c1frica tiene, en realidad, un motivo ego\u00edsta, pues valora la satisfacci\u00f3n de ayudar a los dem\u00e1s del mismo modo que un comerciante valora el dinero. Dado que ideas absurdas como esta podr\u00edan utilizarse para defender el argumento de la naturaleza humana, debemos ir m\u00e1s all\u00e1 y ser m\u00e1s contundentes.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#000000\">Poni\u00e9ndolos contra las cuerdas<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">En pocas palabras, si bien el capitalismo fomenta rasgos negativos como la codicia, la deshonestidad y el narcisismo, es evidente que incluso hoy no vivimos en una sociedad donde todos busquen principalmente su propio inter\u00e9s. \u00bfC\u00f3mo lo sabemos? Es sencillo: porque si as\u00ed fuera, una sociedad as\u00ed no podr\u00eda funcionar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">El economista coreano Ha Joon Chang aborda este argumento de manera brillante en su libro 23 cosas que no te cuentan sobre el capitalismo. Comienza con un ejemplo com\u00fan del argumento, cuya esencia se cita a continuaci\u00f3n, extra\u00edda de la introducci\u00f3n al punto n\u00famero 5.\u201c<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"color:#000000\">El mercado aprovecha a la perfecci\u00f3n la energ\u00eda de los individuos ego\u00edstas que solo piensan en s\u00ed mismos (y, como mucho, en sus familias) para generar armon\u00eda social. El comunismo fracas\u00f3 porque neg\u00f3 este instinto humano y bas\u00f3 la econom\u00eda en la suposici\u00f3n de que todos eran desinteresados, o al menos mayoritariamente altruistas.<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"color:#000000\">Tomen nota de las palabras relativas al comunismo, ya que este es un argumento com\u00fan en su contra y abordaremos ese aspecto del argumento m\u00e1s adelante. Volviendo al contraargumento de Ha-Joon Chang, veamos esta cita de su contraargumento inicial:<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"color:#000000\">De hecho, si el mundo estuviera lleno de los individuos ego\u00edstas que aparecen en los libros de texto de econom\u00eda, se paralizar\u00eda porque pasar\u00edamos la mayor parte del tiempo haciendo trampas, tratando de atrapar a los tramposos y castigando a los atrapados.<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"color:#000000\">Aqu\u00ed vemos que el autor ya insin\u00faa que la sociedad no podr\u00eda funcionar si los humanos se rigieran principalmente por el inter\u00e9s propio. Ha-Joon utiliza tres ejemplos de actividades que consumir\u00edan casi todo nuestro tiempo si tom\u00e1ramos al pie de la letra esta premisa com\u00fan de los economistas. Pero imaginemos lo que esto implicar\u00eda en la pr\u00e1ctica. Imaginemos que un d\u00eda comprendemos que nadie nos dir\u00e1 la verdad a menos que les beneficie o simplemente no les importe. Imaginemos que todos los dem\u00e1s tambi\u00e9n lo comprenden. Esto significa que todos dedicar\u00edamos una enorme cantidad de tiempo a comprobar y verificar pr\u00e1cticamente toda la informaci\u00f3n que recibimos, incluso si gran parte de ella resulta ser cierta. Es evidente que esta no es la manera de gestionar una sociedad sana, y en tales casos podr\u00eda resultar imposible.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">A continuaci\u00f3n, Ha Joon reconoce los contraargumentos que afirman que los ejemplos evidentes de altruismo son en realidad actos ego\u00edstas disfrazados, y luego procede a refutarlos se\u00f1alando por qu\u00e9 la sociedad ser\u00eda imposible si esta suposici\u00f3n sobre la naturaleza humana fuera cierta. Para usar uno de sus ejemplos, plantea la pregunta ret\u00f3rica de por qu\u00e9 no hay m\u00e1s clientes que se bajen de los taxis sin pagar. Se\u00f1ala que la probabilidad de encontrarse con el mismo taxista es baja. Probablemente ten\u00eda en mente una ciudad como Nueva York, pero en una ciudad como Mosc\u00fa, hay una cantidad incalculable de taxis sin licencia, cuyo uso podr\u00eda considerarse como hacer autostop a cambio de una peque\u00f1a tarifa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">Sea cual sea la ciudad a la que se refiera Ha-Joon, y tanto si hablamos de taxis con licencia como de taxis no oficiales, es evidente que la mayor\u00eda de los pasajeros no intentar\u00e1n huir sin pagar, y el sector del taxi no podr\u00eda funcionar si no fuera por este hecho. Ha-Joon contin\u00faa se\u00f1alando por qu\u00e9, en el mundo ego\u00edsta de los economistas del libre mercado, el taxista no podr\u00eda exigir el pago de la tarifa. Podr\u00eda ser multado por estacionamiento ilegal al bajarse del taxi para perseguir al pasajero. Podr\u00eda ser acusado de agresi\u00f3n. Tiene mucho que perder y poco que ganar al exigir el pago de la tarifa. Otros taxistas tampoco lo har\u00e1n, porque se enfrentan a los mismos riesgos sin obtener ninguna recompensa. El sistema de taxis funciona porque se da por sentado que se debe pagar la tarifa independientemente de si existe la posibilidad de irse sin pagar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">En el mundo ilusorio de la econom\u00eda de libre mercado, donde el argumento de la naturaleza humana se presenta como una ley cient\u00edfica, se cree que el mercado re\u00fane a individuos ego\u00edstas y concilia sus diferencias para el bien de la sociedad. En pocas palabras, la raz\u00f3n por la que las tiendas no te estafan y las empresas no fabrican productos de p\u00e9sima calidad es porque eso alejar\u00eda a los consumidores hacia la competencia. Como se\u00f1ala Ha-Joon, castigar el mal comportamiento de una empresa o recompensar el buen comportamiento de alguien en el mercado no beneficia a quien lo hace, sino a la sociedad en su conjunto. Si la premisa del libre mercado fuera cierta, personas como el taxista estafado preferir\u00edan que alguien m\u00e1s se encargara de corregir a los tramposos. Dado que se asume que todos somos iguales, nadie malgastar\u00eda su tiempo y recursos personales atrapando y castigando a los tramposos, ni har\u00edan lo mismo para recompensar a una empresa o persona que haya actuado correctamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">El argumento de Ha-Joon Chang es contundente, ya que refuta de plano la afirmaci\u00f3n sobre la naturaleza humana al se\u00f1alar que la sociedad simplemente no podr\u00eda funcionar si dicha afirmaci\u00f3n fuera cierta. Sin embargo, podemos ir m\u00e1s all\u00e1.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#000000\">\u00a1Acaba con \u00e9l!<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">Al inicio de este art\u00edculo se mencion\u00f3 que el argumento de la naturaleza humana es frecuentemente utilizado por intelectuales y otras figuras respetadas. Lo que probablemente sea m\u00e1s interesante, y que el lector tal vez ya haya experimentado, es que este argumento no solo lo emplean libertarios o conservadores, sino incluso miembros de la corriente principal de la izquierda estadounidense, es decir, los progresistas. De hecho, se puede escuchar de supuestos izquierdistas radicales, y, m\u00e1s all\u00e1 de los detalles, estos izquierdistas utilizan el argumento casi exclusivamente al debatir con comunistas, anarquistas o pr\u00e1cticamente cualquier persona que declare abiertamente su intenci\u00f3n de abolir el capitalismo y ayudar a la humanidad a avanzar hacia una sociedad mejor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">Por eso, cuando los liberales lo dicen, es un claro ejemplo de cobard\u00eda moral. \u201cS\u00ed, estoy de acuerdo en que tenemos un problema con nuestro sistema capitalista y que sin duda necesitamos reformas, pero no se puede cambiar la naturaleza humana\u201d, dicen, lav\u00e1ndose las manos y desentendi\u00e9ndose de toda responsabilidad para cumplir sus elevadas promesas idealistas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">Si existe un sistema que exige un altruismo casi santo, sin duda es este liberalismo centrista conocido como \u201cprogresismo\u201d en la Am\u00e9rica contempor\u00e1nea. Se basa en que la clase dominante despierte repentinamente su conciencia y comience a crear empleos, pagar la parte que le corresponde de impuestos y contribuir a la sociedad que tanto les ha brindado. Pero es en este punto donde pasamos al argumento m\u00e1s poderoso que los marxistas podr\u00edan esgrimir contra esta tonter\u00eda de la \u201cnaturaleza humana\u201d, un argumento que se aplica tanto si el oponente en cuesti\u00f3n es un dem\u00f3crata radical como un republicano del Tea Party. El socialismo no exige que todos sean altruistas. No exige la negaci\u00f3n del inter\u00e9s propio. De hecho, es el capitalismo el que exige que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n sea excesivamente altruista, mientras niega sus intereses propios m\u00e1s evidentes.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#000000\">Una met\u00e1fora<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">En un sistema capitalista, la producci\u00f3n se socializa, mientras que el beneficio se privatiza. El trabajador entrega desinteresadamente su tiempo, energ\u00eda, esfuerzo y pensamiento a costa de una gran p\u00e9rdida; es decir, necesariamente debe vender estos bienes en el mercado laboral a un precio muy inferior al valor que crea. Analicemos esto con una analog\u00eda \u00fatil. Imaginemos a cuatro personas hambrientas que deciden preparar una comida abundante. Cada una tiene un inter\u00e9s personal en esta comida, y aunque las distintas tareas se reparten entre ellas, cada una se esfuerza al m\u00e1ximo porque espera que las dem\u00e1s hagan lo mismo. Si una se descuida con las patatas, otra podr\u00eda descuidar con la carne, y dado que todos quieren disfrutar de la comida, les conviene coordinar el esfuerzo y realizar sus tareas individuales lo mejor posible. El altruismo no puede explicar lo que sucede aqu\u00ed. Las personas tienen hambre, as\u00ed que cooperan y preparan su comida. Se busca satisfacer los intereses de cada parte, y la cooperaci\u00f3n y el m\u00e1ximo esfuerzo seg\u00fan las capacidades individuales son lo que mejor sirve a esos intereses. Esta analog\u00eda representa el socialismo, aunque de forma muy simplificada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">Consideremos ahora el mismo escenario, pero aplicado al capitalismo. Un hombre nunca pasa hambre, porque otros deben alimentarlo muy bien para recibir solo unas pocas migajas seg\u00fan lo dicte la necesidad. Cuando llega el momento de preparar la comida, el cuarto hombre, que nunca pasa hambre, no trabaja. Es due\u00f1o de la cocina y de los utensilios, por lo que cualquier alimento que se prepare all\u00ed, aunque no sea por \u00e9l mismo, se convierte autom\u00e1ticamente en suyo. A menudo, los trabajadores preparan platos para su empleador que jam\u00e1s se les permitir\u00e1 probar. No reciben nada m\u00e1s que lo que el cuarto hombre considere oportuno darles. En el mundo real, el \u00fanico lugar donde podemos apreciar verdaderamente esta relaci\u00f3n, las condiciones son mucho peores. El trabajador renuncia a tanto por tan poco, y rara vez lo cuestiona. De hecho, llevamos a\u00f1os viendo que los estadounidenses trabajan m\u00e1s horas por menos salario, es decir, aquellos estadounidenses que tienen la suerte de conservar sus empleos. \u00a1Qu\u00e9 paciencia, qu\u00e9 generosidad, qu\u00e9 altruismo, qu\u00e9 filantrop\u00eda demuestra el trabajador promedio cada d\u00eda, aunque lo haga de forma an\u00f3nima y sin llamar la atenci\u00f3n!.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">En resumen, el comunismo no exige que los trabajadores sean altruistas ni que trabajen siempre por el bien com\u00fan. Dado que el objetivo principal de una revoluci\u00f3n socialista es la abolici\u00f3n de la propiedad privada y la apropiaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n por la clase obrera en su conjunto y sus representantes designados, podemos afirmar que la revoluci\u00f3n implica que los trabajadores comprendan y act\u00faen precisamente en funci\u00f3n de sus intereses, no solo a nivel social, sino tambi\u00e9n a nivel personal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">Las dos analog\u00edas descritas anteriormente comparan la producci\u00f3n y la distribuci\u00f3n bajo el socialismo y el capitalismo, y resulta evidente que el primero sirve mucho mejor tanto a los intereses colectivos como individuales de las personas involucradas. Los intereses de ning\u00fan trabajador se ven favorecidos por la concentraci\u00f3n de la riqueza en cada vez menos manos, y mucho menos por un sistema en el que se le obliga a producir una cantidad determinada a cambio de una compensaci\u00f3n m\u00ednima.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#000000\">Conclusi\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">As\u00ed pues, vemos que, tras desmantelar por completo el infame argumento de la naturaleza humana, este resulta totalmente irrelevante, puesto que la revoluci\u00f3n no requiere ning\u00fan sentido sobrehumano de generosidad o altruismo. De hecho, la revoluci\u00f3n socialista triunfa cuando la clase trabajadora reconoce sus propios intereses, tanto colectiva como individualmente, y lucha por ellos. Requiere que la clase trabajadora abandone su constante \u2018caridad\u2019, mediante la cual dona su tiempo, energ\u00eda, cuerpo, mente y riqueza a quienes prefieren no trabajar mientras se benefician de todas las ganancias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">El argumento metaf\u00edsico y falaz que apela a una naturaleza humana constante, est\u00e1tica y eterna lleva mucho tiempo presente, y es poco probable que desaparezca pronto. Quiz\u00e1s lo \u00fanico verdaderamente permanente de la naturaleza humana sea que un argumento como este, aunque describa la naturaleza humana eterna de manera diferente seg\u00fan la \u00e9poca, haya existido durante la mayor parte de nuestra historia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">\u00bfQui\u00e9n sabe cu\u00e1ntas pr\u00e1cticas b\u00e1rbaras se justificaron alegando que eran simplemente caracter\u00edsticas naturales de la naturaleza humana?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">Ahora bien, hemos visto que este argumento no solo es rid\u00edculo y f\u00e1cilmente refutable, sino que adem\u00e1s resulta pr\u00e1cticamente irrelevante para los marxistas. Los revolucionarios no exhortan a los trabajadores a renunciar a sus posesiones ni a sus intereses personales. Al contrario, los instan a comprender c\u00f3mo sus verdaderos intereses contradicen necesariamente los de sus patrones, y a levantarse y tomar lo que leg\u00edtimamente les pertenece: el mundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\"><strong>Fuentes<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#000000\">CHANG, HA-JOON, <em>23 cosas que no te cuentan sobre el capitalismo<\/em><\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comencemos con algunas palabras de elogio para el argumento de la naturaleza humana eterna. S\u00ed, puede ser l\u00f3gicamente falaz y a menudo completamente infundado, pero \u00bfqu\u00e9...?.<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":39200,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[18,92],"tags":[348],"class_list":["post-6167","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-history","category-theory","tag-revolutionary-history"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/redphoenix.news\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/HumanNature_6167_18f98.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6167","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6167"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6167\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42158,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6167\/revisions\/42158"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39200"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6167"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6167"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redphoenix.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6167"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}