Un rotundo “NO” a Evo Morales.

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Publicado originalmente en En Marcha, órgano del Partido Comunista Marxista-Leninista del Ecuador, 03/02/2018.

Traducción de Fénix Rojo personal.

Morales representa un gobierno autodenominado de izquierda, pero se encuentra en manos de fuerzas de derecha. Utiliza un discurso progresista para engañar a las masas.

La semana pasada, en Bolivia, se desarrolló la Huelga Cívica Movilizada con la participación de sectores sociales y populares como trabajadores urbanos y rurales, docentes, estudiantes, comerciantes, movimientos de mujeres, jóvenes, ambientalistas, organizaciones profesionales y políticas. Esta jornada de lucha se concretó un año después del referéndum del 21 de febrero de 2016, en el que el 51,31% de los bolivianos votó "NO" a la enmienda del artículo 168 de la Constitución del Estado, que habría permitido la reelección indefinida de Evo Morales, su vicepresidente Álvaro García Linera y otros funcionarios.

La jornada concluyó con el cierre de calles, marchas, concentraciones, plantaciones, cierre de comercios y oficinas, y la suspensión de actividades educativas y transporte. Los habitantes de los nueve departamentos de Bolivia se alzaron para rechazar la Sentencia N° 84 (2017), emitida por la Corte Plurinacional Constitucional, que, arbitrariamente y en violación del mandato derivado del voto popular en el referéndum 21F, permite a Evo Morales participar en una nueva reelección. Los manifestantes, unidos bajo el lema “Bolivia dijo NO” y “NO significa NO”, exigieron el respeto y cumplimiento del mandato del pueblo soberano. Además, exigieron el cumplimiento de las ofertas electorales y la satisfacción de las necesidades básicas de la población, que tras 12 años aún no se han resuelto.

Grupos afines a Morales y a su partido gobernante, el MAS (Movimiento al Socialismo), se concentraron en algunos lugares para brindar su apoyo al régimen y a su reelección indefinida, bajo el lema “Evo otra vez”. Sin embargo, cabe destacar que se observa un cambio en la correlación de fuerzas, y que actualmente constituyen una fuerza debilitada y desacreditada. No podía ser de otra manera, ya que se han denunciado varios casos de corrupción, persisten problemas como la pobreza y la falta de empleo, y existen constantes cuestionamientos a su política antipopular y represiva, como la aplicación del autoritario Código Penal, y la continua desintegración de organizaciones sociales.

Morales representa a un gobierno erróneamente llamado “socialista” que, utilizando un discurso democrático y progresista y con el apoyo de sectores populares, llegó a la presidencia pero poco después de obtenerla, se rindió a los brazos de la derecha y de los grupos económicos dominantes.

La huelga del 21F es una expresión de la acción organizada del pueblo que reclama masivamente sus justas aspiraciones. La única garantía de cumplimiento del mandato popular expresado en cualquiera de sus formas es esta:

La gente en el poder.






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