Traducido por Fénix Rojo personal.
El movimiento marxista-leninista internacional, el proletariado y los pueblos del mundo celebran el bicentenario del nacimiento de Karl Marx, fundador del comunismo científico, gran educador y guía del proletariado mundial, inspirador y organizador de la Primera Internacional (Asociación Internacional de Trabajadores).
Los ideólogos burgueses, que no cesan de proclamar la “muerte del comunismo”, se ven obligados a reconocer la vigencia del pensamiento de Marx y su crítica científica del capitalismo. Los economistas burgueses se inclinan por las teorías científicas elaboradas por Karl Marx y reconocen su validez actual en el análisis de la estructura que rige el sistema capitalista-imperialista. Al mismo tiempo, intentan vincular este lenguaje con las corrientes revisionistas y oportunistas para subvertir los principios fundamentales del marxismo, contraponiendo al “joven Marx” al “Marx comunista”, guía del proletariado mundial. En su diatriba anticomunista, pretenden separar a los clásicos del marxismo-leninismo y contraponer a Marx y Engels a Lenin y Stalin.
El Partido Comunista Revolucionario Voltaico (PCRV), en su labor de orientar a la clase obrera, al pueblo y a la juventud popular de nuestro país, con el fin de armarlos para la lucha revolucionaria, emite esta declaración sobre Karl Marx, fundador del socialismo científico.
Marx nació el 5 de mayo de 1818 en Trier (Alemania) en una familia de la burguesía media. Su padre era abogado. Terminó sus estudios de secundaria con brillantez y continuó en las universidades de Bonn y Berlín, donde se unió al grupo de los "hegelianos de izquierda" de tendencia revolucionaria. Habiendo completado su tesis doctoral, Marx participó en la redacción de la Rheinische Zeitung Órgano de la burguesía radical. Publicó su obra “Crítica de la filosofía del derecho de Hegel” en 1843. Dicha obra marcó el inicio de la transición de la concepción idealista a la materialista del mundo, y del democratismo revolucionario al comunismo. Marx expuso claramente su postura:
“La filosofía encuentra en el proletariado sus armas materiales, así como el proletariado encuentra sus armas intelectuales en la filosofía, y cuando esta claridad de pensamiento golpea el corazón de esta tierra virgen, se cumplirá la emancipación que hará hombres a los alemanes” (Marx y Engels, Obras seleccionadas, Moscú, vol. II, página 452)
El Rheinische Zeitung, por sus posturas críticas, democráticas y revolucionarias, fue censurada y finalmente prohibida.
A finales de 1843, Marx, exiliado, se refugió en París. Allí contribuyó a la fundación de la Anales franco-alemanes, una revista en la que publicó artículos que confirmaban su compromiso revolucionario, entre ellos, “Una contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel”. Lenin escribe sobre ello:
“En los artículos de Marx publicados en la revista, ya aparece como un revolucionario que aboga por la “crítica implacable de todo lo existente” y, en particular, por la “crítica de las armas”, a la que se dirige a las masas y al proletariado. (Lenin, ”Karl Marx y Friedrich Engels“).
Marx confirma su doble papel, el de filósofo y el de militante revolucionario; uno como investigador científico y el otro como intelectual al servicio de la misión histórica del proletariado, causas a las que consagró su vida.
En ese momento, Engels residía en el centro industrial de la ciudad de Manchester, Inglaterra, y realizaba una actividad similar. La colaboración entre los dos amigos se reforzó y dio lugar a una gran intimidad, hasta el punto de que el nombre de los dos grandes educadores del proletariado se mezcla en numerosas obras y escritos como La Sagrada Familia.A principios de 1845, Marx, a petición de las autoridades prusianas, fue expulsado de Francia y se instaló en Bruselas, Bélgica, donde llevó a cabo una crítica profunda y sistemática del idealismo de Hegel y del materialismo metafísico de Feuerbach. Sobre esta base, Marx elaboró la concepción científica del mundo del proletariado: el materialismo dialéctico e histórico.
Karl Marx vinculó su obra teórica con la movilización y organización de los trabajadores contra la explotación capitalista. Fundó la Asociación de Trabajadores Alemanes.
En 1847, Marx y Engels se unieron a la Liga de los Justos, que más tarde se convertiría en la Liga Comunista. El Segundo Congreso de la Liga les encargó la redacción de su programa. Así, en 1848, se publicó el famoso programa. Manifiesto del Partido Comunista Se publicó, exponiendo al mundo la doctrina marxista como la teoría revolucionaria y la brújula del proletariado. Sobre esa obra, Lenin escribió:
“Esta obra expone con claridad y rigor la nueva concepción del mundo, el materialismo que de ella se deriva, vinculado a la vida social, la dialéctica, como la ciencia más amplia y profunda de la evolución, la teoría de la lucha de clases y el papel revolucionario que le corresponde al proletariado en la historia mundial como creador de una nueva sociedad, la sociedad comunista.”
En 1848, la revolución sacude Francia e influye en los países vecinos, concretamente Bélgica y Alemania. El atemorizado gobierno belga expulsa repentinamente a Marx, quien, tras la revolución de 1848, se trasladó a Colonia (Alemania), donde fundó la revista La Nueva Gaceta Renana. La contrarrevolución en Alemania desata una gran represión. Marx es nuevamente condenado y expulsado a París. En París sufre la misma suerte y, tras el levantamiento de junio de 1849, es expulsado. Se instala en Londres, donde residiría hasta su muerte.
El pensamiento de Marx y la lucha de clases en el movimiento social.
La inmensa obra teórica y científica de Marx crece con nuevas publicaciones vinculadas a los acontecimientos políticos y sociales de su tiempo. Las luchas de clases en Francia y El 18 Brumario de Luis Bonaparte, constituyen un análisis preciso de la revolución de 1848-1851 en Francia. Marx se dedica a la obra monumental de su vida, Capital. En 1859 publica “Contribución a la crítica de la economía política”, donde plantea por primera vez su teoría sobre el valor. En 1867, el primer libro de Capital aparece. Engels subraya la profundidad de esta obra fundamental:
“Dado que en el mundo existen capitalistas y trabajadores, no hay libro de mayor importancia para los trabajadores que este. Las relaciones entre capital y trabajo, eje sobre el que gira el sistema social actual, se desarrollan científicamente por primera vez.”
A principios de la década de 1860, el auge del movimiento obrero y la lucha contra la explotación capitalista en los distintos países industrializados caracterizaron a Marx. En la amplitud y profundidad del movimiento social, Marx encontró la oportunidad de llevar a cabo su aspiración: fundar una organización internacional del proletariado, con el objetivo fundamental de unirlo, educarlo y orientarlo hacia su emancipación social. En septiembre de 1864, impulsó la creación de la Primera Internacional de Trabajadores (la Asociación Internacional de Trabajadores), de la cual fue el principal impulsor y redactor de sus documentos fundacionales. Esta organización internacional contribuyó decisivamente a la unidad del movimiento obrero y a la lucha contra su dispersión. La Asociación se orientó sobre principios revolucionarios marxistas y emprendió una lucha sistemática contra las diversas corrientes socialistas oportunistas y no proletarias.
La derrota de la Comuna de París marcó el inicio de las dificultades para el funcionamiento de la Primera Internacional, que se vio obligada, provisionalmente, a retirarse de la escena política. Sin embargo, el movimiento obrero continuó su expansión durante el periodo de consolidación de numerosos partidos que reivindicaban el socialismo. A pesar de la disolución de la Primera Internacional, Marx y Engels prosiguieron la labor de dirigir el movimiento obrero mediante la crítica y la orientación, y publicaron obras de gran alcance ideológico y político.
Tras la derrota de la Comuna de París en 1871, Marx publicó su famosa obra La guerra civil en Francia, en la que expone las lecciones de aquella primera experiencia de la toma del poder por el proletariado.
Varios escritos como Crítica del Programa de Gotha y Anti-Dühring, Este texto ilustra la vida y obra de Karl Marx y su amigo Engels. El prodigioso genio de Marx descubre las leyes científicas del desarrollo de la sociedad capitalista en el siglo XIX. Analizó las contradicciones entre las relaciones de producción y el desarrollo de las fuerzas productivas, las crisis causadas por la sobreproducción de mercancías, al tiempo que crecía el empobrecimiento de la clase trabajadora. La contradicción capital-trabajo se desarrolla y materializa en las luchas del proletariado. Inicialmente, estas luchas tenían un carácter espontáneo. Es precisamente ahí donde el pensamiento científico de Marx fue decisivo para la concienciación del proletariado. Desarrolló de forma creativa y crítica las tres principales corrientes de pensamiento del siglo XIX: la filosofía clásica alemana, la economía política inglesa y el socialismo utópico francés.
En el ámbito filosófico, su construcción del materialismo dialéctico e histórico proporcionó al proletariado y a la humanidad un método para analizar las leyes de la evolución social y la lucha de clases:
“Gracias al estudio completo de la vida económica y política de la sociedad burguesa, Marx describe los orígenes del capitalismo, define las leyes y tendencias de su desarrollo y demuestra la inevitabilidad de su desaparición. Demostró que el capitalismo tenía un carácter transitorio y que la victoria de un nuevo régimen social, el comunismo, es inevitable.” (ADiccionario filosófico abreviado, (página 321)
Continuó escribiendo Capital, Libros II, III y IV. Pero la enfermedad le impidió completar esa inmensa tarea. Karl Marx falleció el 14 de marzo de 1883 en Londres, a la edad de 65 años.
El pensamiento teórico de Marx constituye un todo coherente y armonioso. Es inútil, como pretenden los oportunistas, revisionistas y anticomunistas, separar al aceptable “joven Marx” en diferentes períodos y rechazar la “dictadura del proletariado”. Marx, a lo largo de su vida, estuvo en primera línea de la lucha del proletariado, asumiendo permanentemente la labor de organización, educación y liderazgo en la acción revolucionaria. Fue un militante revolucionario, no solo un pensador.
La piedra angular precisa que nos permite desenmascarar a todos esos falsificadores reside en los principios fundamentales subrayados por Marx, a partir de un análisis objetivo de las diferentes clases sociales en el régimen capitalista.
“De todas las clases que ahora se enfrentan a la burguesía, solo el proletariado es una clase verdaderamente revolucionaria.”Manifiesto del Partido Comunista)
Marx señaló claramente el papel histórico mundial del proletariado como sepulturero del capitalismo y constructor de la nueva sociedad, la sociedad comunista sin clases, sin explotación del hombre por el hombre. Le mostró al proletariado la única vía para liberarse: bajo el liderazgo de su vanguardia, el partido comunista, el proletariado aliado con el campesinado, utiliza la violencia revolucionaria para derrocar la dominación de la burguesía y tomar el poder. Desde esta perspectiva, el concepto de la dictadura del proletariado es el punto cardinal de la teoría marxista del socialismo científico.
La doctrina de Marx se desarrolló en el contexto del imperialismo, primero por Lenin y luego por Stalin. El marxismo-leninismo se enriquece al incorporar los nuevos descubrimientos científicos y las transformaciones del capitalismo con todas sus contradicciones fundamentales. Lenin desarrolló el marxismo en el marco de una nueva época: la del imperialismo y las revoluciones proletarias.
El pensamiento marxista-leninista y el camino de la revolución en el Alto Volta, llamado Burkina Faso.
Nuestro partido, el PCRV, desde su fundación en 1978, ha luchado incansablemente por aplicar el marxismo-leninismo a las condiciones concretas de nuestro país, una neocolonia atrasada dominada por el imperialismo francés. El PCRV ha trazado el camino de la revolución en nuestro país y ha difundido ampliamente, como pionero, las ideas comunistas entre la clase obrera y el pueblo, a pesar de la brutal represión, las maniobras y los intentos de la burguesía reaccionaria y sus distintos partidos por liquidarlo.
Los grupos revisionistas y oportunistas (PAI, ULC Proletaria, etc.), que antes se camuflaban con una fraseología pseudomarxista, han quedado al descubierto en el fragor de la lucha de clases, revelando su verdadera naturaleza contrarrevolucionaria y anticomunista: servir a los clanes golpistas del ejército colonial y del imperialismo internacional, principalmente el francés. Estos pequeños grupos desaparecieron de la arena política hace tiempo. Los partidos de la burguesía en el poder, y en la supuesta oposición, obsesionados con la disolución del PCRV, se ven debilitados por convulsiones internas y por el desarrollo del espíritu revolucionario acumulado por nuestro heroico pueblo desde la insurrección popular del 30 y 31 de octubre de 2014 y la resistencia contra el golpe fascista y contrarrevolucionario de septiembre de 2015.
El PCRV, guiado por la brújula del marxismo-leninismo, llama a la clase obrera, a la juventud popular, a los hombres y mujeres del pueblo, tanto en las ciudades como en el campo, a unirse para lograr la Revolución Nacional Democrática y Popular, mediante la insurrección armada general, para expulsar al imperialismo, específicamente al francés, y a sus aliados locales, para constituir un Gobierno Revolucionario Provisional, para convocar una Asamblea Constituyente y para establecer una República Democrática moderna que aplique el programa mínimo de transición al socialismo científico.
El PCRV confirma así su fidelidad al pensamiento de Karl Marx y Friedrich Engels, como se proclamó en el Manifiesto Comunista:
”Los comunistas desdeñan ocultar sus ideas y objetivos. Declaran abiertamente que sus fines solo pueden alcanzarse mediante el derrocamiento por la fuerza de todas las condiciones sociales existentes. Que las clases dominantes tiemblen ante una revolución comunista. Los proletarios no tienen nada que perder salvo sus cadenas. Tienen un mundo que ganar.”
¡Gloria eterna a Marx! ¡Viva el marxismo-leninismo!
¡VIVA EL PCRV, PARTIDO DE LA ACCIÓN REVOLUCIONARIA!
Comité Central
Mayo de 2018

