Del 31 de julio al 9 de agosto nos reuniremos en Berlín. Jóvenes de todo el mundo nos reunimos para compartir nuestras esperanzas, experiencias y futuro. Juntos buscamos fortalecer la voz pública contra un sistema político que favorece la guerra, el rearme, el racismo, el fascismo, la destrucción ambiental, la pobreza y la explotación.
Estamos atravesando una época en la que los ataques contra el nivel de vida de los trabajadores y los pobres se intensifican, la brecha entre ricos y pobres aumenta y millones de personas se ven obligadas a vivir sin acceso a necesidades básicas, como empleo, atención médica y oportunidades educativas.
Los conflictos económicos y políticos entre las potencias mundiales se están agudizando, el peligro de una nueva guerra por la división geopolítica del mundo crece cada día y el gasto estatal en armamento y militarización aumenta constantemente.
En muchos países del mundo, partidos racistas y fascistas han llegado al poder. Se están promoviendo movimientos racistas en todo el mundo para aplastar la lucha de los trabajadores y los jóvenes por un futuro mejor. Los derechos democráticos, como el derecho a manifestarse y a organizarse, así como la libertad de pensamiento, están siendo restringidos en todos los países.
El medio ambiente natural y los recursos del planeta están siendo destruidos y explotados por corporaciones multinacionales que están destruyendo irreversiblemente nuestros entornos vitales para las generaciones futuras.
Más de 70 millones de personas se han convertido en refugiados como resultado de las guerras libradas por países imperialistas y sus colaboradores, y a menudo también son abandonadas en el Mediterráneo como parte de una política de represión de la inmigración.
¡ESTO NO PUEDE SEGUIR ASÍ!
Jóvenes de todo el mundo se están levantando contra este sistema, que está destruyendo la vida de miles de millones de personas y el futuro de la próxima generación.
Creemos que es posible un mundo sin opresión, explotación ni guerra, donde las personas puedan vivir en igualdad y en unidad.
Queremos que los recursos destinados al armamento se redirijan a servicios públicos como la educación, la sanidad y el transporte. Asimismo, exigimos que los países con tropas desplegadas en todo el mundo retiren sus tropas de inmediato.
Las empresas que destruyen el medio ambiente deben cesar sus operaciones y los costos de dicha destrucción deben recaer sobre los dueños del capital, no sobre los trabajadores. Las instituciones y organizaciones racistas y fascistas deben disolverse y todas las leyes que restringen los derechos democráticos deben ser abolidas.
Creemos que los pueblos del mundo son uno solo, sin distinción de religión, idioma ni origen. Creemos que, unidos y construyendo solidaridad, podemos crear un mundo en el que todos puedan vivir sin temor al futuro.
Por eso, te invitamos a unirte a nuestro campamento juvenil, donde debatiremos sobre cómo podemos luchar contra los problemas generados por el capitalismo. Fortalezcamos la fraternidad y la solidaridad entre los jóvenes de todo el mundo.

