Un saludo de Año Nuevo

3 – 4 minutos

Camilo Lazo | Presidente Nacional de la Partido Laborista Estadounidense

Postal antigua de Año Nuevo comunista. El texto se traduce como "Feliz Año Nuevo".“

Camaradas,

Al comenzar el año 2026, les extiendo a cada uno de ustedes no solo un saludo, sino una promesa: que afrontaremos las pruebas que se avecinan con claridad, disciplina y una solidaridad inquebrantable.

Millones de trabajadores inician este nuevo año agobiados por el miedo, el cansancio y la incertidumbre. La segunda presidencia de Trump ha traído consigo redadas del ICE en nuestras comunidades, amenazas abiertas contra inmigrantes, personas trans y personas de color, y un endurecimiento constante de la represión contra cualquiera que se atreva a resistir. En el extranjero, las temerarias amenazas de guerra contra Groenlandia y Venezuela, el continuo derramamiento de sangre en Ucrania y una peligrosa rivalidad con China han acercado al mundo a la catástrofe. En casa, los aranceles y los errores económicos de Trump han disparado el costo de vida a niveles insostenibles, mientras que el escándalo Epstein ha expuesto una vez más la corrupción y la hipocresía en la cúpula del poder estadounidense.

Al mismo tiempo, el intento cada vez más desquiciado de Trump por construir un culto a la personalidad en torno a sí mismo, anteponiendo la lealtad a un solo hombre a la ley, los hechos e incluso la realidad, ha acelerado la fascismo de la vida política estadounidense. Estamos presenciando, en tiempo real, cómo un sistema abandona sus pretensiones democráticas y revela su verdadera naturaleza autoritaria.

En momentos como este, proliferan los errores. Algunos reaccionan con desesperación y pasividad, refugiándose en las mismas rutinas vacías que no lograron detener el ascenso de Trump ni impedir su regreso. Otros, asqueados por la brutalidad del sistema, se dejan llevar por reacciones impulsivas y poco estratégicas, confundiendo la rabia con el poder. Un error es la parálisis; el otro, la imprudencia. Ambos nos alejan de la victoria.

Rechazamos ambas.

Afirmamos, en cambio, el principio de que la lucha debe concebirse y diseñarse con inteligencia para obtener resultados. Como marxistas-leninistas, abordamos la política desde una perspectiva científica. Analizamos las condiciones, identificamos las contradicciones y seleccionamos las tácticas que maximizan nuestra capacidad para construir poder entre la clase trabajadora y los oprimidos. No confundimos ruido con movimiento, ni espectáculo con organización.

No somos pacifistas, pero tampoco románticos. Entendemos que el cambio social se logra mediante la participación masiva, la organización disciplinada y la presión constante. La historia nos enseña que el poder del pueblo crece cuando se arraiga en los lugares de trabajo, los barrios, los sindicatos, los grupos comunitarios y las formaciones políticas capaces de resistir la represión y plantear demandas claras.

El próximo año será difícil. Las redadas del ICE continuarán aterrorizando a las familias. Las personas trans serán blanco de leyes reaccionarias y propaganda. Las comunidades de color sufrirán las peores consecuencias de la represión policial y las dificultades económicas. Los precios subirán mientras que los salarios se estancarán. Mientras tanto, una clase dirigente corrupta y degenerada, expuesta por escándalos pero amparada por la riqueza, intentará distraer, dividir e intimidar.

Pero ya hemos afrontado tiempos difíciles antes.

Armados con el marxismo-leninismo, guiados por la experiencia colectiva y fortalecidos por nuestra camaradería, poseemos algo más poderoso que cualquier demagogo: una comprensión clara de quién produce la riqueza de la sociedad y quién la roba.

Nuestra tarea en 2026 no es simplemente protestar, sino organizarnos. Debemos unir a trabajadores, inmigrantes, personas sin hogar, personas con empleos precarios, personas trans y queer, y a todos aquellos marginados por este sistema. Debemos ofrecer no solo indignación, sino dirección; no solo ira, sino estrategia; no solo resistencia, sino una visión de una sociedad construida para satisfacer las necesidades humanas en lugar de para el lucro.

Ahora es el momento de que las palabras se conviertan en compromisos y los compromisos en acciones. Ahora es el momento de demostrar que somos más que críticos, que somos los constructores de un nuevo futuro.

Brindemos por un año de lucha y peligro. Pero también por la esperanza, la expectativa y la determinación de que nosotros, nuestros seres queridos, nuestros compañeros, nuestro Partido, nuestra clase y nuestra causa salgamos ilesos… ¡Y victoriosos!

¡Adelante, camaradas!

¡El futuro pertenece a los audaces y a los organizados!

Camilo Lazo

Presidente Nacional

Partido Laborista Estadounidense






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