Leon Valentine | Corresponsal de Red Phoenix | Florida–

Quien conozca Tampa, Florida, seguramente habrá oído hablar de Ybor City. Hoy en día, Ybor es un centro de entretenimiento con manzanas repletas de bares, clubes y salones de puros, pero hace poco más de un siglo fue escenario de luchas revolucionarias. Antes de que Ybor se hiciera famosa por su vida nocturna, era la capital mundial del tabaco, y muchos de los edificios actuales son antiguas fábricas. Estas fábricas atrajeron a miles de inmigrantes a Tampa para trabajar en este oficio altamente especializado, principalmente cubanos migrantes.
En Cuba era una práctica común que las fábricas emplearan a una persona cuyo trabajo consistía en leer libros en voz alta a los trabajadores, principalmente como una forma de entretenimiento en el lugar de trabajo. A medida que los cubanos comenzaron a llegar en masa a Tampa, trajeron consigo esta práctica. En las fábricas de Ybor, los trabajadores juntaban fondos para contratar a estos lectores y, a su vez, El Lector Leían cualquier tipo de obra. Originalmente, los Lectores leían ficción popular, pero con el paso del tiempo y a medida que los trabajadores cubanos se agitaban más contra sus condiciones laborales, estos Lectores comenzaron a leer teoría socialista radical, y muchos leían las obras del Partido Comunista. Trabajador diario.
Los jefes, por supuesto, no podían tolerar que esto sucediera e intentaron en repetidas ocasiones expulsar a los lectores de las fábricas, pero gracias a la sólida formación de los trabajadores en la lucha de clases, lograron defenderse. Finalmente, fue necesario un esfuerzo conjunto de los jefes, la policía y el Ku Klux Klan local para acabar con esta práctica revolucionaria. Tras ello, el negocio del tabaco se estancó paulatinamente y las fábricas cerraron, pero de sus luchas podemos extraer valiosas lecciones:
- La lucha por una voz independiente para la clase trabajadora es primordial.
- Lo que más asusta a los jefes es una clase trabajadora educada y con conciencia de clase.
- Si los capitalistas no pueden asegurar su victoria por la vía legal, siempre recurrirán a la violencia extrajudicial y bárbara.
La lucha por unos medios de comunicación independientes y de la clase trabajadora siempre ha sido una preocupación para el movimiento comunista. En Alemania, el propio Marx presionó y abogó por una mayor libertad de expresión para los trabajadores y en Rusia el bolchevique Pravda Era necesario difundir un mensaje revolucionario. A medida que la lucha de clases se intensifica en Estados Unidos, debemos luchar por una voz poderosa que la clase trabajadora pueda alzar.
Una última lección que podemos aprender de estos humildes torcedores de cigarros es que el socialismo no es solo un ideal místico lejano, sino que la lucha por un mundo mejor se encuentra en la vida cotidiana de los trabajadores. Incluso lo más mundano, como leer, es un acto verdaderamente revolucionario en este mundo.
