Las balas no vienen acompañadas de cartas de disculpa, y el ex oficial de la policía de Nueva York, Gescard Isnora, se está asegurando de que siga siendo así.
El hombre que disparó el primer tiro (bueno, los primeros 11 de 50 en realidad) en la tragedia de Sean Bell habló con NBC Nueva York, dos semanas después de que fue despedido de su trabajo y sin pensión. Dice que, al reflexionar sobre la situación, siente que el alcalde y el departamento de policía lo abandonaron a su suerte para apaciguar a los manifestantes y la reacción negativa de los medios. Y aunque un jurado lo declaró inocente de cualquier delito, todavía le molesta que lo hayan llevado a juicio.
Cuando se le preguntó por qué sintió la necesidad de usar fuerza letal en un conflicto donde tres hombres desarmados resultaron heridos de bala y Bell murió, respondió que realmente sintió que su vida corría peligro. Al preguntársele por qué disparó once balas, insistió en que en una situación de alta presión como esa, no se cuentan las balas.
Pero su declaración más impactante llega cuando le preguntan si lamenta lo que hizo. Si bien expresó sus condolencias a la familia Bell por la pérdida sufrida, afirmó no tener "disculpas ni remordimientos" por sus acciones y considera que simplemente estaba cumpliendo con su deber. Compruébelo usted mismo en el video a continuación.
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