
Eduardo Artés Brichetti, Primer Secretario del Partido Comunista de Chile (Acción Proletaria), se postula a la Presidencia de Chile por la Unión Patriótica (UPA). La UPA publicó la siguiente biografía. Las elecciones generales chilenas se celebrarán el 19 de noviembre de 2017.
Traducido por el equipo de Red Phoenix.
Eduardo Artés Brichetti nació en el pueblo de El Tambo, San Vicente de Tagua, Chile, en 1951. Sus primeros años los pasó en el entorno rural de ese pueblo, donde completó parte de su educación primaria en una escuela pública local y posteriormente en la ciudad de San Felipe.
Procedente de una familia de trabajadores migrantes de izquierda, Artés se instaló en Santiago en 1965 a la edad de 14 años, donde continuó sus estudios y durante el día trabajaba como obrero metalúrgico.
En ese momento, comenzó a establecer contacto con el Movimiento Espartaco, brazo estudiantil del antiguo Partido Comunista Revolucionario (PCR), liderado por el entonces senador Jaime Barros Pérez-Cotapos, al que posteriormente se unió. Formó parte del Movimiento Unitario de Estudiantes Nocturnos, con el que participó en las elecciones directivas del Centro Estudiantil de su lugar de estudios. Más tarde, se integró a la formación de la Federación de Estudiantes Nocturnos (FEDENOCH), cuyo principal estandarte de lucha y logro fue la creación de cursos vespertinos y nocturnos en las universidades chilenas (cabe recordar que hasta entonces la educación superior solo ofrecía clases diurnas) y que el Estado promoviera la creación en 1966 del Instituto Nacional de Formación Profesional (INACAP) y la Iglesia Católica en 1968 la del Departamento de Trabajadores Campesinos de la UC (DUOC), favoreciendo a los jóvenes trabajadores en la búsqueda de su educación superior, con una educación completamente gratuita.
En los meses de enero y febrero de 1969, junto con otros jóvenes, realizó labores de organización sindical campesina en el sur del país, en las provincias de Osorno y Llanquihue, residiendo durante esos dos meses en distintas casas campesinas dentro de fincas cuyos dueños eran terratenientes reconocidos. Participó activamente en la ocupación de estas, la última ubicada en el pueblo de Paso del León, de donde tuvo que huir durante dos días debido a la persecución policial, llegando posteriormente a la ciudad de Osorno. En esta ocasión, Eduardo Artés fue arrestado, golpeado por la policía y luego interrogado por la Policía Política (PP). Fue puesto en libertad bajo fianza, regresó a Santiago y no compareció ante los tribunales.
Además de su participación en la lucha de los jóvenes trabajadores y estudiantes nocturnos, se involucró activamente en la vida política del país, convirtiéndose en un miembro activo del Instituto Chileno de Cultura China (fundado por el pintor José Venturelli, y del que formaban parte, entre otros, el expresidente Salvador Allende), donde estudió la experiencia de la Revolución China (1949) liderada por Mao Zedong. También estudió y simpatizó con las experiencias revolucionarias, antiimperialistas y socialistas de la República Popular Socialista de Albania, liderada por Enver Hoxha, la Guerra de Liberación de Vietnam liderada por Ho Chi Minh, la Corea Democrática liderada por Kim Il Sung y la Cuba revolucionaria liderada por Fidel Castro y Ernesto Che Guevara.
El golpe de Estado fascista de 1973 lo encontró trabajando como militante del Comité Regional de Santiago del Partido Comunista Revolucionario (PCR), organización política en la que continuaría trabajando hasta 1979, año en que se inició una crisis interna que provocó su disolución en 1980. Fue entonces cuando, a partir de 1979, junto con otros compañeros, trabajó en la fundación y el desarrollo del Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria) — PC (AP), llegando a ser miembro de la Secretaría Política del Comité Central del partido.
Durante los años de la dictadura militar, el camarada Eduardo Artés, además de enfocar sus esfuerzos en el desarrollo y consolidación del PC (AP), la elaboración de documentos ideológicos y políticos, la publicación clandestina de varios periódicos (Acción Proletaria, La Verdad, Estrella Roja, Pluma Obrera, etc.), participó activamente en la formación y las acciones de los Comités de Resistencia a la dictadura de Pinochet; junto con otros miembros, fundó clandestinamente la Coordinadora Metropolitana de Educadores, organización que precedió a la Asociación de Maestros de Chile (AGECH) constituida en 1982. En este sentido, cabe recordar que la Asociación de Maestros de Chile (CPC) fue creada por el régimen militar de Pinochet en 1974, reemplazando a la disuelta Unión Unificada de Trabajadores de la Educación (SUTE, 1970-1973).
Como dirigente de la Asamblea Nacional de Derechos Humanos de la época, trabajó activamente participando en protestas callejeras, visitando periódicamente a presos políticos de diferentes organizaciones y apoyando la organización de colonos, trabajadores, mujeres, estudiantes, familiares de desaparecidos y dirigentes políticos en la lucha por el derrocamiento del régimen fascista de la Junta Militar encabezada por Augusto Pinochet.
En 1991, como militante y líder del PC (AP), participó en la fundación de la Amplio Democrático Allendista Movimiento (MIDA), también el Frente Amplio por un Chile Democrático y posteriormente la alianza de izquierda Poder Democrático y Social (PODEMOS – “Juntos podemos”), presentándose en 2005 como candidato a senador por la circunscripción 7, Santiago Poniente, posteriormente se retiró de esta alianza debido a diferencias que existían con el Partido Comunista de Chile cuando este pidió votar por Michelle Bachelet en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
Ha participado en numerosas conferencias, reuniones y seminarios internacionales en Alemania, Bélgica, Canadá, Albania, República Dominicana, Venezuela, Ecuador, Brasil, Perú, Bolivia, Argentina y la República Popular de Corea.
En 2015, junto con otros luchadores de diferentes orígenes, participó, como fundador, del partido Unión Patriótica (UPA), cuyo proyecto es luchar por un Nuevo Chile, por un Chile multinacional, soberano, democrático y con justicia social.
