
Por el Órgano Central de la Partido Comunista Marxista-Leninista de Ecuador (PCMLE). En Marcha #2035, del 1 al 7 de febrero de 2023.
A principios de enero de este año, en el suplemento del periódico “Revolución”, órgano central del Partido Comunista de Colombia (Marxista-Leninista), el IX Pleno del Comité Central publicó un comunicado a través del cual expone y analiza la situación que atraviesa nuestra hermana Colombia, donde el pueblo permanece atento a lo que el gobierno de Gustavo Petro está haciendo o no está haciendo.
En la declaración antes mencionada, los compañeros colombianos, a la luz de los principios marxista-leninistas, realizan un análisis profundo de las expectativas generadas por el gobierno de Petro. Como sabemos, este ganó las elecciones del año pasado y ahora ha conformado un “Grupo Parlamentario del Pacto Histórico que debe actuar en favor de sus bases sociales, para vincularlo aún más con los sentimientos del pueblo, ayudando a organizar su movilización. Es un Grupo que no debe limitarse a la administración desde arriba y a las maniobras parlamentarias. Para avanzar hacia la paz con justicia social, existe una expectativa popular de ciertas medidas contra el paramilitarismo como manifestación viva de la estrategia de contrainsurgencia del terrorismo de Estado y las prácticas fascistas de sectores económicos como el minero-energético, la oligarquía agraria y la burguesía vinculada al narcotráfico. El paramilitarismo es una política de Estado que constituye un gran obstáculo en el camino hacia la paz con justicia social y la conquista de las libertades políticas, y debe ser desmantelado”.”
El manifiesto, titulado “El Pueblo: Verdaderos Determinantes del Cambio”, subraya: “En el marco de los avances de la izquierda y otras fuerzas que luchan por la democracia para el pueblo, en Colombia se ha configurado una nueva situación donde las mayorías populares se han erigido como verdaderas determinantes del cambio. Muchos factores son favorables para el logro de transformaciones económicas, sociales y políticas. En este contexto, los brindis para 2023 giraron en torno a las expectativas de que el gobierno de Gustavo Petro actuara para frenar el acelerado aumento del costo de la canasta familiar y apaciguar las alarmas ante la pérdida de poder adquisitivo de la población. Estos son factores muy sensibles que se entrelazan con las quejas sobre la creciente inseguridad en las calles”.”
Más adelante afirma: “En este continente, continúan las acciones populares que no se limitan a contactar con el gobierno; luchan por hacerse con el poder mediante tácticas insurreccionales para destruir la institucionalidad capitalista.
“La victoria de un gobierno democrático en Colombia ha generado espacios de unidad en América Latina y el Caribe entre pueblos y Estados como UNASUR, CELAC y ALBA, dando un respiro a Venezuela y Cuba al restablecer las relaciones diplomáticas que el uribismo rompió o desvió hacia la antidemocracia.
“Estos avances han impulsado la solidaridad internacionalista en el Caribe con el pueblo haitiano, que atraviesa otra fase de agresión imperialista, y el apoyo a la lucha por la independencia de Puerto Rico, así como acciones para rechazar la injerencia estadounidense en Nicaragua y contra los bloqueos a Cuba y Venezuela. Todo ello se enmarca en las reivindicaciones de independencia de los pueblos árabes de Palestina y el Sáhara Occidental.”
En la parte final de la Declaración, los compañeros colombianos de la ML afirman que: “El Pacto Histórico podría convertirse en un instrumento de esta alianza de clases o permanecer como un andamiaje de organizaciones políticas que podrían intensificarse dentro del régimen actual sin llegar a derrocarlo. Los diversos aspectos de la unidad de la acción política para la movilización en pos de objetivos programáticos precisos son instrumentos para aunar fuerzas con miras a la conquista del poder popular”.”
La Declaración finaliza con el lema: “¡Luchando unidos venceremos!”, un grito que los comunistas ecuatorianos comparten plenamente.
