
Por Red Nesbitt, corresponsal de Red Phoenix en Maryland.
El 25 de agosto de 2020, el activista, periodista y organizador Tomás Martínez fue asesinado en un restaurante en la localidad de Miahuatlán de Porfirio Díaz, en el estado de Oaxaca. Martínez era miembro del Frente Popular Revolucionario (FPR) de México, líder fundador de la Unión de Campesinos Pobres y miembro de la Unión de Campesinos Pobres. Partido Comunista de México (Marxista-Leninista). Ese mismo día, Martínez participó en una protesta que condenaba al gobierno socialdemócrata de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) por su austeridad en los subsidios económicos y alimentarios para la población, la falta de centros de salud en los barrios obreros —en pleno apogeo de la pandemia de COVID-19— y la falta de apoyo técnico al campesinado para incrementar el empleo y la producción de alimentos. Martínez también criticó el asesinato de otros periodistas y activistas. El estado de Oaxaca advirtió de inmediato a la FPR contra la violencia, pero, fieles a su cobardía socialdemócrata, los políticos estatales la "alentaron" a ejercer sus libertades democráticas.
Que no quepa duda: el camarada Martínez fue asesinado por su defensa de las masas trabajadoras de México, por denunciar la represión sistemática de activistas y periodistas, y por su movilización entre campesinos y proletarios durante el revolucionario verano de 2020. El Partido Laborista Estadounidense recuerda asimismo el diálogo mantenido con el PCM(ML). Mientras protestábamos por el asesinato de George Floyd y de los innumerables afroamericanos asesinados o acosados por la policía, nuestros compañeros mexicanos participaban en las protestas por los asesinatos de Giovanni López y Alexander Gómez, jóvenes víctimas sin sentido de una fuerza policial militarista e impune, similar a la violencia que sufrimos en Estados Unidos. Compartimos su indignación y les manifestamos nuestra solidaridad y apoyo en aquellos momentos, tal como ellos lo habían hecho por nosotros durante aquellos días angustiosos de organización.
Con el paso de los años, el crecimiento de nuestros partidos y el desarrollo de nuestros movimientos, jamás olvidaremos a los compañeros caídos, especialmente a aquellos que lo dieron todo por la lucha. La APL se hace eco de los llamamientos del PCM(ML) a la Verdad, la Memoria y la Justicia. Los nombres de todos los compañeros, simpatizantes y seres humanos inocentes que han perdido la vida nos impulsarán hacia un mundo nuevo, libre de violencia insensata y reaccionaria, con justicia económica y política y una verdadera democracia.
¡Nunca olvides a Tomás Martínez!
¡Nunca más! ¡Di sus nombres!
