
El Partido Laborista Estadounidense condenó el jueves el reciente despliegue de más de 10.000 soldados y personal militar estadounidenses en la República de Haití. tras el devastador terremoto de la semana pasada. El Partido Laborista Estadounidense considera que el despliegue de más de 10.000 soldados de las fuerzas armadas de Estados Unidos, incluida la toma del aeropuerto central de Haití en la capital, Puerto Príncipe, por paracaidistas estadounidenses de la 82.ª División Aerotransportada el viernes pasado, es un acto indefendible de agresión militar y provocación cuyo único objetivo es exacerbar la actual crisis que azota a Haití tras el devastador terremoto que sacudió la nación insular la semana pasada.
Lamentablemente, esta respuesta militarista no provocada contra el pueblo haitiano tiene precedentes históricos. Entre 1915 y 1934, Estados Unidos ocupó la República de Haití, tomando el control de los órganos del gobierno civil y de los activos económicos del país. Más recientemente, durante las administraciones de los presidentes estadounidenses George H. W. Bush y George W. Bush, el gobierno de Estados Unidos desempeñó un papel fundamental en los intentos de derrocar al entonces presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide, logrando finalmente su objetivo mediante un golpe de Estado patrocinado por Estados Unidos en 2004.
Ante estos acontecimientos, el Partido Laborista Estadounidense exige la retirada inmediata y completa de todo el personal militar estadounidense de Haití. Debido a su historia, Haití carece de la infraestructura necesaria para afrontar esta catástrofe. El pueblo haitiano necesita asistencia médica y ayuda para la limpieza de emergencia, no miles de soldados extranjeros. Asimismo, exigimos la cancelación de la deuda externa de Haití y la adopción de una política de no intervención en Haití una vez superada la crisis actual.
