[AdvertenciaContiene spoilers.]
Resumen de la trama
Watership Down (1978) narra la historia de un grupo de conejos que huyen de su hogar, el cual ha sido atacado para ser destruido por un proyecto de construcción de viviendas. Los conejos, liderados por un conejo adivino llamado Fiver que predijo el ataque, y su amigo, un conejo militar llamado Bigwig, finalmente se unen a una gaviota mientras luchan por establecer un nuevo hogar y defenderlo de la intervención humana y animal.
Para poblar su nueva madriguera, buscan conejas, y tras un encuentro cercano con la muerte al intentar liberar a conejos de corral, el conejo militar Bigwig se infiltra en una madriguera de conejos bajo el dominio de un régimen opresor dirigido por el General Woundwort. Tras una brutal lucha y una audaz operación de rescate para los conejos oprimidos por el General, Bigwig y sus compañeros lanzan un perro de corral contra los matones del General Woundwort, lo que resulta en la masacre de los conejos que perseguían a la nueva madriguera y un final feliz para los conejos refugiados.
Pérdida de hábitat y supervivencia de las especies
El principal problema ambiental que se aborda es Watership Down Se trata de la pérdida de hábitat para los animales como resultado de la construcción humana. A medida que los conejos migran hacia un nuevo hogar, se enfrentan a numerosos peligros creados por el hombre, incluidos automóviles, trenes, animales domésticos de granja (en particular un perro y un gato agresivos, que atacan y matan a varios conejos), trampas de cazadores y personas armadas que protegen sus tierras de cultivo.
Durante su viaje, se encuentran con pequeños animales que han sido víctimas de estos dispositivos. El mayor impacto ambiental proviene de la propia construcción, que se representa de una manera que evoca un holocausto para los conejos que no lograron abandonar la madriguera, ya que son enterrados vivos y asfixiados por las excavaciones humanas.
Más adulta que muchas otras del género.
Si bien esta película no es la única que intenta representar un problema ambiental mediante la animación y animales parlantes, sin duda es una de las más maduras y adultas jamás realizadas. La lucha entre los conejos y el mundo exterior es sangrienta y espeluznante, y no escatima escenas de sangre y violencia, mostrando cómo los cuerpos de los conejos son destrozados entre sí y por su entorno.
En una escena, un conejo es estrangulado por la trampa de un cazador hasta que le brota sangre por la nariz y la boca, antes de que los demás conejos logren liberarlo. Si bien se trata de una caricatura, sin duda no es apta para niños pequeños.
“El ”fascismo de los conejos” como recurso argumental
Uno de los elementos más interesantes de Watership Down La lucha se centró en los conejos refugiados y los conejos liderados por el general Woundwort. La madriguera del general se describe como una sociedad fascista donde los conejos que allí viven son vigilados constantemente, se les permite salir a pastar en momentos predeterminados y se enfrentan a castigos corporales y a la pena capital si intentan escapar.
También demuestra una postura militarista y patriarcal, ya que a los soldados se les permite elegir libremente a sus parejas reproductivas femeninas, y se da a entender que el consentimiento no se tiene en cuenta.
Este aspecto de Watership Down Resulta bastante interesante, porque en lugar de centrarse únicamente en el antagonismo entre el hombre y la naturaleza, donde la naturaleza es pura e incorruptible cuando no hay interferencia humana, esta película resalta los antagonismos que existen entre sus personajes animales. Esto permite que los personajes y las situaciones tengan un carácter más dinámico, y además contribuye a que el mensaje ambiental que la película intenta transmitir resulte menos moralizante.“
Melodrama y tedio seguidos de un clímax épico
La principal crítica a la película es que intercala secuencias largas y melodramáticas entre una introducción decente y, la parte más potente, el clímax. Terminar la película puede resultar arduo durante estas secuencias más extensas. Algunas escenas son extrañas e inquietantes, como la secuencia inspirada en un viaje psicodélico donde Fiver busca a su compañero herido siguiendo a una especie de "conejo espiritual". La música jazz monótona y algunos fragmentos de diálogo grabados con tecnología de finales de los 70 también pueden requerir un tiempo de adaptación. Dicho esto, sin duda valió la pena para el arco argumental que involucra la madriguera del General.
Conclusión: Una de las mejores películas de animación sobre el medio ambiente.
Las películas de animación que se centran en hacer declaraciones medioambientales suelen ser de naturaleza primitivista, tratando a toda la industria como malvada y condenando a los seres humanos por querer urbanizar la tierra y vivir en interiores. Watership Down Centra más sus energías en hacer una declaración social sobre el poder y la represión que en un mensaje medioambiental.
De todas las películas animadas que hemos visto, Watership Down Parece ser una de las mejores. No insultó la inteligencia del espectador como FernGully: El último bosque tropical (que es una película tan insensata e idiota que hace que el espectador desee contaminar el medio ambiente para deshacerse del personaje del murciélago rapero de Robin Williams) y no se burlaba del espectador por ser humano como hacen algunas películas de este género. En cambio, se centró en contar una historia que pudiera aplicarse a la experiencia humana y, en su mayor parte, la presentó de una manera que deja una impresión duradera en el espectador.

