La CIA, Cuba y la Operación Peter Pan

4 – 6 minutos

¿Dónde está el Capitán Garfio en el cuento de hadas de NPR?

Por Saúl Landau y Nelson P. Valdes

“Los niños nacen para ser felices”.”

– José Martí

El 19 de noviembre de 2011, NPR emitió el programa “Los niños de Cuba recuerdan: su vuelo a Estados Unidos”. El reportero Greg Allen afirmó que el viaje de más de 14.000 niños cubanos desde Cuba a Estados Unidos entre 1960 y 1962 “fue posible gracias a un acuerdo que un sacerdote de la diócesis de Miami [el padre Bryan Walsh]… negoció con el Departamento de Estado de Estados Unidos. El acuerdo le permitió firmar exenciones de visa para niños de 16 años o menos”. Posteriormente, Allen entrevistó a varios cubanoamericanos de derecha para ofrecer una perspectiva “objetiva” sobre los hechos relacionados con la Operación Peter Pan.

Curiosamente, Allen omitió a la CIA en su informe, aunque existen numerosas pruebas que demuestran que, a principios de la década de 1960, la Agencia conspiró con la Iglesia para sacar clandestinamente a niños de Cuba.

Una vez dentro de las fronteras protectoras del mejor país del mundo, "los niños de Pedro Pan han prosperado", concluyó Allen, sin explicar qué significa "prosperar". Ahora, ya adultos, los niños de Pedro Pan siguen "firmemente opuestos a cualquier normalización de las relaciones con el régimen de Castro, el régimen responsable de separar a sus familias y obligarlos a abandonar su tierra natal".“

El personal de NPR podría haber descubierto una historia más compleja y siniestra, de haberla investigado. La CIA se niega a publicar los documentos de Peter Pan, pero numerosos testimonios demuestran que la Agencia falsificó documentos y difundió mentiras, con la complicidad del padre Walsh y la jerarquía católica regional. Su objetivo: separar a los hijos de la élite de sus padres (una fuga de cerebros cubana) y generar inestabilidad política.

Antonio Veciana, uno de los conspiradores de la Operación Peter Pan, que ahora reside en Miami, nos contó cómo Maurice Bishop (también conocido como David Atlee Phillips, funcionario de la CIA) lo reclutó en 1960 para librar una guerra psicológica y desestabilizar al gobierno. Veciana describió cómo la Agencia falsificó una ley para hacer creer a los cubanos adinerados que el gobierno revolucionario planeaba usurpar la patria potestad. Los agentes de Bishop en Cuba difundieron este rumor, respaldado por una falsificación de la supuesta ley, entre los miembros de las clases profesionales y terratenientes. La falsificación afirmaba que los padres perderían la custodia de sus hijos a manos del Estado.“

Veciana relató cómo “agentes de la CIA afirmaron haber robado el documento al gobierno cubano”. Este documento falso “creó un pánico tremendo”. El 26 de octubre de 1960, la emisora de radio de la Isla Swan, controlada por la CIA y ubicada al sur de Cuba, transmitió una noticia de última hora. Según la emisora, el gobierno cubano planeaba separar a los niños de sus padres para adoctrinarlos. Radio Swan informó de otra mentira: la resistencia cubana había obtenido una copia de la futura “ley”.“

Una investigación mínima habría revelado que Leopoldina y Ramón Grau Alsina, sobrina y sobrino del expresidente cubano Ramón Grau San Martín, habían confesado a los funcionarios de seguridad cubanos tras ser arrestados en 1965 haber impreso la ley falsa en La Habana, haberla distribuido clandestinamente y luego haber mentido a sus padres.

El artículo 3 del documento apócrifo establecía: “Cuando esta ley entre en vigor, la tutela de las personas menores de 20 años será ejercida por el Estado a través de las personas u organizaciones a las que se les haya delegado esta facultad”. Sacerdotes y agentes de la CIA reclutaban a niños y persuadían a los padres para que confiaran en ellos. “El gobierno estadounidense se hará cargo de ellos”.”

El clero distribuyó el documento falso entre sus feligreses cubanos de clase media alta. Los directivos de las escuelas católicas temían que el programa de instrucción pública de Castro, en rápida expansión, socavara su virtual monopolio educativo entre los sectores adinerados.

En marzo de 1960, el presidente Eisenhower ordenó a la CIA derrocar al gobierno cubano. Los estrategas de la agencia diseñaron la Operación Peter Pan para que se desarrollara paralelamente a la propaganda política y las políticas de estrangulamiento económico. Estas dos líneas de acción paralelas debilitarían al gobierno de Castro mientras los instructores estadounidenses preparaban una fuerza de invasión formada por exiliados cubanos, que, a su vez, coordinaría con terroristas urbanos y guerrilleros respaldados por la CIA.

La Operación Peter Pan (¿recuerdan la película de Disney?) utilizó a niños y padres cubanos para lograr su objetivo: derrocar al gobierno revolucionario. La afirmación de NPR de que no había pruebas de la participación de la CIA se habría desmoronado si hubieran consultado con Veciana o cuestionado por qué la CIA aún se niega a publicar sus más de 1500 documentos sobre esa operación, mientras desclasifica archivos sobre la Bahía de Cochinos y la Crisis de los Misiles de 1962.

Ángel Fernández Varela, padre del escritor Álvaro Fernández, fue reclutado por la CIA en La Habana y profesor en el Colegio Belén, dirigido por los jesuitas. Antes de morir en Miami, según escribió Álvaro, Ángel le dijo a su familia que ’había sido uno de los responsables de redactar la falsa ley que dio origen a la histeria“.”

El reportaje de NPR no pregunta: ¿quién obtuvo las visas, los boletos de avión y los contactos en el extranjero de los niños, y por qué KLM y Pan American Airlines les dieron boletos gratuitos a los niños de Peter Pan?

NPR Allen tampoco dio seguimiento al caso. El gobierno estadounidense no mantuvo contacto entre padres e hijos, ni otorgó visas a la mayoría de los padres que permanecieron en Cuba. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas intentó reunir a padres e hijos, pero Washington no lo apoyó.

Veciana contribuyó a facilitar esta maniobra sucia, pero más tarde reflexionó: “Después me pregunté: ¿fue esto lo correcto? Porque sí que creamos pánico en torno al gobierno, pero también separamos a muchos niños de sus padres”.”

De hecho, Cuba ha recibido elogios por el trato que da a la infancia. “En Cuba no hay niños en las calles, ni niños sin escolarizar, ni niños sin acceso a servicios de salud o a la cultura, ni niños desprotegidos sin oportunidades de desarrollo”, afirmó José Juan Ortiz, representante de UNICEF en Cuba.

Paradójicamente, la CIA atribuyó su propio objetivo al gobierno cubano: separar a los niños de sus padres. Quizás, si el personal de NPR hubiera pensado con ironía, habrían realizado un reportaje más preciso sobre la Operación Peter Pan.

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