El reconocimiento público por parte de la comunidad de inteligencia estadounidense se produce unas seis décadas después del derrocamiento militar respaldado por británicos y estadounidenses.
“El golpe militar que derrocó a Mosadeq y a su Gabinete del Frente Nacional se llevó a cabo bajo la dirección de la CIA como un acto de política exterior estadounidense”, rezaba un breve fragmento de un informe interno de un historiador de la CIA de mediados de la década de 1970.
El documento, publicado en el sitio web del Archivo de Seguridad Nacional, se difundió inicialmente en 1981, pero la mayor parte del mismo fue censurada en aquel momento, incluyendo una sección completa sobre el golpe de Estado.
El 15 de agosto de 1953, los servicios de inteligencia británicos y estadounidenses orquestaron un golpe de Estado por parte del ejército iraní (conocido como el golpe del 28 de Mordad), desencadenando una serie de acontecimientos que incluyeron disturbios en las calles de la capital de Irán, Teherán, y que llevaron al derrocamiento y arresto de Mosadeq cuatro días después.
Mosadeq, condenado por traición, cumplió tres años de prisión y murió bajo arresto domiciliario en 1967.
El primer ministro iraní desempeñó un papel clave en el movimiento de 1951 que tuvo lugar en el país y que culminó con la nacionalización de la industria petrolera de Irán, que había estado controlada principalmente por la Anglo-Iranian Oil Company (AIOC), de propiedad británica, ahora conocida como BP.
Cuando las sanciones mundiales contra la industria petrolera iraní no lograron obligar a Mosadeq a abandonar la medida, Gran Bretaña (con nombre en clave "Operación Boot") y Estados Unidos (con nombre en clave "Proyecto TPAJAX") idearon un plan para derrocar a su gobierno.
El golpe de Estado propició la formación de una monarquía absoluta respaldada por Estados Unidos bajo el mandato del último Shah de Irán, Mohammad Reza Pahlavi, quien fue derrocado por la Revolución Islámica de 1979.

