Traducido por Fénix Rojo Personal.
En medio de intensas tensiones interimperialistas, como consecuencia del debilitamiento de la economía capitalista a escala mundial; ante el ascenso de políticos fascistas, así como el peligro de guerra que cada día amenaza a todos los pueblos del mundo; jóvenes reunidos en la Universidad Autónoma de Chapingo para alzar sus voces por sus derechos y por la paz, contra el imperialismo y el fascismo.
Las luchas que emprenden jóvenes de Filipinas, Hong Kong, Turquía, Argentina, Brasil, Perú, Ecuador, República Dominicana, El Salvador, Canadá, Puerto Rico y Estados Unidos; y de diferentes rincones de México, jóvenes campesinos, indígenas, trabajadores, mujeres, estudiantes y de diversos sectores populares, nos reunieron durante 6 días en el XXVI Campamento Internacional de la Juventud Antifascista y Antiimperialista. Organizamos paneles, charlas, talleres y actividades artísticas. Juntos, dialogamos sobre la realidad mundial y compartimos las luchas de la juventud, la clase trabajadora y los pueblos de cada uno de nuestros países.
Mediante este proceso, hemos constatado que la juventud ha sido una de las principales víctimas de las atrocidades del sistema imperialista. Un sistema que intensifica la explotación de la clase trabajadora, profundiza su ímpetu fascista, racista y xenófobo, expulsa a millones de jóvenes de los espacios educativos y nos condena a vivir en la miseria junto a nuestros pueblos. Por otro lado, hemos descubierto que la agresividad imperialista ha encontrado, en respuesta, la movilización y la lucha de los trabajadores y los pueblos del mundo. Y, entre ellos, la juventud ha tomado la primera línea de la lucha.
Nosotros, los jóvenes antifascistas, antiimperialistas y demócratas que participamos en estos eventos, reconocemos que somos parte importante de las luchas que se desarrollan en el mundo; y, por eso, asumimos que continuaremos impulsando la tarea histórica de la clase trabajadora para su emancipación del yugo capitalista. Para lograr este objetivo, prevenir la guerra, derrotar el auge del fascismo y acumular fuerzas para la transformación radical de la sociedad, es necesaria la unidad de toda la juventud, campesina, estudiantil y obrera popular. Corresponde a la juventud fortalecer nuestras organizaciones y las organizaciones de los trabajadores y los pueblos.
¡Por la paz y la liberación social, elevemos la unidad y la lucha de la juventud!
Ciudad de México, 5 de agosto de 2018

