
En Marcha
Órgano central del Partido Comunista Marxista-Leninista de Ecuador
Edición 1849, del 27 de marzo al 2 de abril de 2019.
Traducido por MLtranslations.org
Los resultados de las elecciones del domingo pasado aún no se conocen por completo, pero lo que se ha oficializado hasta ahora —un día después de la votación— permite un análisis inicial. Un estudio más detallado deberá realizarse cuando se disponga de todas las cifras.
Comenzamos analizando lo sucedido con los partidos de izquierda y la tendencia democrática y progresista, intencionalmente ausentes en el análisis de los medios de comunicación. Unidad Popular y Pachakutik (Movimiento de Unidad Plurinacional) ganaron siete prefecturas; si a esto se suman los partidos de tendencia democrática y progresista, se obtienen 10 de las 23 prefecturas en disputa: más que en el proceso electoral anterior. La izquierda contará con consejeros en no menos de 80 cantones. Unidad Popular, objeto de un ataque sistemático y brutal durante el gobierno de Correa (Rafael Correa fue presidente de Ecuador entre 2007 y 2017), obtuvo cómodamente más consejeros de los necesarios para mantener su registro electoral, lo que en sí mismo constituye una victoria. El número de representantes cantonales alcanzado en esta votación supera el de las elecciones de 2014.
El Partido Social Cristiano de Nebot, que se autoproclama la fuerza dominante en las elecciones, es en realidad un gigante con pies de barro. No se puede ignorar la fuerza que aún conserva en la provincia de Guayas, ni sus victorias en Los Ríos, Esmeraldas y otros lugares. Sin embargo, en algunos de los distritos que afirma haber ganado, lo hizo comprando a los candidatos de movimientos locales y, por lo tanto, no con el voto socialcristiano. Perdió un bastión, Machala; no pudo recuperar Ambato y volvió a mostrar su debilidad en grandes ciudades como Quito, Cuenca y Riobamba. En cualquier caso, las cifras lo proyectan como la fuerza dominante.
Los partidarios de Correa han obtenido buenos resultados en grandes provincias. Ganaron la prefectura de Pichincha y Manabí; Pierina Correa (hermana de Rafael Correa) obtuvo una importante votación en Guayas, pero no logró alcaldías en las grandes ciudades. Estos resultados demuestran que la voz y la imagen de Correa tienen presencia en la vida política del país y no deben subestimarse.
Partidos como Creo, Avanza, Democracia Sí, Suma e ID conforman un grupo que ha logrado victorias aisladas en ciudades medianas y pequeñas. Algunos desaparecerán y otros serán castigados [por los votantes].
El partido gobernante, Alianza País, es uno de los grandes perdedores; su resultado a nivel nacional es pobre.
Se observa una nueva correlación de fuerzas políticas, que pone de relieve la dispersión de las fuerzas de la burguesía, lo que puede favorecer la acción de la izquierda.
El importante paso dado por las fuerzas de izquierda en este proceso electoral debe reforzarse con la lucha de las masas contra la política gubernamental de financiación mediante el FMI.
