
“Una palestina liberada de cárceles israelíes, Rania Saqa, ha revelado que el régimen israelí inyectó virus peligrosos a los detenidos que han salido de prisión”, informa un diario ruso.Komsomolskaya Pravda escribió el viernes.
Saqa también afirmó que muchos de los prisioneros padecen enfermedades misteriosamente incurables, como cáncer de vejiga y trastornos hepáticos.
Según ella, es un procedimiento habitual que los israelíes inyecten sustancias a los detenidos palestinos antes de liberarlos.
“La mayoría de los ex reclusos mueren tras ser liberados de las cárceles israelíes”, escribió el periódico.
Los presos palestinos piden a las organizaciones internacionales que tomen medidas urgentes para detener esta situación.
Una organización de derechos humanos ha acusado a Israel de utilizar a prisioneros palestinos para probar nuevos fármacos.
El Instituto Internacional de Solidaridad por los Derechos Humanos afirmó que dicha conducta contradice flagrantemente los principios morales y médicos.
Según la organización de derechos humanos B'Tselem, más de 4.700 prisioneros palestinos, entre ellos unos 170 detenidos administrativos, se encuentran actualmente recluidos en cárceles israelíes.
La detención administrativa es una forma de encarcelamiento sin juicio ni cargos que permite a Israel mantener a palestinos en prisión hasta por seis meses. La orden de detención puede renovarse por tiempo indefinido.
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