El 21 de agosto de 2013, Chelsea Manning fue condenada a 35 años de prisión y a una baja deshonrosa. Su "crimen" fue revelar al mundo la brutalidad de un ejército imperialista que ha convertido a la Tierra entera en su víctima. A pesar de todos los argumentos en contra de la idea de que se trataba de una medida punitiva para prevenir una nueva era de masacres como la de Mai Lai y Abu Ghraib, este veredicto confirma la verdad: el ejército estadounidense, y el imperialismo estadounidense en general, declara abiertamente que puede y llevará a cabo su cruel y sangrienta labor sin importar el costo, ya sea en términos de decencia moral o en las vidas de los inocentes que destruye.
Chelsea Manning probablemente pasará el resto de su juventud en prisión, no necesariamente por sus "crímenes", sino por decir y difundir la verdad en una institución bajo un régimen construido para proteger una mentira: la mentira de que el imperialismo estadounidense vela por intereses ajenos a los suyos. Manning debe caer en la cárcel para que un ejército de futuros asesinos, estafadores y explotadores puedan llevar a cabo sus crímenes impunemente.
Condenamos este veredicto como un simple intento de buscar chivos expiatorios, mientras que los verdaderos crímenes son perpetrados por los lacayos del imperialismo, ya sea que vistan uniformes militares o trajes de negocios. Chelsea Manning ha entrado a formar parte de la historia, un lugar que comparten todas las personas castigadas por decir la verdad al poder, y nosotros, en la APL y los trabajadores revolucionarios de este país y del mundo, jamás olvidaremos su sacrificio.

